-Baja el arma, Justin. -la voz de Andrew sonaba seria pero se podía notar su miedo.
-No hasta que él la suelte a ella -nuestros ojos se encontraron y vi que no iba a dudar en matarlo si no me dejaba ir. Por suerte el agarre sobre mi cuerpo se aflojó y la mano de Justin se cerró sobre mi brazo colocándome detrás de su espalda- ¿Estás bien? -no me miró al hablar pero su actitud protectora fue suficiente para mi.
-Sí, estoy bien. Déjalo ir por favor. -ni siquiera reaccionó a mis palabras así que coloqué mis manos en su espalda y la acaricié suavemente- Justin, por favor.. baja el arma.
Lentamente vi como su brazo se bajaba y dejé escapar un suspiro de alivio. Will y Andrew se movieron rápidamente y agarraron al otro chico para arrastrarlo fuera de nuestra casa. Los componentes de la otra banda se levantaron y siguieron el camino de su compañero. Todo se quedó en calma y pensé que ese iba a ser el final de la noche pero no, en un momento Justin ya no estaba delante de mí. Salió corriendo de la casa, con la pistola todavía en la mano. Mierda. Lo seguí mientras gritaba su nombre pero cuando llegué al jardín delantero el chico estaba en el suelo, intentando defenderse de un Justin que era de todo menos humano en ese momento.
Sus manos estaban llenas de sangre pero eso no le hizo parar. Vi como Andrew intentaba agarrarlo y acababa en el suelo después de un fuerte empujón.
-¡JUSTIN! ¡PARA! -intenté que mi voz no se rompiera pero fue imposible. Estaba llorando y temblando de miedo. Traté de acercarme a él pero las manos de Will frenaron mi avance.
-No te acerques a él _____. No es Justin ahora mismo.
-Déjame Will, déjame. ¡Va a matarlo si nadie lo para!
Me solté de su agarre y me acerqué cautelosamente a Justin. Coloqué mi mano en su hombro y al segundo estaba en el suelo mirando fijamente a sus ojos oscuros y sin sentimientos. Mentiría si dijese que no estaba asustada de lo que podía hacerme si mi gesto lo había enfadado. Aún así respiré profundamente y me levanté. Coloqué mis manos sobre su pecho que subía y bajaba rápidamente.
-Para, por favor. Vuelve conmigo Justin, este no eres tú.
Cerró los ojos fuertemente mientras calmaba su respiración. Agarré su mano y tiré de él hacia la casa, no esperaba que se moviera pero para mi sorpresa me dejó llevarlo conmigo. Lo guié hasta su habitación y lo senté en el baño.
-Estate quieto ¿vale? Voy a limpiarte. -asintió mientras yo sacaba las vendas y el desinfectante. Limpié toda la sangre de sus manos y me encargué de los pequeños cortes de sus nudillos. Lo miré y estaba con los ojos cerrados y la mandíbula fuertemente apretada. -¿Estás bien?
-¿Lo estás tú? -sus ojos seguían cerrados.
-Sí, mírame. -lo hizo y sus iris volvían a tener su típico color dorado. Suspiré de alivio.- Me asusté, no eras tú el que estaba allí abajo.
-Lo siento. Cuando vi que ponía sus manos sobre ti no pude contenerme. No quiero que nadie te toque así estando yo delante y mucho menos si tú no quieres.
-Justin yo estoy bien, de verdad. Gracias por defenderme pero déjalo ir. -me puse de pie y extendí mi mano hacia él- Vamos, te voy a llevar a la cama.
-Me gusta como suena eso.
-Cállate.
Moví las mantas para que se metiera en la cama y esperé. Se sentó en el borde y levantó los brazos indicándome que le sacara la camiseta. Agarré el borde de la tela y lo levanté rápidamente evitando tocarlo en todo momento.
-¿No vas a tocarme? -vi la pena reflejada en su mirada.
-¿Qué? -no pude ocultar mi sorpresa.
-No me has tocado ¿te da miedo hacerlo?
-Justin... no. No me das miedo pero somos amigos, no debería tocarte de esa forma.
-Tócame, por favor. Necesito saber que no te doy miedo.
Su voz estaba tan rota que lo que me dio miedo fue decirle que no y hacerle más daño. Coloqué mis manos sobre sus hombros y lo empujé suavemente sobre la cama y ,e subí a horcajadas sobre él. Acaricié suavemente su pecho y acerqué mi boca a su cuello para besarlo.
-No me das miedo ¿ves? -susurré en su oído.
-Quédate esta noche, por favor. -noté sus manos en mi cintura.
-No Justin. Dijimos que solo amigos, ya sabemos que esto no va a salir bien.
-Podemos hacer que funcione.
-No, no podemos.
Me aparté de él levantándome de la cama y salí de su habitación sin girarme en ningún momento. Cerré la puerta y pase el pestillo antes de desnudarme y meterme e la cama. Justin acababa de pedirme que me quedara a dormir con él y yo había salido corriendo. ¿Quiero volver a intentarlo con él? Sin duda pero no quiero volver a salir herida. Ya le di mi confianza una vez y acabé en el suelo recogiendo los pedazos que quedaban de ella y de mi misma. No iba a volver a pasar por eso.
A la mañana siguiente me desperté con la voz de Derek y el ruido de golpes en mi puerta.
-¡______ levántate y abre el maldito pestillo!
-No, cállate y déjame dormir Derek. -coloqué las mantas sobre mi cabeza pero el ruido no cesó. Gruñí y me levanté para abrir la puerta- ¿Qué quieres?
-Mira que preciosa estás recién levantada -me despeinó mientras se reía- dúchate y baja al salón. Tenemos trabajo y tienes un regalo esperándote.
Lo miré con una ceja levantada mientras él empujaba hacia el cuarto de baño. En media hora estaba duchada, con el pelo seco y ya vestida. Si teníamos trabajo necesitaba ropa cómoda así que escogí los jeans que mejor me sentaban y una camiseta negra con los laterales cortados, estaban empezando a gustarme mucho ese tipo de camisetas. Me puse mis Vans y cogí el iPhone antes de bajar rápidamente al salón.
Para mi sorpresa este estaba completamente vacío pero pude escuchar voces y sonidos de motores desde el exterior de la casa así que salí para encontrármelos a todos allí.
-Pensé que teníamos una reunión de trabajo -dije acercándome a ellos.
-Y eso es lo que estamos haciendo. Di hola a tu pequeño juguete, es un Wide Body Dodge Challenger SRT8 392 de 2011. -miré a Andrew con la boca abierta. No podía ser verdad.
-¿Es para mí? ¿Es mío? -él asintió mientras los demás se reían de mi expresión.
-¡Sorpresa! Toma, pruébalo. -me tendió las llaves del coche y yo corrí a subirme en el. Estaba totalmente en shock. Lo encendí y el motor cobró vida con un fuerte ronroneo.
-¿Sabes llegar al campo de tiro? -Will se apoyó en la ventanilla que estaba abierta a mi lado. Yo asentí sonriendo- Bien, entonces tú vas primero.
Esperé a que todos se subieran en sus coches y salí a la carretera. Un movimiento en el espejo retrovisor llamó mi atención y vi el Mustang negro de Justin adelantando a Will para acercarse más a mí. Pisé el acelerador para perderle de vista y pude apreciar su media sonrisa de satisfacción en el espejo.
Llegué a la nave del campo de tiro completamente sola, aparqué y salí del coche para apoyarme en la parte delantera de este mientras esperaba. Dos minutos después el coche de Justin se apagó justo a mi derecha y él salió con las gafas de Sol puestas y la mandíbula apretada. Tragué saliva mientras veía como se acercaba a mí con una camiseta negra y unos vaqueros caídos. Estaba jodidamente sexy. Sus manos agarraron mi cintura y se apretó contra mí haciéndome notar un bulto en sus pantalones. Dejé escapar un leve gemido mientras él acercaba su boca a mi oído.
-Mira lo que me hace verte conduciendo así, nena. -su voz fue un susurro ronco.
El sonido de los demás motores lo obligaron a apartarse de mí pero todavía tenía esa sonrisa de "sé que te ha gustado" en la cara. Lo peor es que era cierto. Mierda. Los chicos se acercaron a nosotros mientras reían.
-Creo que hemos encontrado a alguien capaz de superarte en el coche. -Will le dio una palmada en la espalda a Justin.
-Permíteme dudarlo.
-¿Quieres apostar algo? -dije esas palabras sin pensar y Justin me miró con una ceja levantada.
-Woooow, vale. Dejemos las apuestas para otro día, tenemos trabajo que hacer. Este fin de semana hay una carrera y vamos a competir contra una banda de otra ciudad. Hay mucho dinero en juego y hemos decidido que vas a ser uno de nuestros corredores _____.
-¿Quién lo ha decidido?
-Yo, te cedo mi puesto. -Michael me guiñó un ojo juguetonamente.
-Muchas gracias Michael, vamos a perder la carrera por mi culpa. -¿cómo iba a competir en una carrera con tanto dinero en juego?
-Si conduces como lo has hecho ahora no vamos a perder. Ahora súbete en el coche y haz el recorrido. Te quiero aquí en 30 segundos.
Andrew usó su tono de jefe así que no me atreví a negarme. Me subí en el coche y empecé el circuito. Era una recta larga de unos 500 metros con un giro de 180 grados a final. Quería frenar en la curva pero sabía que si lo hacía no iba a llegar a tiempo. Me preparé para controlar el coche pero este solo se movió un poco en la parte trasera y eso podía manejarlo sin problema. Pasé al lado de Andrew y continué unos cuantos metros más para no frenar en seco antes de aparcar el coche donde estaba anteriormente. Al bajarme todos gritaron y aplaudieron por mi trabajo.
-28.5 segundos, eso ha estado muy bien. -Andrew me abrazó fuertemente- Podemos hacer mucho con todo ese talento.
Lo que quedaba de ese día y los tres siguientes los pasamos entrenando con los coches y poniéndolos a punto. Me enseñaron como controlar el coche en la curvas, como sacar a alguien de la pista con un solo toque y como evitar que me sacaran a mí.
La tarde de la carrera estábamos en el garaje trabajando en el motor de mi coche. Justin estaba colocando unas piezas nuevas y yo estaba a su lado mirando como lo hacía. En ese momento pasó lo que nadie se esperaba.
-Bryan, pásame una llave del nueve. -Justin habló sin levantar la mirada del motor y todos los quedamos en shock. Era la primera vez que le hablaba a su mejor amigo desde que descubrió que estaba saliendo con su hermana. Ella estaba sentada al lado de su novio con expresión de sorpresa- ¿Bryan?
-Sí, ya voy..
Bryan se levantó rápidamente y le acercó la herramienta. Por fin Justin levantó la mirada hacia él y yo me tensé con miedo.
-Bryan, yo.. lo siento. Lo siento por todo lo que dije y por como me comporté, tenía miedo por Sky. Es mi hermana y quiero que tenga lo mejor del mundo y esta vida no lo es. Pero si ella te quiere a su lado sé que nadie la va a cuidar mejor que tú. -todos nos quedamos en silencio esperando una respuesta pero en cambio Bryan abrazó fuertemente a su amigo mientras se susurraban cosas y se reían. En ese momento se escuchó a Sky llorar y todos os giramos hacia ella.- Sky, cariño lo siento. Perdóname por favor, fui un imbécil. Por favor, perdóname, te quiero más que a nada, por favor..
Justin se acercó a su hermana y se dejó caer de rodillas delante de ella. Su voz sonaba como la de un niño de seis años arrepentido de sus actos. Sky se arrodilló a su lado y lo abrazó fuertemente.
-No hay nada en este mundo que puedas hacer para que yo no te perdone.
Se lo dijo en un susurro pero lo escuché claramente y no pude evitar sonreír. Me recordaban a Chris y a mí, yo también le perdonaría cualquier cosa a cambio de tenerlo conmigo otra vez.
Justin se levantó y limpió las lágrimas de su cara. Eso me hizo pensar que acababa de verlo romperse y ser humano por unos minutos. Tuve que frenarme para no ir y besarle. Yo misma lo había apartado y le había dicho que no podíamos tener nada, sería una puta si ahora le hiciese eso.
Will dio una fuerte palmada llamando la atención de todos.
-Ahora que ya está todo arreglado ¿podemos acabar de arreglar el coche para ganar esa carrera?
En dos horas mi coche estaba a punto igual que los demás y subimos a cambiarnos y ducharnos.
A las once en punto salimos de la casa en seis coches. Sky no iba a competir así que iba en el de Bryan al igual que Michael iba en el de Derek. Después de más de media hora conduciendo llegamos a un pequeño pueblo que parecería abandonado si no fuese porque estaba lleno de luces, gente y coches. aparcamos en un lateral de lo que parecía la calle principal y Andrew fue a avisar de que habíamos llegado.
-Bien, escucha -Justin se acercó a mí- la pista de hoy es complicada. Es una recta hasta donde se acaban las luces, luego un giro a la derecha y la carretera se estrecha y se mete dentro de un bosque. Intenta llegar a esa curva por delante y tendrás casi todo hecho. -yo asentí nerviosa- Will irá antes de ti y yo después. Él te dejará toda la ventaja posible y yo lo arreglaré en caso de que la cagues.
-Gracias por el voto de confianza. -mi voz sonó más dura de lo que esperaba pero me dio igual.
-Confío en ti mucho más de lo que piensas.
Dijo eso y se fue, dejándome totalmente desconcertada. Por suerte las carreras estaban a punto de empezar y nos colocamos a un lado de la línea de salida para ver las que se hacían antes de la nuestra.
Según pasaba el tiempo me ponía más y más nerviosa. Todos los coches volvían con alguna abolladura o algunos ni volvían. La gente era agresiva desde el momento en el que se empezaba la carrera. Miré a los chicos buscando alguna mirada tan asustada como la mía pero ellos estaban con los brazos cruzados y unos rostros totalmente inexpresivos. Mentalmente me obligué a imitarlos porque si mostraba que tenía miedo estaba perdida.
Andrew nos hizo señas para que lo siguiéramos hacia los coches. Respiré profundamente varias veces intentando calmarme mientras me acercaba a él.
-Vale, la nuestra es la siguiente. Ya sabéis que es una carrera de relevos así que vamos a establecer el orden. Bryan, te quiero de primero, danos todo el tiempo que puedas -él asintió secamente y se dirigió hacia Sky para besarla entes de subirse en el coche- Derek, tú segundo. Después voy yo. Will quiero que lo hagas bien y le dejes margen a _____ ¿vale? Y tú tranquila, vas a hacerlo genial -me dedicó una sonrisa sincera que yo no pude devolver- Justin, vas de último. Ya sabes lo que quiero que hagas. Déjales claro quienes somos.
Todos nos subimos a nuestros coches y nos colocamos en posición. Desde donde estaba podía ver perfectamente la calle principal para saber cuando tenía que colocarme para salir.
El coche de Bryan dejó la línea de salida con un fuerte ruido del motor y noté como la adrenalina empieza a correr por mis venas. En menos de dos minutos vi los faros delanteros de su coche y Derek adelantó el suyo hasta la salida para esperarlo. En el momento en el cual se cruzaron y Derek le tomó el relevó el público gritó y aplaudió. Yo dejé escapar un suspiro de alivio.
Cuando Andrew relevó a Derek llevábamos una ventaja de medio minuto sobre la otra banda. Tenía ganas de vomitar solo de pensar que estaba a punto de salir ahí y jugarme una gran cantidad de dinero. Miré hacia mi derecha y me encontré con los ojos de Will, me dio una mirada de calma y de seguridad que intenté devolver. En un segundo él ya no estaba allí y el coche de Andrew pasó por delante del mío.
Mierda, estaba a punto de tocarme a mí. Pisé el acelerador solo para escuchar el sonido del motor e intentar calmarme. Presté atención a la carretera esperando el momento en el que Will apareciese por ella. La sorpresa fue que cuando lo hizo su coche estaba pegado al de su contrincante. Mierda Will, se suponía que me tenías que dejar ventaja.
Me coloqué en la salida mentalizándome de que iba a tener que salvarme yo sola esta vez. Cuando Will cruzó la línea pisé fuertemente el acelerador y salí al mismo tiempo que mi rival. Cambié de marcha y conseguí adelantarme un poco pero en ese momento noté como el otro coche tocaba la parte trasera del mío haciéndome perder el control y dejándome clavada en la carretera con la parte delantera del coche mirando a la salida. Mierda. Le di la vuelta al coche y aceleré agarrando fuertemente el volante.
Ahora sí que estaba enfadada. Estaba a punto de acabarse la recta cuando alcancé al otro coche. Coqué levemente contra su parte trasera intentando desviarlo pero lo controló y cogió la curva de primero. Tenía que arreglar esto, joder.
La carretera se estrechó. Los árboles impedían el paso de la luz de la Luna por lo tanto no sabía hacia donde eran las curvas hasta que ya las tenían delante. Quería intentar sacarle de la carretera pero necesitaba mis cinco sentidos en no salirme yo así que decidí esperar hasta que saliésemos del bosque.
Vi las luces lo que indicaba que estábamos entrando en la recta final así que aceleré hasta ponerme a su lado. Ni siquiera giré mi cabeza para mirar contra quien competía. Respiré profundamente y aceleré más, tal y como esperaba mi rival imitó mis acciones así que yo frene y giré el volante hacia la izquierda tocando su parte trasera. Su coche quedó girado tal y como lo había hecho el mío al principio de la carrera.
Enderecé mi Dodge y aceleré para llegar de una vez a la línea de salida y dejar que Justin me relevara. No me atreví a mirarle cuando nuestros coches se cruzaron, en cambio de eso me dirigí hacia donde estaban el resto de coches de los chicos y aparqué a su lado.
-_____ lo siento, me sacó de la carretera dentro del bosque y no pude volver a ponerme por delante -Will no me dejó casi ni bajarme del coche antes de asaltarme con sus disculpas.
-Will, está bien. A mí también casi me echa fuera, sé que no estaban jugando limpio.
Lo abracé fuertemente y le sonreí para tranquilizarlo antes de salir prácticamente corriendo para acercarme a la línea de salida. Justo cuando llegué mi como el coche de Justin salía completamente solo del bosque y así llego hasta donde estaba yo. Ni siquiera estaba acelerando como si esto fuese una carrera. Pasó a mi lado y aparcó junto a los demás coches.
-¿No se supone que estabas competiendo contra alguien? -le pregunté mientras él se bajaba del Mustang.
-Sí, hasta que ellos intentaron matar a parte de mi banda.- su voz era totalmente fría.
-¿Dónde? -Andrew se lo preguntó mientras miraba por encima de las cabezas de la gente.
-La segunda curva de la izquierda.
-¿De qué habláis? -esto empezaba a sonarme muy mal.
-Subiros a los coches y volved a casa, voy a buscar nuestro dinero. Ahora.
Todos obedecieron su orden al momento así que yo los imité. Cuando estaba a punto de arrancar la puerta del conductor se abrió y Michael se sentó a mi lado.
-¿Cambias de chófer? -lo miré riendo mientras arrancaba el coche y salía detrás de Bryan.
-Creo que necesitas algunas respuestas y los jefes no te las van a dar. -yo suspiré, sabía que a Michael no podía ocultarle que estaba molesta.
-Me enferma preguntarles algo y que me ignoren o me oculten la verdad.
-Lo sé, por eso estoy aquí. Cuando tenemos carreras Justin siempre es el último en salir a la pista. No sé si lo has notado pero conduce de una forma muy agresiva pero es lo suficiente seguro al volante como para no dudar en sacarte de la carretera si lo considera necesario. Cuando los otros juegan sucio para ganar la carrera él se encarga de que eso no pase, de que su rival no llegue al final.
-Estás diciendo que.. ¿ha matado al chico que corría contra él?
-No sé si está muerto o no pero.. en caso de que no lo esté seguramente necesite pasar unas semanas en el hospital.
-¿Siempre hace eso? -estaba horrorizada.
-No siempre, solo cuando se pasan demasiado.
-Pero lo de hoy no fue para tanto.. a Will lo sacaron de la carretera pero está bien y a mí ni siquiera llegaron a eso.
-Has dado en el punto exacto de por que lo hizo.
-¿Cuál?
-Tú.
Miré a Michael y supe que no lo decía por decir, que realmente lo creía. ¿Y ahora? Me gusta un mafioso que no deja que nadie me toque, debería estar asustada de él pero siento muchas cosas hacia Justin y ninguna es miedo.
Nada más llegar a casa todos fueron a cambiarse rápidamente, al parecer después de cada carrera hacían una fiesta. Si ganaban era para celebrarlo y si perdían era para olvidar, la cuestión era hacer fiesta.
Elegí mis shorts negros, eran altos y de una tela brillante, una camiseta blanca ajustada que tapaba poco más que mi sujetador y mis tacones favoritos. Acababa de tener uno de los momentos más estresantes de mi vida y me merecía algo de fiesta. Me maquillé un poco y bajé al salón. Andrew ya estaba allí con una gran bolsa negra en su mano.
-Chicos, voy a guardar esto y mañana lo repartimos pero ahora nos vamos a ir de fiesta y celebrar el gran equipo que formamos. Estoy muy orgulloso de todos.
-Vamos Andrew, no seas nenaza. Deja la pasta y vámonos de una vez a echar un polvo. -Will estaba ya en la entrada de la casa gritando.
Todos salimos riéndonos y nos repartimos en los coches. No íbamos a llevarlos todos porque algunos, como el mío, necesitaban un par de arreglos. Sky dijo que ella no iba a beber así que Bryan, Will y yo nos subimos en su coche mientras los demás iban en el de Michael.
-¿Vas a emborracharte conmigo esta noche? -Will pasó su brazo sobre mis hombros y me acercó a él.
-Solo si prometes que no me dejarás hacer ninguna tontería cuando esté borracha.
-¿Por tontería te refieres a follarte a Justin en los baños del pub?
-¡WILLIAM! ¡CÁLLATE! -Todos se rieron de mi reacción mientras yo le pegaba repetidamente a Will en el pecho. Podía notar mis mejillas encendidas de la vergüenza. -No puedo creer que acabes de decir eso delante de su hermana.
-Oh vamos, Sky ya sabe que su hermano tiene un problema con el sexo y lo quiere igual.
-Eres un imbécil, ya no quiero emborracharme contigo.
Me crucé de brazos y me hice la enfadada el resto del camino. Cuando el coche se apagó Will agarró mis piernas y me sacó, literalmente, a rastras del asiento antes de subirme a su hombro y llevarme así a dentro del pub mientras yo gritaba y pataleaba. Escuché las risas de los demás que habían llegado justo después de nosotros.
-¿Puede ayudarme alguien? Por favor, esto es vergonzoso. -seguí pataleando y pegándole puñetazos en la espalda mientras Will los esperaba en la entrada del local.
-Te ayudaría nena, sabes que sí, pero me encantan mis vistas. -escuché la voz de Justin justo antes de notar como me daba una cachetada en el culo.
-No puedo creerme que acabes de hacer eso. Voy a matarte Bieber.
Él también se unió a las risas. Will no me dejó en el suelo hasta que llegamos a la parte vip del club. En cuanto me incorporé tuve que dejarme caer sobre un sillón porque me notaba mareada. Maldije a Will por lo bajo mientras cerraba fuertemente mis ojos. Cuando mi cabeza dejó de dar vueltas me incorporé y eché un vistazo a mi alrededor. Me quedé totalmente petrificada.
-¡Tenéis que estar de broma! -lo dije medio gritando por encima de la música y los chicos que estaban a mi lado empezando las botellas de alcohol me miraron- ¿un club de striptease?
-No, en realidad es un club normal pero con bailarinas que se desnudan más de lo normal. -Derek me miró sonriendo.
-Que te den, me voy a casa.
Me puse en pie y empecé a caminar hacia la pista para cruzarla pero noté una mano sobre mi brazo. Me giré y vi a Will.
-Vamos, no te vayas. Vamos a pasárnoslo bien. Ignora a las bailarinas y piensa en que esto está lleno de hombres que quieren compañía, quizá alguno te interese. -me miró levantando una ceja- Ven a beber conmigo, venga.
Pasó su brazo por mi cintura y me llevó de vuelta al reservado. Por el camino me fijé en que varios chicos tenían su mirada sobre mí y eso me hizo sentir algo mejor. Realmente estaba lleno de hombres y había alguno bastante guapo, quizá la noche acabase mereciendo la pena.
Me senté otra vez en el sillón y Will me pasó un vaso con alcohol, le di un trago y puse cara de desagrado lo que le hizo reír.
-No entiendo como podéis beber el Vodka solo, de verdad. Esto da asco.
-Bebe, dentro de dos vasos ya no te va a dar asco.
Le hice caso y tuve que darle la razón, después de dos vasos y pico ya no sabía si bebía Vodka o agua. Me lo estaba pasando genial, estábamos bailando todos juntos, riéndonos y disfrutando. Estaba bailando con Sky cuando la música fue bajando lentamente hasta casi no escucharse. Un foco blanco se encendió y iluminó un escenario que había en uno de los laterales del local y que yo no había visto antes.
Noté la mano de Will agarrando la mía y tirando de mí para sentarme a su lado en el sillón otra vez. Justin estaba a mi izquierda pero un poco separado y lo escuché reír por mis movimientos torpes.
-Mira, es la hora del espectáculo. -no había música así que pude escuchar a Will perfectamente sin necesidad de que gritara- Siéntate y disfrútalo.
-"Espectáculo" es una palabra que no me da buena espina estando aquí.
-Créeme que es muy entretenido. -Justin habló desde mi lado, se había acercado más y su brazo estaba extendido por encima del respaldo del sillón, justo por detrás de mí.- Va a gustarte.
-Permíteme dudarlo.
Bebí un poco de mi bebida a través de la pajita haciéndolo extremadamente exagerado a propósito, cuando lo vi entreabrir los labios le sonreír y dirigí mi atención de nuevo al escenario.
La música empezó a sonar de nuevo y una chica rubia salió al escenario tan solo vestida con ropa interior. Los hombres del local gritaron todo tipo de "piropos" sucios mientras ella les sonreía y yo sentía asco. ¿Quién iba a querer trabajar en esto y escuchar a una panda de tíos salidos decirte esas mierdas? Prefiero hacer lo que hago yo.
La chica empezó a bailar al ritmo de una canción con una letra que contenía más nombres de posturas sexuales que el mismísimo Kamasutra. La chica miró fijamente hacia la zona VIP como si supiese quien estaba en ella mientras desabrochaba su sujetador y lo dejaba caer al suelo. En ese momento pude ver que la rubia que estaba sobre el escenario era Bella y casi me atraganto con el Vodka que estaba bebiendo. No podía creerme que fuese ella. Y luego tenía la cara de llamarme zorra, que gracioso.
Estaba realmente temiéndome que llegase a desnudarse de todo cuando un segundo foco se encendió y un chico moreno y alto entró en el escenario. Esta vez fui yo la que gritó y aplaudió, esto empezaba a ponerse interesante. A los chicos en cambio no les hizo demasiada gracia.
-¿Qué mierda es esto? -Will miró a Justin con cara de enfado.
-No lo sé, la última vez que vine esto no estaba en el espectáculo. -noté como se encogía de hombros a mi lado.
Lo miré y me di cuenta de que estaba realmente cerca de mí, no me había dado cuenta de que se me estaba acercando. Dirigí mi mirada de nuevo al escenario para ver como Bella desnudaba al chico moreno, al ver sus perfectos abdominales no pude evitar morderme el labio.
-Pensé que era el único que conseguía que te mordieras el labio, que decepción. -Justin me habló al oído para que solo lo escuchase yo.
-Y yo pensé que era la única que te la ponía dura con solo desnudarme pero ya veo que no. -lo miré mientras hablaba con voz dura.
-Y lo eres. -su sonrisa me decía que estaba jugando y yo no quería entrar en su juego, me había prometido a mi misma que no iba a hacerlo.- ¿Quieres comprobarlo?
Agarró mi mano y la colocó sobre su su pierna, peligrosamente cerca de su entrepierna. No lo hagas _____, no lo hagas. Mi cerebro no quería pero mi mano lo hizo y no se encontró nada duro. Eso me hizo sonreír. Ella no tenía ningún efecto en él.
Su brazo derecho se envolvió en mi cintura y me hizo moverme. Acabé a horcajadas sobre él y su boca en mi cuello. Se suponía que esto no debía pasar pero no podía apartarlo de mí. Maldito Vodka y maldito Justin.
-No podemos hacer esto. -lo aparté de mi y apoyé mi frente sobre la suya mientras mi pecho subía y bajaba rápidamente.
-¿Quién te dice que quiero hacer algo? Quizá solo quería jugar contigo.
Su voz sonaba seria pero yo sabía que solo estaba fingiendo. Si quiere jugar yo también sé como hacerlo. Comencé a besar su cuello el mismo tiempo que movía mi cintura en círculos, asegurándome de que lo notara. Se mantuvo totalmente frío, ni siquiera intentó tocarme él a mí pero su cuerpo me dio exactamente la reacción que buscaba. Me acerqué a su oído para susurrarle.
-Quizá tú solo quieras jugar pero hay alguien ahí abajo que quiere algo más.
-Como sigas haciendo eso.. -noté sus manos en mi cintura para apartarme un poco de él. Nuestras miradas se encontraron.
-Como siga haciendo esto.. -volví a moverme sobre él- ¿qué?
-Voy a tener que follarte.
-Hazlo.
Lo dije tan seria y mirándolo a los ojos que al principio le costó reaccionar pero en menos de un minuto estábamos cruzando la pista en dirección a la salida. Me llevó hasta uno de los taxis que estaban en frente del local esperando a ver si podían llevar a algún borracho a casa.
-¿Un taxi? -dije en bajo después de sentarnos y de que él le diese la dirección de casa.
-Van a necesitar los dos coches para volver todos y así tengo las manos libres. -me miró mientras se mojaba los labios.
-¿Libres para qué?
Su respuesta fue colocar la mano en la parte interior de mi muslo y subió lentamente sin dejar de mirarme a los ojos. Desabrochó con cuidado la cremallera lateral de mis shorts y metió su mano dentro de ellos. Yo cerré las piernas impidiéndole hacer nada.
-No vas a hacerme eso en un taxi ¿no puedes esperar diez minutos? -hablé en su oído rezando para que el conductor no me escuchase.
-No, no puedo esperar. Vamos nena, será divertido.
Su boca bajó a mi cuello porque sabía que ese era mi punto débil. Volví a abrir las piernas dejándole hacer mientras suspiraba de placer. Noté su mano colándose dentro de mi ropa interior y acariciándome.
-No quiero que gimas ¿vale? -introdujo un dedo dentro de mi y cerré los ojos intentando no hacer ruido- Buena chica.
Aumentó la velocidad mientras seguía besando mi cuello y mordiéndolo. Nunca pensé que el camino a casa se me podía hacer tan largo. O llegábamos ya o acabaría teniendo un orgasmo allí mismo y el taxista se enteraría. Oh por Dios, iba a matar a Justin por hacerme esto.
-Mírame y dime cuanto te gusta nena. -seguía hablando en susurros en mi oído. Lo miré a los ojos y articulé con mi boca "mucho" al mismo tiempo que él metía un segundo dedo dentro de mí y me sonreía disfrutando del momento.
-Ya hemos llegado, señor.
La voz del taxista me bajó de nuevo a la tierra y obligó a Justin a sacar su mano de mi pantalón mientras yo me arreglaba y me bajaba del taxi. No lo esperé y fui directamente hacia la casa, estaba enfadada con él por hacerme eso justo en ese momento. Acababa de cruzar la puerta cuando la escuché cerrarse y noté las manos de Justin en mi cintura. Me giró dejándome de frente a la puerta con la espalda pegada a su pecho.
-¿Estás enfadada, nena? -sus manos subieron de mi cintura a mis pechos.
-Sí, suéltame. No puedo creerme que me hicieses eso en el taxi ¡casi nos descubre! -intenté escaparme de su agarre pero lo único que conseguí fue rozar mi culo contra su entrepierna y notar su erección.
-Dime que no te ha gustado. -su boca volvía a estar en mi cuello. Mierda. Noté como desabrochaba mis shorts y los bajaba hasta dejarlos caer al suelo.- Vamos nena, dímelo.
Volvió a meter sus dedos dentro de mí haciéndome gemir. Lo había echo de menos más de lo que quería admitir. Empecé a notar que estaba a punto de llegar.
-Justin.. -arañé la parte trasera de su cuello mientras intentaba encontrar oxígeno.
-Dime lo que quieres, nena.
-Fóllame.
No tuve que repetírselo, rápidamente me puso de frente a él y bajó sus vaqueros y su ropa interior. Agarró mis piernas y las envolvió en su cintura. Su mano movió mi ropa interior hacia un lado y entró dentro de mí con solo movimiento.
Dejé escapar un fuerte grito mientras clavaba mis uñas en su espalda. Lo miré fijamente a los ojos para ver que estaba igual que yo en ese momento.
-Más rápido. -me dedicó su sonrisa de satisfacción mientras cumplía mi petición.- Justin, voy a..
-No.
Salió de mí dejándome a punto de acabar y mirándole con cara de desconcierto. Todavía con mis piernas en si cintura se descalzó y dejó su ropa en el suelo antes de caminar conmigo hasta la mesa del salón. Apartó las cosas que había sobre ella y volvió a entrar dentro de mí mientras me miraba a los ojos.
-Quiero que a partir de ahora cuando veas esta mesa te acuerdes de lo mucho que te gusta como te follo ¿entendido? -Yo asentí mientras mordía mi labio. No podía negar que me encantaba su lado duro en cuanto al sexo.- Córrete para mí, nena.
Agarró mis manos colocándolas por encima de mi cabeza. Sus movimientos se hicieron más rápidos y duros y me dejé ir mientras lo miraba en todo momento. Escucharme gritar su nombre lo llevó al límite y escondió su cara en mi cuello mientras gemía.
Estuvimos sin movernos por más de dos minutos, intentando encontrar aire para reponernos. Cuando levantó la cara del hueco de mi cuello me miró a los ojos y me beso suavemente pero con ganas. Su lengua encontró la mía después de muchos días y sentí una sensación familiar en el estómago que me hizo sonreír en el beso.
-Echaba de menos esto. -susurré sobre sus labios.
-¿El que?
-Todo. -volví a besarlo mientras acariciaba su cuello.
-Deberíamos irnos a la habitación antes de que lleguen.
Me ayudó a levantarme y recogimos la ropa que estaba en el suelo de la entrada. Subimos a su habitación y me dejó una de sus camisetas para dormir en ella. Noté su brazo rodeando mi cintura mientras yo apoyaba mi cabeza sobre su pecho y supe que por mucho que intentara apartarlo de mí siempre acabaría volviendo a él porque era la única persona que me hacía sentir viva.