JUSTIN'S POV:
En cuanto llegamos a casa _____ se fue a dormir a nuestra habitación. Es un alivio poder llamarle así a la que hace unos días era solo mía pero fue ella misma quien lo dijo y no puedo negar que me hace feliz escucharla hablar de "nosotros".
Cogí una cerveza y me senté en el salón donde estaban todos los chicos. Necesitaba sacar de mi mente esa idea que llevaba días rondándome.
-Tengo que hablaros de una cosa. Creo que ha llegado el momento de buscar otra casa y mudarse. No puedo seguir viviendo entre estas paredes, los recuerdos me agobian y.. no puedo. -todos me miraron en silencio- Sé que os estoy pidiendo mucho pero.. por favor, no quiero que todos mis recuerdos con _____ estén mezclados con los fantasmas de esta casa.
-Todavía no lo has superado.. -Will habló más para él que para mí.
-Estoy trabajando en ello pero no puedo hacerlo en este sitio, cada rincón me recuerda a ella.
-La única razón por la que aún seguimos viviendo aquí es porque estaba esperando a que tomases tú la decisión de dejar todo esto atrás. Me alegra ver que estás dispuesto a avanzar. ¿Has pensado en ir a un psicólogo o algo así?
Desde que ocurrió todo Andrew insiste en que tengo que ir a un médico, sé que tiene miedo a que me vuelva loco y solo quiere ayudarme pero.. hace tiempo que perdí la poca cordura que me quedaba.
-No Andrew, estoy bien. Lo único que necesito es salir de aquí y empezar de cero con mi chica ¿podrías ayudarme a hacerlo? -mi tono de voz no era más que una suplica pero llegados a este punto ya no me importa.
-Claro, llamaré ahora mismo a alguien para que empiecen a buscarnos una casa nueva.
-Gracias por apoyarme en esto chicos, sé que os pido mucho pero.. es importante para mí.
Todos asintieron y me dedicaron sonrisas reconfortantes mientras me levantaba con intención de abandonar el salón pero Andrew cerró su mano sobre mi brazo frenándome.
-Siéntate Justin, ahora tengo que hablar yo. -obedecí y ocupé mi sitio otra vez- Se han acabado las vacaciones chicos, tenemos que volver al trabajo y tiene que ser ya. He recibido una llamada de unos padres que están muy preocupados por sus hijos y necesitan nuestra ayuda.
-¿Qué han hecho esta vez los chicos del Norte? -Michael interrumpió a Andrew.
-Han entrado en el campus de la Universidad y han raptado a varios alumnos, todos son hijos de empresarios muy importantes y políticos. Están dispuestos a pagar lo que sea pero con una condición: quieren a los raptores muertos. Por eso os necesito con vuestra mejor forma física. Este golpe va a ser grande, chicos.
Todos empezaron a levantarse mientras yo todavía estaba pensando en toda la información que nos acababa de dar Andrew pero me faltaba algo.
-¿Se sabe dónde los tienen?
-Sí, en el cuartel general de la banda.
Genial, esto va de mal en peor.
______'S POV:
Me desperté en la cama de Justin y por un momento pensé que él estaba a mi lado porque estaba completamente rodeada de su olor pero no tardé en darme cuenta de que la cama estaba completamente vacía. Decidí darme una ducha para despejarme antes de salir a buscar a nadie.
Por fin estoy en casa pero eso o significa que mis problemas se acaben. Accedí a ser la novia de Justin y eso supone que ahora tenemos que trabajar en hacer que funcione y con él nunca sé hasta que punto eso es posible.
Al salir del baño me encontré una nota sobre la cama: "Te esperamos en el gimnasio, es hora de entrenar". ¿No tenemos ni un día de descanso? Maldita sea. Entré en mi habitación y cogí un pantalón corto de deporte y una camiseta y bajé rápidamente al gimnasio.
Normalmente cuando entrenamos todos juntos en el gimnasio siempre se escuchan voces, risas y bromas desde las escaleras pero hoy solo se escucha el sonido de las maquinas. Vale, esto tiene que ser algo muy serio.
-Hola. -hablé para llamar la atención ya que nadie se había dado cuenta de que estaba allí.
-Nena. -Justin dejó de golpear el saco de boxeo y se acercó a mi sonriendo.
-¿De qué va todo esto? Pensé que tendríamos varios días de descanso antes de empezar a trabajar..
-Sí yo también lo pensaba pero hay una emergencia y tenemos que empezar a entrenar ya.
-Eres nuestra mejor tiradora _____, te necesito al cien por cien. Ya. -la voz de Andrew sonó cortante en el gimnasio y mi pequeña charla con Justin se acabó.
Pasamos una hora entrenando en silencio y completamente concentrados y luego otra más corriendo bajo la lluvia en un bosque cercano a la casa. Cuando Andrew dijo que la sesión se había acabado y podíamos volver y descansar fue como música celestial para mis oídos.
Iba tan concentrada en no perder el paso y en obligar a mis piernas a mantenerme de pie que ni siquiera escuché los pasos de Justin detrás de mí hasta que cerró la puerta de la habitación.
-Tienes cara de cansada. -su tono era burlón y tenía una media sonrisa dibujada en la cara ¿cómo demonios podía reírse después de esta paliza de entrenamiento?
-Tengo la sensación de que voy a desmayarme de un momento a otro.
-Eres una exagerada -mi comentario lo hizo reír y eso solo me enfadó más- este entrenamiento solo fue un calentamiento, nena. Esta misión es muy importante y vamos a prepararnos en serio.
Respiré hondo y entré en el baño cerrando la puerta detrás de mí. Ni siquiera me molesté en contestarle porque sabía que acabaría gritándole cuando él no tiene la culpa de nada. Podía escuchar que me estaba hablando a través de la puerta mientras estaba bajo el agua de la ducha pero decidí ignorarlo y enfrentarme a él al salir.
Noté como mis músculos se relajaban bajo el agua caliente y eso relajó mi mente también. ¿Por qué estoy enfadada con Justin cuando él no ha hecho nada? Se supone que quiero que esto funcione. No, quiero que funcione. Quiero a Justin, a pesar de todo y por encima de todo. No me importa cuanto tenga que esforzarme para conseguirlo, voy a hacer que Justin Bieber se enamore de mí.
Después de más o menos media hora salí del baño y me encontré a Justin sentado en la cama y mirando algo en su móvil pero sus ojos rápidamente encontraron los míos.
-¿Estás bien? -su tono era suave, como si tuviese miedo de mi reacción.
-Sí, yo.. lo siento por lo de antes. Estaba cansada y enfadada pero tú no tenías la culpa. Perdóname.
-No importa cariño, debería haber sido más atento contigo en vez de reírme. Voy a ducharme y luego te recompenso ¿qué tal suena eso?
Me mordí el labio con fuerza tratando de ocultar una sonrisa mientras Justin se acercaba a mi y acariciaba suavemente mi cintura. Asentí como respuesta a su pregunta porque no estaba segura de poder hablar y me quedé allí quieta mientras él entraba en el baño para ducharse.
Me quedé sentada en la cama todavía en toalla mientras recapacitaba sobre lo que es mi vida ahora. Echo de menos a mis padres y a mi hermano y también echo de menos la seguridad de volver a casa y escuchar a mamá riendo o cantando. Me siento desgraciada y no llevo ni medio año en este sitio ¿cómo se sentirá Justin? Lleva varios años en esto y es todo lo que conoce. Estoy segura de que podría ir a la Universidad, estudiar y ser alguien muy importante, le sobra talento y capacidad pero está atrapado en este sitio.
Por un momento me viene a la mente la idea de que esto salga bien y duremos ¿qué pasaría entonces? No quiero que mis hijos crezcan rodeados por armas y drogas, no quiero que estén en peligro todos los días de su vida desde su nacimiento. Sé que eso es muy improbable y que faltan muchos años para que ocurra pero cada vez tengo más claro que esto solo es algo temporal para mí y que en cuanto pueda lo dejaré, solo espero que Justin esté dispuesto a irse conmigo si le hago elegir.
-¿En qué piensas?
Grité y salté de la cama lo que hizo que casi cayese al suelo. Estaba tan centrada en mis pensamientos que no lo escuché salir del baño ni acercarse a mí.
-Me has asustado Justin.. -mi cara de terror lo hizo reír.
-Lo siento nena, no era mi intención. ¿Estás bien?
-Sí, estaba pensando sobre el futuro.. -Justin me contestó con un "mmm" mientras se dirigía al armario para vestirse- ¿te has planteado alguna vez dejar todo esto y buscar un trabajo de verdad? Ya sabes, sin armas ni drogas ni sangre...
-No, nunca. -su respuesta fue tan rápida y firme que me hizo fruncir el ceño.
-¿Por qué no?
-Yo solo sirvo para esto _____. Soy frío, no me importa apretar el gatillo y acabar con la vida de alguien ni matar a una persona con mis propias manos pero cuando tengo que establecer contacto con los demás... -se quedó callado por un momento mientras negaba con la cabeza- no sé como hacerlo. Normalmente cuando rescatamos a alguien y decide quedarse en la mafia lo enviamos a otra casa o otra ciudad, tú eres una excepción. Estás aquí por que yo mismo lo decidí, tú me haces sentir diferente _____.
-Porque eres diferente Justin, no sirves solo para esto. Podrías hacer cualquier cosa que quisieras. Tienes mucho talento cariño, deberías empezar a entenderlo.
-No, no lo tengo. Todo lo que toco lo destruyo.
-Eso es mentira Justin, a mí me has arreglado.
Mi comentario lo hizo sonreír de una forma que nunca había visto, por unos segundos parecía un chico de 20 años y no un mafioso de 27 como casi siempre. Y en eses segundos me di cuenta de que eso es lo que me enamora de él, cuando baja su armadura y me deja ver lo que realmente es.. una persona sensible y rota, alguien que necesita que le digan que todo va a estar bien. Y yo quiero ser esa persona.
-Creo que todavía puedo arreglarte un poco más. ¿Me dejas intentarlo?
Me miró con una sonrisa pícara y no pude decirle que no. Lo observé entrar en el baño y volver con un bote con líquido transparente dentro.
-Túmbate boca abajo sobre la cama. -lo miré con cara de no entender nada pero obedecí sin protestar. Noté sus dedos agarrar el borde de la toalla que cubría mi cuerpo y bajarla lentamente hasta mi cintura, dejando mi espalda desnuda- No te preocupes, no voy a desnudarte del todo. Por ahora.
Justin colocó sus manos llenas de aceite sobre mis hombros y comenzó a masajear la zona. Poco a poco bajó hasta el final de mi espalda y repitió el mismo proceso, asegurándose de que ninguna parte de mi piel quedaba sin sentir sus manos. Pequeños gemidos de placer se escaparon de mi boca y algo me hacía sentir que a Justin le encantaba escucharlos.
Durante varios segundos dejé de sentir sus manos sobre mi piel para volver a notarlas después en mis piernas donde continuó haciendo su magia y relajando mis músculos después del entrenamiento.
-Date la vuelta. -su voz no era más que un susurro, como si no quisiese interrumpir la paz que nos rodeaba.
-Mmm.. -fue mi única respuesta antes de moverme con cuidado para que la toalla siguiese tapando mi cuerpo. Justin se acercó a mi, colocando su boca al lado de mi oído.
-¿Crees que es necesario que te tapes con esto? -agarró el borde de mi toalla y la bajó lentamente, exponiendo un poco de mi pecho- Ser tu novio significa que tengo el privilegio de verte sin esto así que...
Asentí tímidamente y una sonrisa sincera iluminó su cara. Lo siguiente que recuerdo es el olor del aceite inundando la habitación, los gemidos de Justin en mi oído y el sentirme querida.
Me despertó el sonido del agua de la ducha. Al ver que el reloj marcaba las siete y diez de la mañana enterré la cabeza en la almohada y mordí el suave material. ¿Qué narices hace Justin duchándose a estas horas? Ni que tuviese algo que hacer.. Recogí una de sus camisetas del suelo y cubrí mi cuerpo con ella.
-¿Qué haces despierto a estas horas? -dije abriendo la puerta del baño y asomando la cabeza.
-Ducharme. -su voz sonó burlona desde el interior de la ducha.
-No eres gracioso -hice una pequeña pausa- ¡Justin son las siete de la mañana! Vuelve a la cama y déjame dormir, por favor.
-No, tenemos trabajo. Andrew nos quiere en la cocina a las siete y media para empezar a preparar la misión, te lo dije ayer.
-¿Qué? ¡No! ¡NO ME DIJISTE NADA! Oh Dios.
Abrí la puerta completamente y entré en el baño para sacarme la camiseta de Justin y meterme dentro de la ducha con él. Por la mirada en su cara era obvio que no se esperaba eso.
-¿Quieres un segundo asalto? -me guiñó un ojo mientras se acercaba a mí.
-Te juro que si me pones un solo dedo encima no vas a poder moverte en una semana. -lo miré amenazante- Sal del baño y déjame ducharme para llegar a tiempo. Esto es culpa tuya.
-Uh, alguien se ha levantado de mal humor. Yo pensé que había hecho bien mi trabajo ayer pero veo que no lo suficiente.
Me dedicó una última mirada antes de abrir la puerta de cristal de la ducha y dejarme sola en el pequeño espacio lleno de vapor. Respiré fuerte y traté de ignorar de que acababa de enfadarlo nada más levantarme, me centré en ducharme lo más rápido posible para cumplir las órdenes de Andrew.
Por suerte, y tras mucho apurar, conseguí bajar al salón a las siete y media todavía colocando bien la camiseta y con el pelo mojado atado en una coleta. Me encontré con que todos estaban ya allí y Andrew me dedicó una mirada interrogativa cuando ocupé mi sitio entre Will y Michael.
-Bien chicos, Justin y yo hemos estado toda la noche despiertos perfeccionando el plan y estudiando el terreno. -¿cómo? ¿Justin no ha dormido nada en toda la noche? Lo miré buscando respuestas pero él no apartó sus ojos de Andrew en ningún momento- El ataque no debería ser difícil, los rehenes están en el segundo piso de una casa de 3 plantas que está a veinte minutos de la ciudad. Normalmente en la casa hay entre diez y quince personas, cuatro se encargan de las rondas de vigilancia y los demás controlan las cámaras y a los secuestrados mientras hacen otros negocios. -Andrew desplegó un mapa sobre la mesa del salón y con un gesto le indicó a Justin que continuase.
-Vale, el plan es el siguiente: nos dividimos y atacamos las dos entradas de la casa. Mientras cuatro llaman la atención de los guardias el resto entra por las ventanas del primer piso que es donde se encuentra su zona de reunión. Una vez dentro asignaremos los trabajos, unos tienen que derribar a los que vigilan y otros liberar a los rehenes ¿entendido? -todos asentimos en silencio mientras memorizábamos sus órdenes- No hay ningún sitio seguro para colocar un francotirador que nos respalde así que _____ te quiero en la lucha de campo, hoy entrenaremos nuevas tácticas.
Oh, genial, encima de tener que participar en las peleas tengo que entrenar con mi novio que no me habla. Esto pinta muy bien.
-A trabajar todo el mundo, tenemos dos días para prepararnos. La misión será el miércoles por la noche. Will ¿puedes encargarte de los explosivos? Bryan, necesitamos los coches a punto. Michael y Derek haced unas llamadas y conseguid la munición necesaria. Sky y ______ a entrenar con Justin. ¡YA!
Su grito surtió efecto y todos empezamos a movernos rápidamente para cumplir lo que nos había ordenado. Yo me dirigía al gimnasio cuando una mano se cerró sobre mi brazo frenándome en seco.
-¿Está todo bien con Justin? -Will me miró preocupado.
-No pero espero poder arreglarlo pronto..
-Hazlo. Él te quiere y te necesita a su lado en esta misión.
-Gracias Will. -le dediqué una sonrisa sincera antes de abrazarlo- No sé que haría sin ti.
-Supongo que nunca tendrás que adivinarlo. -me guiñó un ojo juguetonamente y en ese momento vi a Justin pasar por detrás de mi mejor amigo.
-¡Justin, espera! -me aparté de Will y apuré mi paso para poder alcanzarle- ¿Podemos hablar?
-No tenemos nada de que hablar _____.
-Oye, lo siento por lo de esta mañana. Me porté mal contigo sin que lo merecieses y.. lo siento. -sus ojos se clavaron en los míos mientras me disculpaba.
-No tienes que sentir nada nena, fui yo quien reaccionó de forma exagerada. Estaba cansado y estresado porque vas a tener que participar de forma directa y.. eso me preocupa.
-Eh, cariño.. todo va a salir bien ¿vale? -acaricié suavemente su cara antes de besarlo- Mientras estemos juntos todo irá bien.
Justin asintió, con una pequeña sonrisa plasmada en su rostro, mientras me tomaba de la mano y me guiaba al gimnasio para empezar con el entrenamiento.
Los dos días siguientes los pasé encerrada en el ring con Sky. Practicamos diferentes movimientos, formas de defendernos, de atacar o de buscar un lugar para ponernos a cubierto. Los chicos entraban y salían del gimnasio para entrenar o animarnos pero Justin no nos dejó en ningún momento y por la noche se aseguró de relajarme y cuidarme.
En cambio, a medida que se iba acercando el momento de salir hacia la casa que íbamos a asaltar podía notar que Justin se ponía más y más nervioso. En cuanto nos subimos en su coche y nos quedamos a solas fui incapaz de aguantar más.
-Justin, cariño.. ¿estás bien? Te noto.. raro.
-Sí, es solo que tengo una mala sensación sobre esta misión. No entiendo por que tenemos que ir a salvar a unos niñitos de papá que seguramente se han metido ellos mismos en este problema.
-Justin.. no puedes estar hablando en serio. Quizá tomaron malas decisiones pero eso no es motivo para secuestrarlos y quizá torturarlos. Piensa que es Sky quien ha tomado malas decisiones y acaba metida en algo así ¿no la ayudarías? -lo miré con una ceja levantada mientras él mantenía la vista fija en la carretera.
-¿Qué? ¡Claro que la ayudaría! Pero Sky es mi hermana, no es comparable. Y ella nunca se metería en algo así, es mucho más lista que estos imbéciles. -hizo una mueca de desagrado y no pude evitar reír- Pero no es eso lo que realmente me preocupa.
-¿Qué es?
-No quiero que te pase nada. Ya sé que vas a decir "mientras estemos juntos todo irá bien" pero.. tengo miedo de que mi protección no sea suficiente.
-Justin, solo hay una persona en el mundo a la que le confiaría mi vida y esa persona eres tú. Vamos a ir, hacer el trabajo y volver a casa ¿vale? Todo va a ir bien. Estamos juntos en esto.
Justin me dedicó una pequeña sonrisa al tiempo que le daba un apretón a mi mano para luego seguir conduciendo, el resto del camino lo hicimos totalmente en silencio. Aparcó el coche tras unos árboles ya una distancia que era imposible verlo desde la casa, los demás lo imitaron y todos los reunimos para decidir los últimos detalles del plan.
-Vale, veamos.. -Andrew revisó por última vez el plano de la casa y nos miró a todos- Bryan y Sky, Justin y _____ vais a subir al primer piso y despejarlo. Michael y Will por la puerta trasera, Derek y yo iremos por la delantera ¿entendido? Los que entráis por el primer piso intentad llegar a la escalera y subir para comprobar que los rehenes siguen vivos. Venga, coged las armas y vamos.
Todos nos movimos rápidamente escogiendo las armas que mejor dominamos o que mejor sabemos usar. Guardé dos cuchillos, uno en cada funda del tobillo, colgué una pistola del cinturón junto con un explosivo y agarré con fuerza mi ametralladora favorita. En cuanto acabé de prepararme me giré para encontrarme a Justin revisando el mapa de nuevo.
-¿Estamos listos chicos? -la voz de Will sonó poco más alta que un susurro después del "click" de un cargador colocado en su sitio.- Vamos a hacer lo que mejor sabemos.
Todos asentimos y nos encaminamos en silencio hacia la casa. Justin se colocó a mi lado y le dio un pequeño apretón a mi mano para asegurarme que él estaba allí. Unos 50 metros antes de llegar a la puerta delantera decidimos separarnos. Caminé la distancia que quedaba agachada y tratando de evitar todas las ventanas por las que nos pudiesen ver. Justin se me adelantó indicándome que lo siguiese hasta un punto del lateral de la casa.
-El plan es el siguiente: yo te ayudo a subir y tú entras por esa ventana y te aseguras de que sea seguro. -señaló una ventana localizada en el primer piso.
-¿Y cómo se supone que llego hasta ahí?
-Escalando cariño, demuéstrame que sirvió para algo tanto entrenamiento.
Lo miré con odio antes de que él me hiciese señas para que me acercase y así poder ayudarme a subir. Tras discutir en voz baja sobre como deberíamos hacerlo conseguimos encontrar un saliente al cual podía agarrarme para seguir ascendiendo. Me llevó varios minutos y mucha fuerza alcanzas la ventana pero una vez allí vi que la suerte estaba de nuestra parte y estaba abierta.
Una vez dentro observé la habitación donde me encontraba. Estaba poco amueblada, solo tenía una cama, un escritorio y un armario y todo estaba cubierto de polvo. Definitivamente no usaban para nada ese cuarto y eso nos mantenía a salvo. Me asomé por la ventana y le hice señas a Justin quien, de una forma que no seré capaz de hacerlo en mi vida, escaló por la pared sin problema y se colocó a mi lado en menos de un minuto.
-Bien hecho nena. -una pequeña sonrisa adornaba sus labios antes de que besaran los míos.
-Mmmm, tú tampoco lo haces nada mal.
-Lo sé.
Me guiñó un ojo, indicándome que hablaba de otra cosa y no de escalar, antes de revisar las armas y encaminarse hacia la puerta conmigo pisándole los talones. Un pequeño apretón de manos y una mirada rápida fueron la señal para abrir la puerta y enfrentarnos a lo que nos esperaba fuera.
Nos encontramos con un pasillo completamente a oscuras con puertas de madera que acababa en una habitación muy iluminada de la que venían voces y risas. Una puerta del otro lado del pasillo se abrió haciéndonos reaccionar y apuntar con las pistolas para luego tener que bajarlas al ver que solo eran Bryan y Sky.
Bryan señaló su reloj indicando que los chicos estaban a punto de atacar la puerta principal y la trasera, Justin asintió y volvió a cerrar la puerta en silencio. Por un momento nos quedamos tan quietos que podía escuchar los latidos de su corazón mientras esperábamos pero después los disparos empezaron y se desató el infierno.
Escuchamos como se movían las sillas al final del pasillo y como varios se ellos bajaban al piso inferior para ayudar a sus compañeros, ese era el momento que esperábamos. Justin abrió la puerta y salimos justo detrás de Bryan y Sky.
Habían bajado casi todos y allí arriba solo quedaban cinco. Bryan se giró y con unas señas rápidas nos indicó que teníamos que hacer. Él, Justin y yo nos encargaríamos de ellos mientras Sky intentaba subir al siguiente piso y buscar a los rehenes.
Con unos movimientos rápidos salimos de nuestro escondite y llamamos su atención. Traté de evitarlo todo el tiempo que pude y usar tan solo las técnicas aprendidas en el gimnasio pero en el momento que mi oponente sacó una pistola no dudé en echar la mano a mi cinturón, desenfundar la mía y apretar el gatillo.
El sonido del disparo cortó el aire y todo se frenó por completo. Sabía que los chicos aún estaban peleando pero casi no era consciente de ello, lo único en lo que podía centrarme era en el hombre que yacía muerto en un charco de su propia sangre. Por mi culpa. Por mi disparo.
Noté la mano de Justin sobre mi brazo mientras me gritaba que tenía que llegar a las escaleras y subir para ayudar a Sky. Lo miré con lágrimas en los ojos esperando ver asco o rechazo en sus ojos pero en ellos solo había.. ¿orgullo?
Me obligué a llegar a las escaleras solo motivada por los gritos de Justin que resonaban en mi cabeza "Sky te necesita". Ni siquiera me giré para mirar como estaban él o Bryan, simplemente subí los peldaños y una vez que llegué arriba me apoyé en una pared para respirar.
Acabo de matar a un hombre. Le he disparado. Se ha desangrado delante de mí. Posiblemente ese hombre ha cometido muchos crímenes pero yo he acabado con su vida. Me siento la peor persona del mundo, me doy asco, pero mi novio me mira como si acabase de graduarme en Harvard. Mi novio está orgulloso porque acabo de matar a una persona. Mi novio es un psicópata. Mi novio es un asesino. Estoy enamorada de un asesino.
Mi mente era un torbellino de pensamientos, de vergüenza y repulsión hasta que la voz de Sky llamó mi atención.
-¡______! ¿Estás bien? ¿Están bien ellos? -la miré y la vi arrodillada al lado de una silla a la cual estaba atada una chica morena semi-inconsciente.
-Sí, están bien. Yo solo.. necesitaba un respiro. ¿Necesitas ayuda?
-Sí, por favor. Desata a ese chico de ahí y búscale el pulso, no estoy segura de que siga vivo.
Sky me señaló a un chico que estaba atado a otra silla en una esquila. Al acercarme a él vi que la tela de su camiseta estaba completamente rota y empapada de sangre en la zona de la espalda donde tenía unos largos cortes. Coloqué mis dedos en su cuello mientras le buscaba el pulso en la yugular y por un momento pensé que habíamos llegado tarde pero después noté un pequeño movimiento debajo de mis yemas.
Me arrodillé a su lado y, con ayuda del cuchillo que llevaba guardado en la tobillera, empecé a cortar las cuerdas que ataban sus muñecas y tobillos. Una mano agarró débilmente mi brazo haciéndome levantar la cabeza para encontrarme con unos ojos casi cerrados y cansados.
-No.. no.. no me hagas más daño, por favor.. -la voz del chico era poco más que un susurro mientras me suplicaba.
-Shhh, shhh. No te voy a hacer daño, voy a sacarte de aquí. Quédate despierto ¿vale? pronto se habrá acabado. -las comisuras de su boca se levantaron levemente mientras entendía lo que le estaba diciendo- ¿Cómo te llamas?
-John.
-Vale John, yo soy _____. Sigue hablándome.
Podía escuchar la voz del chico mientras acababa de cortar las cuerdas que lo mantenían atado. Cuanto más me fijaba más heridas descubría. Cortes en los brazos, moratones en la cara... estos chicos han pasado una verdadera tortura.
Una vez que terminé le pedí a John que se quedase quieto mientras le ayudaba a Sky con los demás. Había un total de 5 allí arriba pero para una de las chicas ya era demasiado tarde, su cuerpo estaba frío y cubierto en sangre seca por las múltiples heridas que tenían.
Poco a poco y entre las dos les ayudamos a ponerse en pie y en ese momento apareció Bryan con un labio sangrando y la mandíbula con un sospechoso tono oscuro pero nada más vernos nos aseguró que estaba bien y que no había nada de lo que preocuparse.
Justin, Will, Derek y Andrew estaban en la parte trasera de la casa intentando acabar con los que quedaban de la otra banda mientras Michael nos esperaba en la puerta delantera con el coche encendido. Tratamos de bajar lo más rápido posible las escaleras, por suerte ningún era incapaz de andar y tan solo uno tenía un disparo en la rodilla.
Una vez abajo sabíamos que solo teníamos un par de minutos antes de que nos viesen movernos dentro de la casa pero a pesar de los quejidos de dolor que se les escapaban los rehenes hicieron el camino lo más rápido posible. John no se separó de mi en ningún momento y su mano estuvo continuamente agarrada a mi brazo.
Una vez que llegamos al coche Michael nos ayudó a sentarlos con cuidado y yo le hice una seña a Bryan indicándole que iba a ir a ayudar a los demás, él asintió y empezó a caminar a mi lado. Había siete de la otra banda contra cuatro de la nuestra y ninguna arma a la vista, más bien parecía una pelea de instituto.
Bryan no dudó en unirse dejándome sola en un lateral sin que nadie se diese cuenta. Justin estaba concentrado en defenderse y no pude evitar fijarme en como se le marcaban los músculos bajo la camiseta negra o en lo sexy que está cuando se concentra totalmente en algo.
Por el rabillo del ojo pude ver como alguien se movía cerca de mí y no dudé en girarme y estampar ni pie en el pecho de un chico rubio que tenía un cuchillo fuertemente agarrado. Mi golpe lo hizo retroceder varios pasos pero no dudó e volver a la carga. Poniendo en práctica los movimientos que Justin me había enseñado me agache y di una patada baja que impactó en su tibia y al momento noté que estaba rota.
Me incorporé y me alejé del chico que estaba en el suelo gritando de dolor. En ese momento escuché una voz que gritaba por John desde la parte delantera de la casa llamando la atención de uno de la otra banda que sacó la pistola antes de ir en su busca. Algo me hizo pensar que si era algún familiar de John tenía muchas posibilidades de acabar muerto así que saqué también mi arma y entré en la casa siguiéndolo.
-¿Dónde está John? -un hombre con el pelo canoso y un bigote espeso estaba con los brazos levantados hablando con el chico- Quiero verlo.
-John está a salvo, no se preocupe.
Mi voz llamó su atención y una pequeña sonrisa se le dibujó en la cara al escuchar mis palabras pero esa mueca se quedó congelada en el momento en el que una bala impactó en su pecho.
La furia y el dolor invadió mi cuerpo. El dolor por John que acababa de ser rescatado y no iba a reunirse nunca con su familiar porque lo acababan de matar sin motivo. Eses fueron los sentimientos que me impulsaron a apretar el gatillo de mi propia pistola. Esta vez la sensación fue menos abrumadora y no le di tanta importancia porque algo en mi mente me decía que iba a ser él o yo y esa decisión ya la había tomado hacia mucho tiempo.
Andrew pasó corriendo a mi lado diciéndome que se había acabado y que era el momento de volver a los coches y desaparecer. Yo asentí y lo seguí fuera de la casa. Bryan, Derek y Will venían justo detrás de mi pero al llegar a donde estaba todavía el coche de Michael aparcado me di cuenta de que faltaba alguien. Justin.
Los chicos no parecían darse cuenta, seguramente darían por hecho que iba detrás de ellos pero esta vez no era así. Volví sobre mis pasos y entré en la casa buscándolo, incluso grité un par de veces su nombre a pesar de que sabía que eso era un suicidio. Por último me decidí a salir al patio trasero donde había tenido lugar la pelea.
Al principio no vi nada pero cuando me adentré en la zona con árboles algo llamó mi atención: uno de sus zapatos estaba allí tirado y él nunca deja su calzado tirado. Seguí andando y noté como mi corazón se empezaba a acelerar y mentalmente recé para que todo estuviese bien.
Justo cuando escuché la voz de Will llamándome lo vi. Justin estaba tirado en el suelo, cubierto de moratones, inconsciente y con un corte en la cabeza que todavía sangraba. En ese momento el mundo desapareció y todo se volvió negro.