miércoles, 28 de mayo de 2014

13."Sabes que no soy una buena chica."

-Bienvenidos a mi casa, chicos West. -Espinosa abrió los brazos haciendo un gesto que abarcaba todo el comedor donde estábamos. -Sentaros, vamos a hablar mientras cenamos.
Noté como los chicos a mi lado se tensaban pero aún así nos sentamos, despacio y sin bajar la guardia. Me senté entre Justin y Will y pude ver la Glock 17 de Will escondida en la parte trasera de sus vaqueros, estaba segura de que la Magnum de Justin también estaba bien guardada. Por otro lado, mi Beretta estaba atada a mi muslo izquierdo, quedando oculta por el vestido largo. 
-¿Cómo está todo por allí? 
Espinosa habló una vez que nos sirvieron la cena y llenaron nuestras copas con vino. Bella estaba sentada a su lado y se dedicaba a esquivar nuestras miradas.
-No nos has llamado para hablar sobre como está todo en nuestras vidas, Espinosa. ¿Qué quieres? -Andrew fue el primero en hablar y lo hizo con una voz firme y sin miedo.
-Claro que no pero es muy temprano para hablar de negocios. -bebió un poco de su vino antes de continuar- ¿Qué tal tú, Bieber? Últimamente escucho mucho tu nombre, parece que estás tomándote en serio tu trabajo.
-Siempre me lo tomo en serio. -Justin se tensó en su silla y yo hice lo mismo, notaba que esto no iba a acabar bien.
-La gente habla mucho de ti en las reuniones y esas cosas, ya sabes. 
-Cuando estás en la cima lo único que pueden hacer es hablar, eso no es nada nuevo. -Espinosa dejó escapar una carcajada ante la actitud de chico duro de Justin.
-Veo que tu boca sigue siendo tu peor enemigo, Bieber. Tienes suerte de que yo no quiero matarte, por lo menos no hoy, porque si quisiese ya tendrías una bala en el cerebro.
-He escuchado a demasiada gente decir eso y yo todavía estoy aquí y ellos están muertos, me asustas. -pude notar como Justin se empezaba a enfadar.
-No lo entiendes ¿verdad? Hay alguien muy poderoso que te quiere bajo tierra y no va a parar hasta conseguirlo. Va a destrozar tu negocio y va a matar a tus compañeros y va a atarte para obligarte a verlo todo antes de acabar contigo.
-Dile que lo estaré esperando. -su voz era firme.
-Tienes pelotas chico.
Espinosa le dedicó una sonrisa cruel que puso todos los pelos de mi cuerpo de punta. Solo quería levantarme y llevarme a Justin de allí, irnos a algún sitio donde nadie nos encontrase nunca y ser solo él y yo pero sé que ese nunca va a pasar, esta mafia es lo que somos.
Pasaron varios minutos en los que lo único que se escuchaba era el ruido de los tenedores y cuchillos chocando con los platos pero en realidad nadie estaba comiendo mucho, todos queríamos irnos de allí lo más rápido posible.
-¿Esto es todo? ¿Podemos irnos ya? -Will habló expresando lo que todos pensábamos. 
-¿Ya? Claro que no, tenemos una fiesta esperándonos en la parte trasera. Ya sabéis, buena música, mucho alcohol y chicas semi desnudas.. Tengo varias en particular que pagarían por probarte, Bieber. -apreté fuertemente los puños ante su comentario y noté la rabia corriendo por mis venas- Si no tienes ninguna zorra esperándote en casa, claro.
-Tenía una, esa que tienes sentada a tu lado, pero supongo que ahora tendré que buscarme a otra.. -Justin hizo una mueca de pena fingida que me dio ganas de estamparle la cara en el plato. Imbécil.
-¿Has estado con él? -Espinosa se giró y miró con furia a Bella.
-Bueno.. era algo más como que yo la llamaba a cualquier hora de la noche y ella venía corriendo a mi cama o sino aparecía en mi puerta rogándome de rodillas que me la follase. Aún que eso no era lo único que hacía de rodillas, supongo que ya sabes las maravillas que puede hacer con esa boca.
Me quedé totalmente en shock por sus palabras. Definitivamente iba a darle un buen puñetazo cuando nos quedásemos a solas. Espinosa siguió mirando a Bella mientras ella temblaba de miedo ligeramente, por un momento pensé que iba a gritarle o pegarle pero luego simplemente volvió a mirar a Justin con complicidad en sus ojos.
-Claro que lo sé. -le dedicó una sonrisa- Pero te aseguro que las que están en el club pueden hacer cosas mejores.
Espinosa se levantó y nos hizo una seña para que lo siguiésemos. Para mi sorpresa, Justin fue el primero en hacerlo y nos dejó a los demás atrás. Crucé una mirada con Andrew y vi que él estaba tan descolocado como yo. Suspiré y seguí a los demás cruzando el restaurante y entrando en un club lleno de gente borracha y bailando.
Noté como un brazo rodeaba mi cintura y levanté mis ojos para encontrarme con los verdes de Will. Me agarré con una mano a su camisa de vestir para que no me dejase sola en medio de toda esa gente extraña.
-Justin solo está actuando delante de Espinosa, no le tengas en cuenta nada de lo que haga esta noche. -Will habló en mi oído mientras me guiaba hacia la zona VIP. Yo asentí.
En la zona reservada la música se escuchaba un poco más baja y obviamente había mucho menos gente. Me senté en un sillón con Sky y Derek mientras los demás ocupaban varios sitios por la sala.
Varios camareros entraron para llenar una larga mesa de botellas de todo tipo. Justin estaba sentado lejos de mi, con Espinosa y con Bella y eso hizo que mi sangre ardiese. Me levanté y me acerqué a un camarero para pedir una copa. "De algo fuerte y muy cargada, por favor" fue lo único que le dije, ni siquiera quería saber que me iba a echar. Cuando me dio un vaso lleno de un líquido amarillo-blanquecino le sonreí y volví a sentarme en mi sitio. 
Las primeras dos copas las bebí más para calmar la rabia que para emborracharme pero luego ya no era consciente de que estaba bebiendo, simplemente no podía parar. 
Estaba bailando con Will con mi cuarta copa casi acabada en la mano cuando algo llamó mi atención. Una chica vestida con solo un fino tanga estaba sentada sobre las piernas de Justin bailando sensualmente y él no hacía nada para sacársela de encima.
-Will, dime que estoy muy borracha y me imagino cosas. Dímelo, por favor.
Él siguió mi mirada y en dos segundos me tenía agarrada por la cintura y me estaba sacando del club por la puerta trasera que daba a un callejón lleno de cubos de basura. El aire olía a descomposición pero no me importó, respiré profundamente intentando relajarme y golpeé fuertemente la pared de ladrillo. El dolor de mi mano aclaró un poco mi mente y me permitió manejar el dolor que sentía dentro. Me sentía dolida, traicionada.. me acababa de pedir una oportunidad y acababa de joderla. Le pedí que no me rompiese y eso es justo lo que está haciendo.
-Respira _____, respira. 
Noté las manos de Will en mis hombros mientras me sacudía levemente para llamar mi atención. No me había dado cuenta de que estaba apoyada en una pared intentando encontrar algo de aire.
-Shhhh, está bien. Tranquila, solo es un ataque de ansiedad. Vamos, sigue respirando  _____. Mírame a los ojos y respira conmigo.
Fijé mi mirada en los ojos verdes de Will e igualé mi respiración a la suya. Poco a poco me fui calmando y recuperé el control. No me di cuenta de que mi cerebro había bloqueado todo el sonido menos la voz de Will hasta que volví a escuchar la música del club.
-Nos vamos a casa, ahora. -Will colocó una mano en mi cintura tratando de moverme pero no cedí.
-No lo creo, dos pueden jugar a este juego. -empecé a andar hacia la puerta trasera del club pero Will agarró mi muñeca para impedírmelo.
-Está trabajando _____, no lo está haciendo por gusto. No se lo tengas en cuenta y vámonos a casa, sé una chica buena.
-Seguro que no estaba disfrutando ni un poquito ¿hum? Will, sabes que no soy una chica buena.
Tiré de mi brazo soltándome de su agarre y volví a entrar en el club. Noté que me seguía pero decidí ignorarle y me dirigí a la zona VIP de nuevo. Lo primero que hice fue pedir otra copa y luego, a pesar de que una voz en mi cabeza me decía que no lo hiciese, busqué a Justin con la mirada. Estaba sentado con Espinosa y fumando algo que parecía de todo menos tabaco, genial.
Cuando el camarero me dio mi bebida le di las gracias con una sonrisa y le di un trago. En la zona reservada solo estábamos nosotros y alguna de las zorras de Espinosa, allí no iba a divertirme así que salí de allí y me fui a la pista de baile con el resto de la gente. Me notaba  un poco incómoda entre toda esa gente pero a medida que bajaba el líquido de mi vaso me sentía mejor.
Vi una tarima en el centro de la pista y no dudé en subirme a ella. Al principio nadie me hacía caso pero a medida que mis movimientos se hicieron más sugerentes todos empezaron a prestarme atención. Moví mis caderas al ritmo de una canción con una letra que hablaba sobre sexo muy sucio. ¿Sólo hay música que habla sobre sexo? Aún que en ese momento me importaba todo menos la letra.
Evité hacer contacto visual con ninguno de los hombres que me rodeaba y me gritaba cosas obscenas, sabía que se moría de ganas de que me fuese con ellos a casa pero yo no estaba buscando su atención sino la de otra persona. 
Alguien me acercó un vaso y en ese punto no fui capaz de rechazarlo, lo bebí de un solo trago y me gané varios gritos y aplausos por ello. Sonreí contenta y seguí con mi espectáculo, esta vez levantando sugerentemente la tela del vestido mientras movía sensualmente mis caderas. 
Una mano rodeó mi muñeca y traté de soltarme de su agarré pero la persona era más fuerte que yo y de un tiró me bajó de la tarima, haciendo que aterrizara sobre su pecho. Noté como me agarraba de la cintura y me colocaba sobre su hombro ganándose gritos de protesta por parte de la gente que estaba en el club. 
Apreté los puños y golpeé su espalda con fuerza mientras le gritaba que me bajara pero sabía que estaba perdiendo el tiempo. Salimos del local y escuché el sonido de un motor en marcha, me giré sobre el hombro de la persona que me llevaba agarrada y vi a Will saliendo del coche.
-¡Will! ¡Traidor! Pensé que estabas de mi lado. -volví a gritar y a patalear esta vez enfadada con mi mejor amigo.
-Es por tu bien _____. -me miró con pena pero él tenía parte de culpa de que estuviese en esta situacción.
-No me dejes sola con él, Will, por favor. ¡No le dejes que me lleve a casa!
Pero él solo se quedó allí, con las manos en los bolsillos, mirando mientras me metían en el coche a la fuerza. La puerta del conductor se cerró con fuerza y giré mi cabeza para mirar a Justin. Estaba enfadado, tenía la mandíbula apretada y los nudillos blancos de apretar el volante mientras conducía. 
Él estaba enfadado y yo estaba enfadada y por alguna razón me pareció gracioso y empecé a reírme. Escuché como suspiraba tratando de calmarse ya que lo estaba llevando al límite pero en ese momento me daba igual. 
Llegamos al hotel y entramos por la verja que daba a los apartamentos, evitando así la recepción y tener que mantener las formas. Caminé delante de él tratando de llegar lo más rápido posible y encerrarme en la habitación hasta que se le pasase el enfado, desde luego no quería estar a solas con él ahora mismo.
Para mi desgracia era Justin quien tenía las llaves de la entrada así que tuve que esperarlo en la puerta y cuando la abrió ya era tarde para escaparme, su mano se cerró sobre mi muñeca impidiéndomelo.
-¿A dónde crees que vas? -su voz era dura y sus ojos tenían un tono marrón oscuro que gritaba peligro.
-Suéltame Justin. -traté de apartarme de él pero no funcionó.- No quiero hablar contigo, déjame.
-Vas a hablar conmigo quieras o no, nena. -me acercó más a su cuerpo, tanto que su boca rozó mi oído- ¿Me explicas a que venía ese numerito de puta barata? 
-Ah ¿yo soy la puta barata? ¿Y la tía casi desnuda que estaba bailando sobre tus piernas qué es entonces? 
Dejé escapar una risa irónica antes de soltarme de su agarre y correr a la habitación. Traté de cerrar la puerta pero Justin puso colocó su pie impidiéndomelo  y tras varios minutos de forcejeo entró en la habitación, más enfadado que antes aún.
-¿Era eso? -lo miré con las cejas levantadas sin entender nada- ¿Por eso estabas enfadada y has montado todo este espectáculo?
-¿Esperabas que me sentase allí a ver como a mi novio recibía un baile erótico delante de mi? -Justin se quedó en silencio unos segundos.
-Más o menos.. sí.
-Eres increíble y no en el buen sentido. -me senté en el borde de la cama para sacarme los zapatos de tacón y así apartarme de él.
-¡Estaba trabajando! No lo estaba haciendo por gusto nena, sin duda prefería estar aquí viendo una película contigo que allí pero esto es lo que hacemos ____.
-¡Podías haberte negado! ¡Podías haber dicho "no", levantarte e irte pero no lo hiciste! -lo miré mientras se me formaban lágrimas en los ojos pero me negué a dejarlas caer.
-¡No, no podía! -Justin gritó mientras pasaba las manos por el pelo antes de tirar un jarrón de cristal contra la pared- ¿Escuchaste algo de lo que dijo en la mesa? Hay alguien poderoso ahí fuera que quiere matarme y mataros a todos vosotros. No me importa una mierda que alguien me amenace a mí pero si a mi familia y a mi chica. Necesitaba información para poder protegerte y si me negaba a las cosas que me ofrecía Espinosa solo iba a enfadarlo. 
-No tienes que protegerme Justin, puedo hacerlo yo sola y los chicos también. Es hora de que empieces a cuidar más de ti mismo que de los que te rodean. -me levanté y me acerqué a él para acariciar su cara suavemente.
-Si que tengo que hacerlo..
-¿Por qué? -lo miré con confusión.
-Porque.. te quiero.
Me quedé en shock mientras miraba fijamente a sus ojos dorados buscando algún rastro de que fuese una broma o que estuviese mintiendo pero solo encontré amor en ellos.
-Te quiero _____ y voy a cuidarte y protegerte con mi vida. 
Quería contestarle, quería explicarle que llevaba mucho tiempo deseando escuchar esas palabras pero no fui capaz de decir nada. Me quedé allí mirándolo petrificada.
-Dime algo nena, por favor. 
-Tú no me quieres. -mi voz sonó dura y fría.
-¿Qué? 
-Tú no puedes amar ni ser amado ¿recuerdas? -noté como algo se congelaba dentro de él y me sentí mal en ese mismo momento por hacerle esto así que acaricié suavemente su cara y lo obligué a mirarme- Justin, te quiero. Te quiero desde el primer momento en el que te vi, te he querido mientras nos gritábamos y mientras tú estabas con otras. No quiero mentir más Justin, te quiero pero tú no lo haces. Sé que solo has dicho que lo haces porque tienes miedo de que te deje o de que me asuste ahora que las cosas empiezan a ponerse feas pero no me voy a ningún sitio. Me quedo contigo, siempre.
Se quedó en silencio sin atreverse a decirme que no tenía razón porque ambos sabíamos que si la tenía y eso acabó de romperme por dentro. Me aparté de él y me senté en la cama enterrando mi cabeza entre mis manos. No quería llorar y hacerle sentir culpable por no quererme pero.. no podía ocultar que me dolía.
Noté como Justin se arrodillaba delante de mi y apoyaba su frente en mis piernas. Al principio no entendí sus susurros pero una vez que dejé de sollozar pude entenderlos, estaba repitiendo "lo siento".
-Shhh, shhh.. Justin, mírame. -acaricié suavemente su pelo y esperé a que me mirara.
-Lo siento _____, lo siento mucho..
-No tienes nada que sentir cariño, esto no es tu culpa. No te estoy pidiendo nada y entiendo que esto es muy difícil para ti pero no me voy a ir de tu lado y tengo mucha paciencia y mucho tiempo para esperarte. 
-No sabes como deseo que las cosas fueran diferentes, que nos hubiésemos encontrado en otro momento y en otra situación. -limpió las lágrimas de mi mejilla con su pulgar- Me encantaría ser un chico que has conocido en un bar o en un club, ir a buscarte a casa apara salir a comer y llevarte antes de las 11 para que tus padres no se enfaden. Te llevaría al cine y trataría de robarte un beso o dos. Te enseñaría mi coche y me metería en alguna pelea tonta de bar para demostrarte que soy un chico malo. -ambos nos reímos ante esa idea- Te enamoraría ____, me lo tomaría con calma y te enseñaría lo bonito que el amor puede ser pero.. eso es imposible. No tengo nada de eso para dártelo, odio los cines y solo piso los bares para hacer misiones o buscar algún polvo de una noche. Estoy roto ____, hay mucha gente que quiere matarme y no me importa una mierda. Ni siquiera tenemos tiempo, quizá mañana aparezca con una bala en mi pecho y todo se acabe.
-¡No digas eso Justin! Tenemos tiempo y todavía podemos hacer muchas cosas que no sean ir al cine o a un club. Inténtalo conmigo, por favor. Sé que podemos conseguirlo. -noté las lágrimas caer por mis mejillas cuando él se puso en pie y se apartó de mi pero no me importó.
-No tengo nada que ofrecerte _____. Estoy vacío. No recuerdo cuando fue la última vez que sentí alegría o felicidad. Ni siquiera recuerdo la diferencia entre hacer el amor y tener sexo ¿no te parece triste? No puedo darte nada de lo que mereces. Estar conmigo solo te va a traer problemas, no sé cuidar las cosas que tengo cerca ____... solo sé destruirlas. 
Vi como empezaba a caminar hacia la puerta de la habitación y fui incapaz de reaccionar hasta que pasaron varios segundos. Corrí tras él y lo agarré del brazo antes de que llegase a la puerta del apartamento.
-Justin, déjalo por favor. ¡Mírame! Yo también estoy rota, estoy en esta jodida mafia como tú. El destino me arrebató a mi familia pero me llevó hasta ti y sé que parece una locura pero estoy agradecida de estar aquí porque te quiero. ¡TE QUIERO! y me da igual si tú no lo haces. Quédate conmigo, por favor.
Apoyó su frente sobre la mía y respiró profundamente como si estuviese tratando de calmarse a sí mismo.
-Debería haberle dejado a Will intentarlo contigo pero soy demasiado egoísta y ahora estás tan destruida como yo. No me sigas ____, por favor.
Y con esto desapareció por la puerta, dejándome sola y más rota de lo que estaba. Mis rodillas fallaron y caí al suelo. El dolor del golpe no fue nada comparado con el dolor que sentía dentro. Era como si me hubieran arrancado una parte de mi y me hubiesen dejado allí para que me desangrara sola como un perro. Lloré y grité tratando de que alguien me escuchase y me ayudara pero no había nadie. Quería ver a Justin entrar por la puerta y rogarle que se quedara, decirle que si no quería quererme no pasaba nada pero que no me dejara. No sé cuanto tiempo pasó pero después de lo que parecieron horas mi cuerpo se dio por vencido, el oxígeno no entraba bien en mis pulmones y todo empezó a ponerse negro...
Me desperté en la cama con las sábanas revueltas y sin Justin. Me dolía la cabeza después de discutir con él y llorar la noche anterior y todavía notaba como mis pulmones quemaban sin trataba de respirar profundamente. Me levanté y vestí una camiseta de Justin que me llegaba por encima de las rodillas y olía a él. Respiré profundamente y recé mentalmente porque estuviese bien.
Salí de la habitación para ir a desayunar y escuché dos voces hablando. ¿¡Justin!? Casi me tropecé con mis propios pies tratando de llegar lo más rápido posible a la cocina y cuando entré allí estaba, sano y sonriente. No era para nada el Justin de la noche anterior pero no me importó, estaba en casa. Un sollozo se escapó de mi garganta y llamó la atención de él y de Will.
-Mmm.. mejor os dejo solos.. -Will cogió su taza de café y pasó a mi lado para salir de la cocina, no sin antes darme un beso cariñoso en la frente.
-Justin.. -mi voz no era más que un susurro pero no estaba segura de si podía hablar más alto que eso.
-Nena, ven aquí.
Abrió los brazos y en su cara apareció una sonrisa que podría iluminar toda la ciudad. No lo dudé y fui hacia él, abrazándolo con fuerza. Escuché su voz en mi oído tratando de calmar mi llanto.
-¿Porqué lloras, cariño? -me apartó suavemente de él para mirarme a los ojos y limpiar las lágrimas de mis mejillas.
-Yo.. pensé que no ibas a volver, estaba muy preocupada Justin.. 
-Pues claro que iba a volver nena, no te dejaría por nada del mundo.
Acercó su boca a la mía y me besó con cuidado, como si me fuese a romper entre sus manos. Intenté trasmitirle todo el amor que sentía y todo el miedo que tenía de perderlo.
-Te quiero.
Lo susurró entre un beso y otro y esta vez no me atreví a negárselo, no quería otra discusión como la de la noche anterior. En vez de contestarle me agarré mas fuerte a su cuello y profundicé el beso esperando que eso llegase como respuesta. Sus manos bajaron desde mis mejillas hasta mi cintura. Con un movimiento rápido me levantó del suelo y me sentó sobre la encimera de la cocina. Mis piernas estaban rodeando su cintura y una de sus manos se coló por debajo de mi camiseta y acarició suavemente mi espalda. Justin movió fuertemente su cadera haciéndome notar lo duro que estaba.
-Te quiero aquí mismo, en la cocina. 
-Pues hazlo.
Noté su sonrisa contra la piel de mi cuello antes de que mi camiseta desapareciese de mi cuerpo dejándome solo en mis braguitas sentada en la cocina. Justin se quedó en boxers antes de volver a besarme con más ganas esta vez. Los gemidos se escapaban de mi boca entre los besos mientras enredaba mis dedos en su pelo tratando de acercarlo más a mi, si eso era posible.
-Déjame compensarte por lo de la noche pasada cariño..
Se arrodilló delante de mí y enganchó sus dedos en la goma de mi ropa interior para bajarla por mis piernas dejándome completamente desnuda delante de él y sentada en la encimera. Me dedicó una sonrisa pícara antes de colocar sus manos en mis rodillas para separar mis piernas. Dejó besos pequeños y húmedos en la parte interior de mi muslo antes de que su boca se encontrara con mi punto débil haciéndome gritar. Su lengua, suave y decidida, se movió sobre mi clítoris provocando que mi espalda se arqueara de placer. Mis gemidos se mezclaban con los de Justin creando una música celestial para mis oídos. Abrí los ojos para disfrutar de la maravillosa vista de Justin disfrutando de mí pero para mi sorpresa me encontré con Will apoyado en la puerta de la cocina, mirándonos.
-¡WILL! 
Mi grito agudo cortó el aire llamando la atención de Justin. Cerré mis piernas rápidamente y traté de taparme lo máximo posible mientras buscaba mi camiseta para vestirme e irme de allí. Justin se puso de pie delante de mí para taparme y por un momento sentí miedo por lo que le iba a hacer a Will.
-¿Te lo estás pasando bien ahí? -oh, ahí vamos.. Will, ahora es cuando deberías correr-¿Quieres unirte?
Al principio pensé que Justin estaba siendo irónico pero cuando vi que Will se acercaba a nosotros mientras se desabrochaba los vaqueros no super que hacer. Justin se giró hacia mi y me besó como si siguiésemos solos pero yo no lo correspondí. Estaba petrificada. 
-Nena ¿qué pasa? -frunció el ceño al apartarse de mí.
-¿Acabas de invitarlo a que se una a nosotros? ¿Quieres hacer un trío con Will? 
-Vamos ____, no finjas como si no estuvieras esperando por esto desde que entraste en la casa. Venga, será divertido. Solo es sexo.
Sus manos agarraron suavemente mis muñecas para que dejase de taparme el pecho y cuando cedí una sonrisa picara iluminó su cara. Volvió a besarme y esta vez lo correspondí como si estuviésemos solos.
-Quiero que grites y le enseñes lo bien que lo hago. -su voz sonó ronca en mi oído y sus labios besaron mi cuello.
Justin volvió a arrodillarse delante de mi y repitió sus acciones.Esta vez su lengua se movía con más ganas y sin piedad, haciéndome gritar y gemir como si me fuese la vida en ello. Noté unos labios besándome el pecho y abrió los ojos asustada para encontrarme a Will mirándome fijamente buscando aprobación.
Levanté la mano de la encimera y la coloqué en la parte de atrás de su cabeza forzándolo a acercarse más a mi, eso lo hizo sonreír y besó y mordisqueó mi pecho con gusto. Su boca subió hasta mi cuello haciéndome gemir aún más fuerte.Giré la cara buscando sus labios y cuando los encontré me hundí en ellos. Su lengua exploró cada rincón de mi boca mientras notaba como Justin metía uno de sus dedos delante de mí. 
Will empezó a bajar la goma de sus boxers y muy a mi pesar me moría de ganas de ver lo que escondían y de sentirlo.



Me desperté en la cama, envuelta en las sábanas, sudando y respirando con fuerza. Justin no estaba por ningún lado y yo llevaba puesta su camiseta, la que había cogido la noche anterior antes de irme a dormir. Todo había sido un sueño y un gemido de frustración se escapó de mis labios.
Me levanté y me dirigí al baño. La ducha aclaró mis ideas y relajó mi cuerpo después de tanta tensión. Necesitaba encontrar a Justin y saber que estaba bien y eso hice una vez que me vestí.
Para mi sorpresa era él quien me estaba esperando a mí una vez que entré en el salón. Justin estaba sentado en el sillón con un vaso lleno de alcohol entre sus manos y la mirada perdida.
-Hola. -mi voz era un susurro suave, no quería empezar otra discusión.
-Tenemos que hablar. -su tono era neutral y no me dejó adivinar que sentía en ese momento.
-Lo sé.
Justin se quedó en silencio así que decidí sentarme en en sillón pero no demasiado cerca, no quería llevarlo al límite antes de empezar. Pasaron varios minutos y temí que estuviese esperando a que hablase yo pero por suerte no fue así.
-Cuando te saqué de aquel coche nunca pensé que todo esto acabaría así. Pensé que ibas a ser la típica niña mimada que cuando supiese todo lo que había detrás de esto se iba a ir lo más lejos posible, incluso temí que nos fueses a delatar a la policía pero.. decidiste quedarte y sacaste toda esa fuerza interior para convertirte en lo que eres hoy. Al principio fui un jodido idiota porque quería ponerte a prueba pero no conseguí asustarte, incluso me gané alguna mala contestación que hacía muchos años que no escuchaba de otra mujer que no fuese Sky. Discutí con Will por ti ¿sabes? A él también le has gustado desde el primer momento pero le dije que te quería para mí, fui egoísta y no le dejé intentarlo y ahora estoy seguro de que con él estarías mucho más feliz y segura pero.. no pude dejarte ir. Desde el primer momento supe que eras tú o nadie. Llevo muchos años tratando de bloquear todos mis sentimientos _____ pero cuando llegaste no pude seguir haciéndolo. Desde que has entrado en mi vida es como si todo tuviese una luz especial y soy incapaz de permanecer enfadado si estoy cerca de ti.
Justin levantó la mirada y vio las lágrimas que bajaban por mis mejillas pero aún así asentí indicándole que siguiese hablando, que estaba bien.
-Quiero quererte _____ pero no puedo decirte que lo hago por que no es así. Tengo muchas paredes que romper y muchos problemas que solucionar con el mundo. Sé que es injusto que te pida esto pero.. por favor, inténtalo. Sé que no merezco la pena pero si hay alguien en el mundo con la fuerza suficiente para intentarlo eres tú. No prometo nada pero intentaré ser lo menos difícil posible y.. por favor.
-Voy a intentarlo incluso si es lo último que hago en esta vida.
Mi respuesta fue lo más sincero que pude decirle en ese momento. Justin me abrazó fuertemente enterrando su cara en mi pelo, no necesitaba un "te quiero" para saber que ese maravilloso hombre daría la vida por mi si fuese necesario y eso era mucho más de lo que podía pedir.


La suave y profunda voz de Justin me despertó varias horas después. Seguía en el sillón, entre sus brazos y estaba cubierta por una fina manta. Escuché las voces de los chicos dando vueltas por la casa y supuse que ya sería por la tarde.
-¿Qué hora es? -miré a Justin con los ojos entrecerrados por el sueño.
-Son las diez y media de la mañana, es hora de levantarse.
-¿¡QUÉ!? ¿Cómo se te ocurre despertarme tan temprano? -me giré en el sillón dándole la espalda y tapé mi cabeza con la manta.
-Nena, venga, que nos tenemos que ir. -noté diversión en su tono.
-¿Irnos a dónde? Yo quiero quedarme y dormir.
-Irnos a casa.
Me incorporé y lo miré fijamente pero no vi rastro de humor en su cara. Me moría de ganas de volver a casa y recuperar nuestra vida normal. 
Acompañé a Justin a la cocina para desayunar con los demás. Todos estaban de buen humor y se notaba que la noticia de volver a casa había sido bien recibida. Miami nos había marcado a todos de alguna forma y eso se iba a quedar con nosotros para siempre.
-¿Quieres ducharte conmigo? -escuché la voz ronca de Justin en mi cuello y mi respiración se aceleró completamente, lo único que pude hacer fue asentir.
Su mano agarró la mía y me guió hacia la habitación. No hablamos en ningún momento mientras esperábamos a que el agua se regulase pero no dejamos de mirarnos ni siquiera mientras nos desnudábamos. Una vez debajo del agua me encargué de besar y masajear cada centímetro de su piel. Lo que me había dicho la noche anterior sobre Will seguía en mi mente y quería asegurarle que seguí aquí para él y solo para él. 
Al principio mis caricias solo transmitían amor y cariño pero la cercanía entre nuestros cuerpos y los pequeños gemidos que se escapaban de su garganta hicieron subir la temperatura dentro de la ducha. Los labios de Justin encontraron mi cuello y mi sus manos agarraron mis piernas obligándome a rodear su cintura con ellas.
-Justin, mírame.. -acaricié suavemente su pelo y esperé a que sus ojos encontrasen los míos y cuando lo hicieron bajé mi voz a un susurro- te quiero a ti y solo a ti. Sé que esto es una locura y que quizá mañana uno de nosotros se muera de un tiro y también sé que va a ser difícil y que nunca voy a estar a salvo en esta vida pero te quiero y nada puede cambiarlo.
-Déjame compensarte por lo de ayer, por favor..
Su voz era ronca y suplicante e incluso me pareció ver lágrimas en sus ojos mientras me lo decía, de ninguna forma iba a decirle que no. Su boca se movió firme sobre la mía, como si estuviese reclamando que yo era suya pero por nada del mundo dejaría de serlo.


Estaba sentada en el asiento del avión de vuelta a casa con mi cabeza apoyada en el hombro de Justin y la mirada perdida en el atardecer que entraba por la ventana.
-¿Estás contenta de volver a casa? -su voz me despertó de mi trance.
-Mucho, no creo que vuelva a Miami en mucho tiempo. 
-En realidad Miami no es un sitio tan malo.
-Seguro que si no hay locas psicópatas es mucho mejor. -no pude evitar usar un tono cortante.
-Ya te pedí perdón por eso, nena.. -su voz en cambio era suplicante.
-Lo sé.
-¿Estás enfadada?
-No.
-¿Segura? 
-Sí.
-Vale.. -dejó escapar un suspiro de impotencia ante mis respuestas cortas y secas- voy al baño.
Me quedé allí viendo como se alejaba por el pasillo y disfrutando de la maravillosa vista de su espalda y de su culo. ¿Estaba enfadada? Sí ¿Iba a admitirlo? Ni en sueños. Noté como alguien ocupaba el asiento vacío de mi lado y me giré para encontrarme con los ojos verdes de Will. Su proximidad me transportó a mi sueño y me tensé instantáneamente.
-¿Estás bien?
-Sí, solo estoy cansada y deseando llegar a casa.
-Ya, todos tenemos esa sensación. -asentí y volví a mirar por la ventana- ¿Sabes? Esta noche he soñado contigo.
-¿Hummm? -eso volvió a llamar mi atención.
-Estábamos en la cocina y..
Nos interrumpió el sonido de alguien aclarándose la garganta. Justin estaba cruzado de brazos a nuestro lado en el pasillo y nos miraba fijamente. ¿Era posible que Will y yo hubiésemos soñado lo mismo? Realmente espero que no pero nunca llegaré a saberlo porque Will se levantó del asiento y saludó a Justin con un abrazo antes de desaparecer de mi vista.
-¿De qué estabais hablando? -Justin rodeó mis hombros con su brazo permitiéndome apoyar mi cabeza en su pecho.
-Dijo que había soñado conmigo esta noche, iba a contármelo cuando has llegado.
-Bueno, pues que siga soñando. Es lo más cerca que te va a tener.
-Justin.. -suspiré molesta por su actitud hacia Will.
-Lo siento nena pero ahora eres mi novia y eso significa que eres mía y solo mía y nadie más puede mirarte o tocarte. Duerme, las cosas van a cambiar mucho cuando lleguemos a casa.
No estoy segura de su afirmación me gusta o me asusta pero de alguna forma ahora aún tenía más ganas de llegar a casa.




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Antes de nada lo siento por tardar tanto en subir pero he estado con los finales de Segundo de Bachiller y no he tenido tiempo a vivir casi. Sé que el capítulo no es nada especial pero quería subiros algo porque ahora tengo que preparar Selectividad y no voy a poder subir en unas dos semanas, lo siento. Por favor comentar lo que os parecen los capítulos y si queréis que aparezca algo en la novela o que algo desaparezca. Muchísimas gracias por los votos y por todo, sois geniales :) @bizzleismybaby