viernes, 28 de febrero de 2014

6. "Y hablando de regalos.. ya es tu cumpleaños."

stin y yo pasamos varios minutos tumbados en la cama sin decir nada, solo escuchando la respiración del otro. 
-¿Lo que acabas de decir es verdad? -no podía dejarlo pasar como si nada.
-Sí, era totalmente cierto. Me has dejado impresionado. ¿No eras virgen, verdad? -yo negué con la cabeza- Eso lo explica todo pero no sé si me gusta la noticia o no.
-Hace un año o así estuve con un chico cuatro meses y lo hicimos un par de veces. Literalmente, dos veces. -eso hizo sonreír a Justin- Y era yo la que tenía que hacerlo, él no tenía mucha iniciativa que digamos.
-Bueno, entonces yo me ocuparé de enseñártelo todo.
-¿Qué te hace pensar que voy a querer repetir? -lo dije sin mirarlo mientras me ponía la ropa interior porque era incapaz de ocultar mi sonrisa.
-Por tus gemidos y -se levantó para observar su espalda en el espejo del armario- los arañazos de mi espalda creo que te mueres por repetirlo. Le tiré un cojín que consiguió escapar mientras se reía.- ¿Te apetece bajar con los demás o prefieres quedarte aquí y ver una película o algo?
-Prefiero quedarme, seguro que echan algo en la televisión. 
Nos tumbamos en la cama y Justin me rodeó con uno de sus brazos mientras yo apoyaba mi cabeza en su pecho. Pasamos horas así, no echaban nada demasiado interesante en la televisión pero Justin siempre hacía algún comentario que me hacía reír. Acabamos viendo una serie de policías e intentando imaginar quien era el asesino de cada capítulo. Fallamos en todos pero no nos importaba demasiado en ese momento. Por primera vez desde que había llegado a esa casa me sentía bien, completa, segura, tranquila.. Justin me proporcionaba todo eso solo rodeándome con su brazo. Una pequeña parte de mi mente empezó a imaginarse como sería mi vida si le dejara entrar, si hiciéramos esto todos los días, si cometiéramos esa locura. Sabía de sobra que no podíamos, que eso nos llevaría al mismísimo infierno a todos pero.. cada vez que lo miraba mientras sonreía se me olvidaban los "no debo".
En algún momento del cuarto capítulo, mientras los inspectores perseguían a un hombre por las calles de Nueva York, me quedé dormida. 

JUSTIN'S POV:
_____ se quedó dormida a la mitad del cuarto capítulo de Castle y yo no me atrevía a despertarla. La tapé con una manta y la dejé dormir sobre mi pecho. Escuchaba su respiración y de vez en cuanto agarraba con su puño mi camiseta y apretaba, como si tuviera miedo en una pesadilla y quisiera asegurarse de que seguía allí para ella. Verla hacer eso me hizo darme cuenta de que quería cuidarla de todo, incluso de esos sueños en los que no podía entrar. 
De repente el sonido de mi móvil vibrando en la mesilla me despertó. Me había quedado dormido y maldije interiormente a quien decidiera mandarme un mensaje a esas horas. Estiré un brazo para coger mi iPhone y vi un mensaje de Andrew: "Reunión en la sala, ahora". Estupendo, ni siquiera podían dejarme dormir tranquilo.
Me moví despacio en la cama intentando no despertar a _____, la dejé tumbada sobre la cama y salí de mi habitación haciendo el menos ruido posible. Bajé las escaleras y me uní a los chicos que ya estaban sentados en los sillones.
-¿Te lo has pasado bien? -Andrew fue el primero en hablar pero los chicos no tardaron ni dos segundos en reírse de su comentario.
-Cállate y dime por que me has sacado de la cama a las seis de la mañana.
-¿Ibas a por el segundo asalto? -Bryan intentaba contener la risa pero le costaba mucho mientras me miraba- ¿O era el tercero ya?
-Sois unos imbéciles. -dije mientras tiraba un cojín que impactaba contra la cabeza de mi amigo.
-Oh, vamos ¿qué te pasa? Antes no hacías más que alardear de tus chicas. -Will se unió a la fiesta de "Dejar quedar mal a Justin".
-Ella es.. increíble. Totalmente increíble. Eso es lo único que voy a decir. ¿Podemos hablar de negocios ya? -lo dije en tono serio pero no estaba enfadado con ellos, sabía como eran. Yo era igual cuando ellos ligaban pero _____ era diferente, no quería hablar de ella.
-Si, Justin tiene razón chicos. -Andrew puso su voz de jefe y las risas cesaron- Tenemos que ir a Nueva York a arreglar unas cosas y a buscar un envío. Nuestro contacto tenía que traerlo hasta aquí pero.. bueno, él es la "cosa" que hay que arreglar. 
-Solo di donde, cuando y quienes. Ya lo sabes, nadie juega con nuestro negocio. -Derek estaba sentado en el borde del sillón, con los puños fuertemente encajados debajo de su mandíbula. Sabía que la adrenalina estaba corriendo por sus venas al igual que por las mías.
-Derek, Will y Justin. Yo y Bryan no podemos dejar esto y tenemos que trabajar con ____ para acabar de entrenarla. Te necesito allí Justin, es un tema delicado y sé que no vas a dejar que juegen con nuestro dinero -yo asentí, obviamente no iba a permitirlo- espero que Derek y Will consigan controlarte si las cosas se ponen feas.
-Sabes que Bieber no nos da miedo. -Will estaba haciendo fuerza con sus brazos para hacer notar sus músculos.
-Y si se pone tonto.. podemos ser tan "increíbles" como ____. -Derek se unió a la broma de su amigo.
-Que os den tíos, en serio. -intenté enfadarme pero acabé soltando una carcajada- Bien, misión entendida. ¿Cuándo nos vamos a Nueva York? 
-Dentro de cuatro días, el viernes. El día después de tu cumpleaños.
Lo miré seriamente y asentí. Mi cumpleaños del año anterior había sido un completo desastre. Bueno, realmente no, todos decían que había sido increíble pero yo no me acordaba de nada. Cuando desperté tenía dos rubias en mi cama que no sabía como habían llegado allí. Este año no quería llegar a ese extremo otra vez y menos si tenía que trabajar al día siguiente.
-¿Puedo pediros algo? -los miré a todos y ellos asintieron- No quiero una fiesta de cumpleaños este año ¿vale? Quizá una cena familiar todos juntos y nada más, quiero estar consciente para esta misión.
La idea no les gustó demasiado, a mis chicos les encantan especialmente las fiestas de cumpleaños pero respetaron mi decisión. Me despedí de ellos y subí a mi habitación. ____ seguía durmiendo plácidamente sobre mi cama y eso me hizo sonreír. Me tumbé a su lado y la abracé suavemente, no quería despertarla pero necesitaba notarla cerca, su cuerpo desprendía calor y eso me hizo sentir a gusto. Poco a poco me dejé ir y me dormí. 
Desperté varias horas después, eran las diez y media de la mañana y estaba solo en la cama. No tenía ni idea de donde estaba _____ así que decidí ducharme y dedicarme un poco de tiempo para pensar. No tenía muy claro a donde iba a ir todo esto con _____, no podía seguir mintiéndome a mí mismo y decir que no me gusta. Realmente me gustaba y no quería que saliera nunca de mi habitación. 
Una parte de mí me decía que lo intentara, que fuera en serio con ella pero otra parte me decía que no, que era un error. Durante estos seis años que llevaba en la mafia había visto a muchos hombres perderse por las mujeres. Grandes mafiosos, tíos que no tenían ningún pudor en matarte si te pasabas de la raya con ellos, personas que conseguían todo lo que querían.. todo perdido por el amor. 
¿Merecía la pena? El amor no había tocado mucho mi vida así que no lo sabía. Mis padres me habían amado incondicionalmente, su amor era como volver a casa después de un día frío y tener un baño ya preparado, era un amor que te llena y te da ganas para vivir pero ya no estaban. Tenía el amor de Sky, mi hermana me adoraba y me amaba con locura, sabía que ella haría cualquier cosa por mí. Sky me había visto con las manos llenas de sangre después de hacer cosas horribles y aún me miraba como si siempre hiciera las cosas bien. Fuera del amor de la familia.. tenía a los chicos. Ese era un amor diferente, más maduro, menos pasteloso pero más fuerte. Sabía que esos cinco hombres darían la vida por mí si lo necesitaba. 
Realmente era afortunado por tener todo ese amor en mi vida pero.. _____ era diferente. Ella no me quería ni yo a ella pero en cambio me hacía sentir querido. No quería dejarla escapar pero no quería llevarnos al infiero a los dos.

______'S POV:

Llevaba sobre una hora en el gimnasio cuando Justin apareció en la puerta y se apoyó en ella mientras me miraba entrenar. Su pelo aún estaba mojado por la ducha y estaba vestido como si fuera a salir en ese momento.
-¿Vas a algún sitio? -le pregunté mirándolo a través del espejo que cubría una de las paredes del gimnansio.
-Sí, tengo que salir con los chicos a arreglar unas cosas. ¿Quieres que te compre algo para desayunar? -yo negué con mi cabeza y levanté el batido de proteínas que tenía a mi lado para que lo viera- Eso no cuenta como desayuno, nena. Está asqueroso.
-Lo sé pero tengo mucho trabajo que hacer en el gimnasio todavía.
-Como quieras. Escucha.. el viernes me voy a Nueva York con Will y Derek. Tenemos que hacer un trabajo allí.
-De acuerdo ¿debería preocuparme? -él se encogió de hombros- ¿Cuándo volveréis?
-Si todo sale bien el domingo o el lunes. -asentí mientras continuaba con mis ejercicios, podía notar sus ojos en mi cuerpo y estaba empezando a ponerme nerviosa- Y una cosa más.. el jueves es mi cumpleaños y antes de que empieces a gritar -había frenado en seco mis movimientos para mirarlo atentamente- no quiero celebrarlo. Pensé que quizá podíamos cenar todos en familia en miércoles para estar juntos cuando den las doce y el jueves podemos ir a cenar tú y yo solos. Si quieres.
-¿Me estás proponiendo una cita? -me pegué una bofetada mentalmente, debería haber dicho que sí sin preguntar eso. Quizás ahora se arrepentía de la oferta. Maldita sea.
-Si quieres que sea una cita será una cita. 
Me esperaba un "ni en broma vas a ir a una cita conmigo, nena" así que esa respuesta me dejó totalmente en shock. Tardé unos segundos en asimilar lo que acababa de proponerme y pude ver como el se daba cuenta de mi sorpresa así que me forcé a mi misma a contestar.
-Sí, me encantaría. 
Notó los nervios en mi voz y eso le hizo sonreír. Me giré rápido para que no pudiera ver mis mejillas cogiendo color y seguí trabajando. De repente noté su mano apoyándose en mi cadera y bajando hacia mi cu*lo.
-La próxima vez que quieras trabajar en el gimnasio avísame, no quiero perderme estas vistas. -dijo susurrando en mi oído antes de soltarme y desaparecer por las escaleras.
Ahora sí que iba a necesitar una ducha fría, muy fría.


Cuando acabé mi rutina de ejercicios y me duché me acerqué a la puerta de Sky. Necesitaba hablar con ella. Toqué varias veces en la puerta de su habitación y escuché su voz "pasa".
-Hey ¿cómo estás? -cerré la puerta detrás de mí antes de sentarme a los pies de su cama. Sky estaba buscando algo en su armario.
-Un poco estresada ahora mismo, tengo una cita y no sé que ponerme.
-¿Una cita? ¿Vas a quedar con el chico misterioso? 
-Sí, hace días que no quedo con él y estoy muy nerviosa. -se giró hacia mi mordiendo su labio- ¿Falda o pantalón?
-No sé ¿qué vais a hacer? -Sky se encogió de hombros.
-No sé, quizá desayunar o pasear o.. no sé. No he hablado con él.
-Yo llevaría pantalones, valen para cualquier situación.. -eso la hizo reír un poco y soltar algo de tensión.
-Bueno ¿querías algo en particular o solo venías a hablar conmigo sobre faldas y pantalones? 
-En realidad venía a hablar sobre el cumpleaños de Justin. -Sky asintió esperando a que yo continuara- Me ha dicho que quiere que el miércoles cenemos todos juntos y el jueves ir a cenar él y yo solos, no quiere fiestas y eso me parece triste. Es su cumpleaños número 20, no puede celebrarlo solo con cenas con amigos.
-No, desde luego no puede ni va a hacerlo. No pienso permitírselo. El año pasado yo no estuve demasiado acertada controlándolo y todo se le fue de las manos pero este año va a ser diferente.
-Yo te ayudaré a conseguir que se a diferente. ¿Qué se te ocurre que podemos hacer?
-Podemos cenar todos juntos el miércoles y el jueves pasar el día con él haciendo lo que le apetezca, es su día así que nos toca dejarle elegir a él -eso me hizo sonreír, sonaba a que Justin cumplía 5 años y no 20 y me pareció muy tierno- y por la noche, después de vuestra cena romántica, podemos darle una fiesta sorpresa en un club.
Yo asentí y acepté el plan porque me parecía lo más adecuado. Quería que Justin disfrutara de su cumpleaños a pesar de que él dijo que no quería celebrarlo. Ya me encargaría de él si se enfadaba por la fiesta sorpresa. 
Ayudé a Sky a prepararse para su cita. Estaba realmente nerviosa por ver a ese chico lo cual me pareció muy bonito. No era su primera cita pero todavía quería impresionarlo con absolutamente todo.
En cuanto me quedé sola me dediqué a arreglar un poco la casa, los chicos me habían dicho que venía una señora dos días a la semana a limpiar pero no me parecía justo que la pobre mujer tuviera que limpiar todo lo que ellos ensuciaban. Estaba acabando de limpiar la cocina cuando escuché la puerta de la entrada y las voces de los chicos.
-Oh, pero si nuestra chica está haciendo la limpieza. -Will entró gritando en la cocina mientras me miraba, los demás lo siguieron.
-Esta chacha me gusta más que la Señora López. -Michael me miró de arriba a abajo parándose en mis piernas descubiertas por los shorts vaqueros.
-Yo también me alegro de veros chicos, sois todos adorables. ¿De dónde venís?
-De hacer unas cosas para el viaje a Nueva York de comprar tu desayuno. -Justin se acercó a mí mientras me enseñaba una bolsa de papel marrón. Le di un suave besos en los labios como agradecimiento y todos los chicos gritaron "ooooooooh" a la vez.- Sois unos imbéciles, en serio.
-Por una vez estoy de acuerdo con él. ¿Qué plan hay para hoy por la tarde? 
Todos gritaron a la vez "¡CINE!" y yo no pude evitar reír. Tocaba tarde de cine con los chicos.

Los días previos al cumpleaños de Justin se basaron en pasar tiempo con los chicos. Entrenar, ir al cine, salir a pasear, ir de compras, ver películas.. y visitas nocturnas de Justin a mi habitación. No podía quejarme. El tiempo que pasaba con Sky era para arreglar cosas para el cumpleaños, ya teníamos un club reservado y habíamos invitado a sus 20 amigos más cercanos. No queríamos que fuera demasiado grande y luego no pudiéramos controlarlo. 
Mientras que Justin estaba ocupado arreglando cosas para su misión en Nueva York yo me escapé con Bryan para comprar su regalo de cumpleaños. No tenía demasiado claro lo que buscaba pero en cuanto lo vi lo supe, solo esperaba que le gustara mi idea tanto como a mí. 
-¿Estás nerviosa por esta noche? -estábamos en el camino de vuelta a casa después de comprar los regalos.
-No sé Bryan.. no tengo claro en que punto estamos. Somos amigos, supongo, pero no sé si algo más. No sé si espera un regalo de mi parte o no y tampoco sé que espera de nuestra cita de mañana.. 
-Wow, cálmate. Creo que te estás complicando demasiado. Los hombres en general somos sencillos pero Justin aún lo es más. Si él quiere algo más te lo hará saber, no es de los que se andan por las ramas con estas cosas. Eso es algo que tenemos en común.
-Pero.. ¿y si no quiere nada más? -ahí estaba, mi mayor miedo. Ya lo había dicho.
-¿Eso es lo que más te asusta?¿Estás empezando a sentir algo por él?-no contesté pero mi silencio fue la respuesta que Bryan necesitaba- Vale.. eso hace que las cosas se vuelvan más sensibles y más difíciles.
-Lo sé, sé que no debería haberlo hecho..
-Escucha eso no es algo que se pueda controlar. Tú no puedes elegir quererlo o no, solo puedes elegir si hacer algo con eso o dejarlo tal y como está.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Te voy a ser sincero _____ yo nunca he visto a Justin enamorarse. Él busca una tía, fo*lla con ella hasta que se aburre y luego la saca de su vida. -puse una mueca de desagrado ante ese comentario- Suena fatal, lo sé, pero él nunca les miente dándoles esperanzas de algo más. Pero también tengo que decirte que la energía que tiene cuando tú estás cerca es diferente, está más feliz y más.. humano. Nunca has visto a Justin en una misión seria pero cuando lo veas lo entenderás, deja de ser la persona que conoces y se vuelve despiadado.. así era Justin estos últimos meses. Luego llegaste tú y todo cambió y estoy muy agradecido de tener a mi amigo de vuelta.
-¿Crees que tenerme cerca lo cambia?-eso me había dejado sin aire, era una afirmación demasiado grande.
-Sin duda lo creo y también creo que a ti te hace bien tenerle cerca.
-Gracias Bryan.. no solo por eso sino por escucharme siempre y darme una visión diferente de las cosas.
-Todos estamos aquí para ti, ya lo sabes. Y respecto a la visión.. bueno, ellos son todos mucho más impulsivos y a mí me gusta más observar antes de actuar y por eso los conozco mucho más de lo que ellos piensan.
¿A mí también me conocería más de lo que pienso? No quise preguntarlo, simplemente le dediqué una sonrisa y me mantuve en silencio el resto del camino. Al llegar a casa escuché ruidos y voces venir del gimnasio así que aproveché la oportunidad para subir los regalos a mi habitación y guardarlos donde Justin no pudiera encontrarlos. Me cambié de ropa para ponerme mis shorts de deporte con una camiseta básica y bajé al gimnansio.
Estaban todos allí menos Bryan que supuse que se estaba cambiando. Michael y Derek estaban boxeando en un lado del gimnasio mientras se reían, Andrew estaba haciendo abdominales con los cascos puestos mientras los ignoraba a todos y Will vigilaba mientras Justin hacía pesas en el banco. Realmente era una escena digna de admirar.
-¿Puedo unirme a vosotros o tenéis miedo de que una chica os patee? -Will dejó de prestarle atención a Justin para mirarme con una ceja levantada.
-Únete, veamos hasta donde aguantas.
En ese justo momento Justin colocó la barra sobre  los soportes y se sentó en el banco limpiándose la cara sudada. Se giró hacia mí y me miró de pies a cabeza.
-No, no vas a estar con nosotros en el gimnansio con eses pantalones tan cortos.
-¿Tienes miedo de que sepan lo buena que estoy? -lo estaba diciendo de broma, obviamente, pero él me siguió el rollo.
-Exactamente. Tengo miedo de que se cuelen en tu habitación cuando yo no esté. -me acerqué a él riendo para darle un suave beso- Tu turno nena, yo te vigilo.
Justin sacó peso de la barra antes de que yo me colocara en el banco para empezar el ejercicio. Pasamos una hora y media en el gimnasio, fue divertido como todos los entrenamientos pero en este Justin aprovechaba cada oportunidad que tenía para poner sus manos en cada parte de mi cuerpo.
-Creo que eso podía ser considerado abuso por parte del instructor. -dije riendo mientras él me tenía agarrada por la cintura ayudándome con un ejercicio.
-Pues yo no la escucho gritar, señorita alumna.
-YO SÍ. TODAS LAS NOCHES. Y no es agradable. -Will lo dijo prácticamente gritando y todos empezaron a reírse menos yo que escondí mi cara en el pecho de Justin.- No me lo tomes a mal _____ tienes una voz preciosa pero es cansino escuchar el nombre de Justin tantas veces. Todo acaba perdiendo sentido, su nombre, mi existencia...
-Cállate William.
Me aparté de Justin en un movimiento rápido y mi puño se encontró con su barriga, dando en el sitio adecuado con la fuerza exacta para que acabara en el suelo gruñendo de dolor.
-Cuando llegué te dije que no me obligaras a patearte el culo pero no te callas así que.. -Él seguía gruñendo pero podía notar una pequeña sonrisa en su boca.
-Wooooow, mi chica es dura -Dijo Justin todavía riéndose.
-Yo si fuera tú no me haría enfadar.-Levanté un dedo amenazante hacia Justin y él puso una mueca inocente. 
Me despedí de los chicos porque era hora de empezar a prepararme si quería estar lista para las 10, que era cuando la Señora López dijo que estaría lista la cena. Después de la ducha me puse mi ropa interior nueva, realmente esta vida me había cambiado.. ahora podía ir yo misma a comprar ropa interior sexy y eso era impensable en mí, y descolgué el vestido que había escogido especialmente para esta cena. No era nada demasiado formal pero sí más formal de lo que normalmente me pondría para una cena en familia.
Era un vestido negro, últimamente era incapaz de comprar vestidos de otro color, de escote en palabra de honor. Era totalmente listo y ajustado hasta debajo de mi cu*lo y luego la tela pasaba a ser semitransparente por lo que se podían apreciar mis piernas pero era muy tapado para un vestido de fiesta.
Sequé y ondulé mi melena y me maquillé más suave de lo que normalmente hacía para salir por las noches. Se pasaban cinco minutos de las 10 de la noche cuando acabé de prepararme y maldije interiormente, los chicos iban a matarme y encima tendría que aguantarlos toda la noche con sus bromas. Coloqué mis nuevos y altísimos tacones negros en mis pies y salí rápidamente de mi habitación. Bajé con cuidado las escaleras y al llegar al salón vi que no era la última en llegar, todavía faltaban Sky, Bryan y Michael. Mientras los demás esperaban sentados en los sillones hablando y bebiendo algo que supuse que era vino.
Justin dejó su copa sobre la mesa y se acercó a mí cuando llegué al salón. Llevaba una camisa blanca subida hasta sus codos, unos pantalones negros algo caídos y unas Vans. No era demasiado formal pero.. estaba guapísimo.
-Estás preciosa. -susurró en mi oído antes de besar suavemente mi mejilla.
-Tú también estás muy guapo. -en ese momento vi como Will se levantaba del sillón y daba una vuelta completa sobre sí mismo para llamar mi atención- Sí Will, estás increíble.
Todos reímos ante su gesto y él hizo una pequeña reverencia. Bryan llegó al salón en ese momento y nos sentamos a la mesa. Los chicos estaban impecables con sus trajes o camisas, realmente parecía una cena formal. Tuvimos que esperar diez minutos a que Michael y Sky se unieran a nosotros y noté que ella tenía los ojos rojos de llorar pero cuando la miré buscando respuestas hizo un pequeño gesto de negación con su cabeza así que decidí dejarlo ir. 
Cenamos entre risas y bromas, nada de charlas de trabajo por una noche. Pude notar el amor que se respiraba en el aire, todos miraban a Justin como se mira a alguien por quien darías tu vida. Por un momento me paré a pensar que verían los demás en mis ojos cuando lo miraba y eso me hizo sentir incomoda porque ni siquiera yo estaba segura de lo que sentía por él. Noté como colocaba su mano en mi rodilla por debajo de la mesa y le dediqué una sonrisa. Estaba realmente guapo esa noche.
-¿Qué vamos a hacer después de cenar? -preguntó Derek cortando todas las  conversaciones y llamando la atención de todos.
-¿Dormir? -contesté sin pensar pero realmente estaba cansada.
-¿En serio? Es una fiesta, no vas a irte a dormir.
-Pues pregúntale al cumpleañero. -me encogí de hombros.
-Mmmm.. ¿no tengo ningún regalo especial después de cenar? -Justin me miró con una sonrisa pícara lo que hizo que todos estallaran en risas.
-No, desde luego no. -lo miré seriamente y luego miré mi reloj viendo como ya pasaban de las doce- Y hablando de regalos.. ya es tu cumpleaños ¡felicidades! 
Lo abracé fuertemente mientras escuchaba como todos gritaban y cantaban canciones de cumpleaños. Uno a uno fueron abrazándolo y sacando sus regalos. Yo subí a por el mío y cuando volví a bajar al salón vi como estaban todos sentados mirando como rompía el envoltorio de una caja.
-¿Un tubo de escape nuevo? Will, te adoro. -Justin se puso en pie para abrazar a Will mientras sonreían.
-Sabía que querías uno de estos y lo mejor que puedes hacer por un hombre al que quieres es respetar y amar a su familia pero como tu no tienes mujer ni hijos pues amo y respeto a tu coche.
-Buena reflexión hermano.
-Este es nuestro regalo, mío y de Michael. -Sky le entregó un sobre blanco a Justin mientras decía eso. A todos nos sonó raro que fuera un regalo de ambos pero nadie dijo nada.
-Woooooow, un viaje a Las Bahamas. Muchas gracias chicos pero si queréis perderme de vista simplemente decidlo. -Noté que la frase llevaba un segundo significado y eso me hizo reír. Sus pensamientos iban por el mismo camino que los míos.- ¿Esa caja es para mí, nena? -asentí le entregué el gran paquete- ¿Versace? ¿Cómo sabías que me gusta Versace?
-Bueno.. toda mujer tiene sus secretos. En mi caso mi secreto se llama Bryan y me ayudó a elegirlo.
Justin abrió la caja y sacó la tarjeta que yo misma había escrito. En ella le deseaba un feliz cumpleaños y le explicaba que su regalo era también para mí ya que quería que lo llevara  a nuestra cena.
-¿Me regalas un traje de marca y me obligas a llevarlo a nuestra cena? ¿Qué problema tienes con mi ropa? 
-Ninguna, estás muy sexy con todo ese cuero pero por una noche podías dejar a un lado tu lado nigga.
-¿Mi lado nigga? -Justin levantó una ceja en una expresión de sorpresa mientras que los chicos se reían por mi comentario.- Esta vas a pagarla.
Ni siquiera me dio tiempo de reaccionar antes de que las manos de Justin rodearan mi cintura para levantarme del suelo y colocarme sobre su hombro. Chillé y golpeé su espalda con mis puños intentando que me bajara pero él lo único que hizo fue despedirse de los chicos con un "muchas gracias por todo, buenas noches" y subir las escaleras. Abrió la puerta de su habitación y me dejó caer suavemente sobre la cama para luego cerrar la puerta y pasar el pestillo.
-Recuérdame que mañana coloque un pestillo en tu habitación también. -Dijo mientras empezaba a desabrocharse la camisa. Me levanté de la cama y agarré sus manos para impedírselo.
-Déjame hacerlo por ti esta noche.
No se negó, en cambio se dejó caer sobre la cama haciéndome una seña que quería decir "adelante". Coloqué mis rodillas a ambos lados de sus caderas y desabroché lentamente su camisa mientras lo miraba. Una vez que llegué al final hice el mismo camino esta vez dejando besos sobre su pecho y sus abdominales. Desabroché sus pantalones y los bajé en un movimiento rápido sin darle oportunidad a decir nada y me coloqué de espaldas a él.
-¿Puedes desabrocharme el vestido, por favor? -dije moviendo mi pelo hacia un lado para dejar la cremallera libre. Noté como se colocaba detrás de mi y sus manos bajaban la cremallera lentamente, luego depositó un beso suave en mi cuello seguido de un pequeño mordisco.
Dejé el vestido caer al suelo y lo aparté de mis pies. Me giré para encontrarme a Justin sentado en el borde de la cama mirando mi cuerpo fijamente.
-¿Ese conjunto es nuevo?
-Quizá. -en realidad si lo era, había comprado un conjunto de ropa interior de encaje muy especial para esta noche. Eran tan incómodo como sexy pero merecía la pena por ver esa mirada en sus ojos.
-Creo que sin duda esté es mi regalo de cumpleaños favorito.
Agarró mi cintura y me guió hasta la cama. Me besó despacio, sin prisas, disfrutando del momento. Su mano subía y bajaba desde mi rodilla hasta mi pecho y dejaba un pequeño cosquilleo a su paso. Podía notar como la temperatura, y algo más que la temperatura, crecía entre nosotros. Quería hacer algo especial por él esa noche, quería hacerle sentir bien pero no me dio la oportunidad. Se colocó de rodillas entre mis piernas mientras bajaba mi ropa interior por ellas mirándome a los ojos en todo momento. Estaba sonriendo y me daba miedo preguntar la razón.
-¿De qué te ríes?
-Shhh, quiero probar algo. Relájate.
-No -instantáneamente cerré mis piernas intentando apartarlo de mí- hoy se supone que eres tú el que tiene que relajarse y dejarme hacer.
-No, hoy se supone que puedo tener lo que quiera y esto es lo que quiero.
No podía decirle que no y ni siquiera quería hacerlo a pesar de que no estaba segura de dejarle llegar a ese punto. Estaba nerviosa, no sabía que esperarme pero cuando noté su lengua en mi piel no pude evitar soltar un fuerte gemido. Estaba segura de que no era la primera vez que lo hacía, lo notaba demasiado seguro y disfrutando de todas mis reacciones. Enredé mis dedos fuertemente en su pelo y le di un tirón intentando acercarlo más a mí. Podía notar su sonrisa en mi piel cada vez que me removía de placer. 
Me notaba justo en el borde y Justin lo notó, aumentó la velocidad de sus movimientos y yo me dejé ir. Arqueé mi espalda y su nombre se escapó de mi boca entre gemidos. Justin se apartó lentamente de mí mientras sacaba su ropa interior. No me dejó ni siquiera diez segundos de descanso antes de entrar dentro de mi y susurrar en mí oído "vamos nena, quiero que todos sepan lo bien que te lo hago" y estoy segura de que todos lo supieron.


Cuando bajamos a desayunar a la mañana siguiente el tema de conversación era "los gemidos de _____". A Justin le hacía mucha gracia que todos nos escucharan la noche anterior pero yo me moría de la vergüenza cada vez que Will y Derek me imitaban y él los  corregía haciendo la entonación exacta. Intenté enfadarme con ellos pero no pude, estaban todos demasiado felices como para eso.
Cuando le preguntamos a Justin que quería hacer para pasar el día de su cumpleaños y respondió "ir al zoológico" todos nos reímos tomándolo a broma pero no, al final acabamos pasando el día en el zoo. Justin miraba a los animales como un niño de seis años, me llamaba para que me acercara a verlos y me sonreía como si fuera la cosa más maravillosa del mundo. Estaba segura de que todos notaron el efecto que tenía en mi, por más que lo intentara no podía ocultar que me derretía por dentro cuando dejaba de actuar como un mafioso y solo era un chico normal.
Pasamos el día entero allí, comiendo helado, sacando fotos, corriendo de un lado a otro.. La gente nos miraba como si fuéramos una pandilla de adolescentes locos pero yo los miraba como lo que en realidad eran: mi familia y lo único que me quedaba en este mundo. Durante el tiempo que llevaba con ellos había aprendido a quererlos a todos, de una forma o otra. Andrew que siempre era el que intentaba hacer las cosas de la forma correcta. Bryan quien siempre estaba dispuesto a escucharme y a hacerme reír. Michael que era tan dulce y bueno conmigo. Sky que me había aceptado como si fuera su hermana de sangre. Will y Derek que eran como mis hermanos mayores, me volvían loca pero siempre estaban dispuestos a cuidarme y ayudarme. Y por último Justin.. que no tenía muy claro que función cumplía en mi nueva familia pero era imprescindible, siempre necesitaba tenerlo cerca, escuchar su voz, notar su tacto.. Realmente los quería a todos, por muy complicado y difícil que esto pudiese llegar a ser ellos me habían ofrecido una segunda vida y era algo que nunca podría agradecer lo suficiente.
Cuando volvimos a casa del zoo, Justin y yo fuimos a arreglarnos para nuestra cita y los chicos acabaron de organizar la fiesta sorpresa. Me puse el vestido de mi primera misión con Justin porque él mismo me lo había pedido y no era capaz de decirle que no a nada, y menos ese día. Estaba perfecto en su traje nuevo. Era un traje simple negro pero la chaqueta se ajustaba a su cuerpo y los pantalones en un poco caídos como a él le gustaban. 
No pude dejar de sonreír en todo el camino hacia el restaurante. Cantamos todas las canciones de la radio e hicimos bromas sobre todo. No parecía el Justin que había conocido mi primer día aquí, este era mucho más... humano. Recordé las palabras de Bryan y noté un leve cosquilleo en mi estómago. Quizá si nos haciamos bien el uno al otro.
Cenamos en un restaurante normal, nada demasiado exclusivo, pero sí que pedimos la mesa más apartada e íntima de todas. Justin no quería que nadie arruinase esa noche. La cena fue increíble, la carne estaba perfectamente cocinada y el vino, al cual no soy nada aficionada, estaba delicioso. Cuando llegó el momento del postre, al cual el camarero le puso unas velas para Justin, la conversación estaba en un terreno peligroso.
-Entonces.. el chico con el que estuvieste antes, ya sabes ¿te enamoraste de él o fue solo un amor adolescente? -me preguntó antes de comer un trozo de su tarta.
-Creo que nunca he llegado a enamorarme. Me gustaba estar con él y era divertido pero.. si pasaba dos semanas sin verle tampoco lo pasaba mal. No tengo muy claro que se siente cuando te enamoras pero creo que eso exactamente no. -dejé escapar una risa para sacarle hierro al asunto.
-No, supongo que no..
-¿Tú alguna vez has estado enamorado? -escondí mis manos debajo de la mesa para que no pudiera ver como me temblaban en ese momento.
-Nunca he llegado a tener una novia seria, solo chicas para unas cuantas noches.
-Eso no significa que no te puedas enamorar. -dije mientras inclinaba mi cabeza hacia un lado, notaba que me ocultaba algo.
-No me he enamorado.. hasta ahora. -sus últimas palabras me dejaron sin aire. ¿Qué quería decir con eso?- Oye ____, sé que a las mujeres os gusta etiquetar las cosas. No entiendo la razón pero..
-¿De qué hablas? -estaba realmente perdida en ese momento.
-A lo que hay entre nosotros. No quiero mentirte, no suelo llevar a chicas de cena. En realidad nunca había llevado a ninguna a parte de Sky. No quiero pedirte exclusividad porque no quiero comprometerme, yo no soy esa clase de hombre, pero no puedo decir que si te veo con otro tío voy a hacer como si nada porque no. No sé si me sigues. -negué con mi cabeza y él sonrió levemente- Da igual, no te preocupes, no creo que debamos dar ese paso todavía. Si la cosa se pone más seria ya lo afrontaremos más adelante.
Asentí todavía en shock por lo que acababa de decir. Había hablado de exclusividad y de que le molestaría verme con otro hombre. Empezaba a notar la cabeza pesada debido al vino y a toda esa nueva información pero aún así al salir del restaurante le pedí conducir yo. Eso le pareció raro y tuve que insistir varios minutos pero al final cedió. Andrew me había dado instrucciones exactas para llegar el club donde estaban esperándonos con la fiesta sorpresa. Justin no sé dio cuenta de que estaba pasando algo hasta que llegamos allí pero ya era demasiado tarde. Prácticamente lo arrastré a dentro del local y en cuanto abrimos la puerta nos encontramos a 30 o 40 personas gritando "¡SORPRESA!" con gorros de cartón en la cabeza y copas demás.
Justin me miró pidiendo explicaciones pero yo me encogí de hombros y lo empujé hacia los chicos. Justin era todo sonrisas por mucho que intentara enfadarse por no respetar su deseo de "no-fiestas". En un momento de la noche lo aparté del grupo y saqué un estuche negro de terciopelo de mi bolso.
-Sé que ya te di el regalo ayer pero.. al ver esto inmediatamente pensé en ti. Espero que te guste. -estaba gritando un poco para que me escuchara por encima de la música.
-No tenías por que, lo de ayer ya fue demasiado... -abrió la caja y su voz se cortó al momento. En el interior del estuche había un collar largo, como los que solía usar, de oro blanco con pequeños diamantes.- No, no, no, no. Esto ha tenido que costar muchísimo _____. 
-Nada que la misión de las oficinas no pudiera pagar.
Le dediqué una sonrisa y vi como sus ojos estaban un poco brillantes al mirarme, no sabía si por el alcohol o por la emoción. Colocó el collar en su cuello y me abrazó antes de besarme. Era el típico beso de alguien que ya ha bebido varias copas, un beso torpe y que sube de temperatura rápidamente, pero no podía quejarme.
-Creo que es mejor que lo dejemos aquí sino daremos un espectáculo. -dije mientras me apartaba de él lamiendo mis labios- Voy al baño, intenta portarte bien.
-¿Quieres que te acompañe? En el baño no sería un espectáculo.
Lo dijo con tono de broma pero podía notar la oferta real detrás de sus palabras y tuve que contenerme a mí misma para no aceptarla y arrastrarlo a los baños. 
Nada más entrar vi a dos chicas retocándose y hablando de lo bien que estaba la fiesta. También escuché un comentario sobre de Justin Bieber besándose con una morena en la pista y sobre lo afortunada que era "la perra esa". Sonreí al escucharlo. Me refresqué un poco ya que notaba que el alcohol empezaba a hacerme efecto y retoqué mi maquillaje.
Al salir del baño escuché como todos coreaban el nombre de Justin animándolo a hacer algo. Supuse que sería otra ronda de chupitos de tequila y recé para que pudiera aguantarla. Pero me equivoqué y mucho. Cuando estuve lo suficiente cerca pude ver que Justin estaba sentado frente a una pequeña mesa de cristal en la cual había una línea de una substancia blanca. Acercó su cara al cristal y cuando levantó la cabeza este estaba completamente limpio. Acababa de hacerlo delante de mis propias narices y eso no era lo peor. Bella acababa de subirse encima de él y se estaban besando como si les fuera la vida en ello. Todos aplaudían y gritaban, todos menos los chicos que estaban serios mirándome fijamente. Yo les devolví la mirada y me giré para salir del club. 
Lo hice sin pensar. Todavía tenía las llaves del coche de Justin así que ni lo dudé, me fui sola a casa. Durante todo el camino escuché mi móvil vibrar en el bolso pero no le hice ni caso, sabía lo que querían pero yo no podía darles esa respuesta. No estaba bien ni iba a estarlo. Dejé el coche frente a la casa y entré rápidamente, subí a mí habitación y me también de ropa. Estaba todavía aguantando las lágrimas pero sabía que necesitaba dejarlo salir todo así que me puse el pijama, cogí una manta y bajé al gimnasio. No iba a dormir en mi habitación porque Justin era capaz de llegar a casa y meterse en la cama conmigo y no quería ser arrestada por homicidio, no por este al menos. 
Usé una de las colchonetas del gimnasio como colchón, me tapé lo mejor que pude y lo dejé salir. Lloré por mi familia, por la vida que tenía ahora, por ser una imbé*cil y confiar en Justin, por creerme sus palabras en la cena, por querer dar un paso más con él.. Escuché la puerta de la entrada y las voces de los chicos, revisaron toda la casa y me llamaron a gritos pero a nadie se le ocurrió buscarme en el gimnasio, gracias a Dios. En unas horas Derek, Will y Justin tenían que irse a Nueva York así que no tardaron mucho en irse todos a dormir.
Cogí el móvil que todavía estaba en silencio y puse una alarma para tres horas después para salir de la casa cuando aún estuvieran todos durmiendo. Cuando ellos se despertaran yo ya no estaría allí. 

sábado, 22 de febrero de 2014

5."¿Me echabas de menos?"

____'s POV:
Sabía que tenía que decirle que no, sabía que si le dejaba besarme todo esto nos arrastraría al mismísimo infierno pero cuando me di cuenta de que nuestras bocas estaban a milímetros ya era tarde. No quería apartarlo, quería que me besara toda la noche y si eran sus intenciones no iba a negarme. 
Los labios de Justin rozaron los míos. Al principio el beso fue suave y lento, como si tuviera miedo de que si lo hacía más rápido yo me apartaría. Decidí tomar la iniciativa y coloqué mi mano en su cuello para ayudarme a profundizar el beso. Nuestras lenguas se tocaron y fue una sensación tan placentera que noté una pequeña corriente eléctrica subiéndome por la espalda. No pude evitarlo y dejé salir un gemido que hizo que Justin sonriera en mi boca. Me aparté lentamente de él para mirarlo a los ojos y pude verlos llenos de felicidad, como si acabara de conseguir algo que llevaba mucho tiempo persiguiendo.
Una de las manos de Justin bajó de mi cara a mi cintura y suavemente me empujó hasta que me tumbé en la cama. Él se colocó a mi lado, apoyado sobre su costado. No tardé en colocar mi mano otra vez en su cuello y atraer su boca hacia la mía. Esta vez el beso ni siquiera empezó lento, fue profundo desde el principio. Era un beso que pedía más y supe que Justin también lo notó cuando su mano empezó a subir desde mi cadera. 
-Justin, eso no va a pasar. -dije mientras ponía mis manos en su pecho y lo apartaba lentamente.
-¿Qué?
-No me voy a acostar contigo y mucho menos aquí y ahora. -me moría de ganas de hacerlo pero sabía que no debía.
-Nena, no estaba intentando eso. No voy a forzarte ni voy a intentarlo ya y desde luego no en esta cama. -puso una pequeña mueca de asco que me hizo reír.
-¿Qué le pasa a esta cama?
-No sé, seguramente tenga todo tipo de cosas. A saber cuantas tías han pasado por aquí.
Eso me hizo levantarme de un salto mientras pasaba mis manos por mi ropa tratando de limpiar algo invisible. Justin seguía en la cama riéndose y por primera vez desde que lo conocía pude ver a un chico de 19 años sin preocupaciones y me gustaba esa faceta suya.
-¿Vamos a bailar? 
Él aceptó mi mano levantándose mientras intentaba controlar el ataque de risa. Yo puse los ojos en blanco y me giré para abrir la puerta pero noté como las manos de Justin me daban la vuelta acorralándome contra la puerta.
-Las chicas buenas no ponen los ojos en blanco. -sus labios estaban rozando los míos mientras hablaba en un tono amenazante.
-No soy una chica buena y si no quieres que te lo demuestre, apártate. 
-¿Me vas a obligar, nena? -su boca bajó a mi cuello y noté como empezaba a besarlo, instantáneamente mi espalda se arqueó de placer. Justin comenzó a morderme suavemente y yo lo dejé hacer, era incapaz de no dejar escapar pequeños gemidos por mucho que lo intentaba. Cuando se apartó de mí intenté respirar normalmente pero era imposible- Si consigo hacerte gemir solo con unos besos en el cuello creo que nos lo vamos a pasar muy bien, nena. -abrió la puerta y salió delante de mí guiándome de camino a la fiesta otra vez.
Cuando llegamos a donde estaban los chicos y vieron nuestras manos unidas palmearon la espalda de Justin y lo felicitaron como si ya supieran lo que tenía planeado. Agarré a Will del brazo y lo aparté del grupo.
-¿Me explicas todo eso?
-Hummm... -Will estaba intentando buscar a alguien que lo salvara de decirme la verdad pero los chicos estaban ocupados bailando.
-William. Ahora. -lo miré amenazadoramente, no estaba para juegos en ese momento.
-Vale, vale, no te enfades. Cuando te fuiste de compras con Sky Justin habló con nosotros y nos contó que estaba pensando en intentar arreglar las cosas contigo hoy y nos pidió consejo. Estaba bastante nervioso por si salía mal, fue raro verlo así.
-¿Estaba nervioso por hablar conmigo?
-Sí, tenía mucho miedo por si las cosas salían mal y te enfadabas y le pegabas. Incluso nos pidió que estuviéramos cerca por si teníamos que agarrarte -no pude evitar soltar una carcajada por lo gracioso que me parecía todo esto- pero viendo como estáis supongo que está todo bien ¿no?
-Sí, todo bien Will.
Le di un abrazo a mi amigo y me giré buscando a Justin, se merecía un beso después de lo que Will acababa de contarme. Cuando me acerqué a los chicos Justin no estaba pero ellos dijeron que había ido al baño, que no me preocupara. Estaba bailando con Sky y Michael cuando una rubia se acercó al grupo. Realmente la chica tenía un cuerpo muy bonito pero sus mini-shorts no dejaban mucho a la imaginación.
-¿Dónde está tu amigo, Andrew? Tengo algo pendiente con él. 
-Bella, ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te vi. ¿Qué tal todo? -Andrew me dedicó una mirada rápida que decía "cálmate".
-Sí, no nos vemos desde la última vez que tu amigo me echo de vuestra casa. ¿Dónde está?
-En el baño. Ah mira, ahí viene.
Y era cierto. Justin venía hacia donde estábamos con dos cervezas en su mano y su iPhone en el otro, ni siquiera se fijo en que Bella estaba allí hasta que casi se choca con ella.
-Hey Bells ¿qué haces aquí? -¿Bells? ¿acababa de llamarle Bells?
-Dijiste que me llamarías, hace seis meses.
-Hummm sí, cierto. Pero perdí el móvil. -Bella miró fijamente el iPhone que Justin todavía sostenía en su mano izquierda- Este es nuevo, lo compré ayer, y no tengo números.
Dejé escapar una risa ante su excusa y él me guiñó el ojo rápidamente.
-Bueno, no importa. Puedes llevarme ahora a tu casa y mañana te dejo mi número otra vez -le dijo mientras le acariciaba el pecho descaradamente- podemos recordar viejos y buenos tiempos.
-En realidad... no. Tengo otros planes para esta noche. -Justin apartó las manos de Bella de su pecho.
-¿Ah sí? ¿A quién te vas a tirar? ¿Lauren, Ruth, Camilla? ¿O las tres a la vez como el año pasado? -la última pregunta dibujó una sonrisa pícara en la cara de Justin.
-A ninguna de ellas. Déjalo ya, Bells. En serio.
-Deja de llamarme Bells, has perdido tu derecho a hacerlo. Entonces ¿quién será hoy la afortunada?
-Yo. 
Lo dije rápido y con un tono de voz seguro que hizo que Bella girara su cabeza para mirarme asombrada. En realidad no era cierto, no técnicamente. No tenía pensado acostarme con Justin esa noche ni en muchas noches pero.. eso a ella no le importaba y ya me estaba cansando de tenerla cerca.
-¿Y tú eres...? -las cejas de Bella estaban levantadas en una mueca de desprecio.
-Collins. -no quería decirle mi nombre, mi apellido me sonaba más distante y más fuerte.
-Buena suerte Collins. Disfruta de esta noche, mañana no volverás a saber nada de él. -pude notar la envidia y el enfado en su tono.
-Por lo que veo no le hizo falta más de una noche para dejarte colgada de él así que supongo que merece la pena el riesgo. Ah y tengo pensado disfrutarlo, no lo dudes. 
Bella me dedicó una mirada que podría haberme atravesado allí mismo y se fue chocando su hombro con el mío. Justin se acercó a mi colocando su brazo alrededor de mi cintura. 
-Eso acaba de ponerme muchísimo, nena. Y si de verdad quieres ser hoy la afortunada.. -estaba susurrando en mi oído otra vez, tenía que mantenerlo alejado.
-No, gracias.
Robé una de las cervezas que todavía tenía sujetas en su mano y seguí bailando con los chicos. Después de más o menos una hora mis pies eran incapaces de soportar un solo baile más y yo quería tener una charla a solas con Justin así que me acerqué a él mientras estaba bailando con Sky.
-¿Puedes llevarme a casa? -le dije a Justin mientras le tocaba el brazo para llamar su atención.
-Claro que sí, nena. ¿Sky vienes? 
-No, luego alguno de los chicos me llevará. No te preocupes. -se despidió de ambos con besos en la mejilla y abrazos antes de que nosotros dijéramos adiós a los chicos y nos encamináramos hacia la salida.
De repente Justin se quedó quieto y noté como su manos se apretaba en torno a la mía, mirñe por encima de su hombro y vi que justo delante nuestra había un chico más o menos de la altura de Justin, mirándolo fijamente.
-Nos volvemos a encontrar Justin. -el chico estaba sonriendo con superioridad.
-Sácate de mi vista si no quieres que te mate aquí mismo. -el tono de voz de Justin dejaba claro que estaba totalmente dispuesto a cumplir su amenaza.
El chico no lo dudó y se apartó de nuestro camino. Justin siguió caminando hacia la salida sin girar ni una sola vez la cabeza.




El viaje en coche a casa fue en silencio, podía notar a Justin tratando de calmarse después del encuentro con ese chico y yo tenía demasiadas cosas en la cabeza como para empezar una conversación absurda con él. Cuando llegamos a casa subí directa a desmaquillarme y ponerme el pijama. En cuanto acabé me senté en la cama pensando en que hacer a continuación. Quería hablar con Justin y a la vez no. Quería saber más de él pero me daba miedo lo que podía descubrir. Unos suaves golpes en mi puerta interrumpieron mis pensamientos. "Pasa" le dije mientras notaba como mi corazón empezaba a acelerarse. 
-Acabo de hacer palomitas y en el salón hay muchas películas para ver.. ¿te apetece bajar o prefieres irte a dormir? -¿acababa de proponerme una noche de películas a las 4 de la mañana? eso sí que no me lo esperaba.
-Me encanta la idea de la película. -le dije mientras sonreía.
Lo seguí hasta el salón y vi la pequeña mesa de cristal llena de palomitas, patatas.. Vaya, sí que se lo había tomado en serio. Lo miré levantando una ceja esperando una explicación.
-No sabía exactamente que te gusta comer mientras ves películas así que.. -mi mente hizo "clic" ante esa frase y pude ver como la suya también porque trató de explicarlo mejor- Espera, eso ha sonado mal. No quiero decir que comas cosas raras mientras ves películas, que tampoco es nada raro si te gusta hacerlo eh, pero quería decir que no sabía si..
-Justin, déjalo. Lo he entendido -verlo tan nervioso era algo realmente gracioso.
Me acomodé debajo de la manta en un lado del sillón mientras que Justin se sentaba en el otro lado, lo suficiente lejos como para no tocarnos. La película empezó y las palabras "El lobo de Wall Street" resaltaron en la pantalla de la televisión.
-¿En serio has elegido esta? -no me esperaba esta película para una cita o una especie de cita. Quizá para él no era una cita. ¿Era una cita para mí? Tenía que dejar de pensar tanto.
-¿No te gusta DiCaprio? -Justin estaba sonriendo, sabía que mi desconcierto no iba por ahí.
-No, no es eso. Me encanta DiCaprio pero esta película tiene muchas escenas de..
-Sexo. -lo dejó salir como si hablara de lo que había mañana para comer.
-Sí, exacto. -giré mi cara hacia la pantalla para no seguir en contacto con su mirada pícara.
-¿Y te asusta el sexo? -noté en su voz que se le hacía difícil no reírse.
-No, no me asusta el sexo Justin.
-¿Eres virgen, nena? -lo había dicho, realmente lo había preguntado.
-Que te jodan. -encogí mis piernas para dejar aún más espacio entre nosotros.
-Eso es lo que intento nena pero me lo pones difícil. -levantó sus brazos en un gesto de desesperación y yo no pude evitar reírme.
Justin se acercó hasta sentarse a mí lado pero no llegó a tocarme en ningún momento.
-¿Justin? ¿Puedo preguntarte algo? -giré mi mirada de la pantalla a su cara para verle asentir. No sabía muy bien hasta que punto iba a dejarme preguntar pero tenía que intentarlo- ¿Quién era el chico de la fiesta? El que vimos al salir, ya sabes..
-Es el ex-novio de Sky -dijo con la mandíbula apretada. Esperé a que continuara, no quería presionarlo- las cosas no acabaron bien con él.
-¿Por eso eres tan protector con ella? -él asintió.
-Cuando entramos en esta vida yo me refugié en las armas y el alcohol y ella lo hizo en ese chico. No se separaban, literalmente. Sky estaba tan ciega por él que no lo vio venir. Él la estaba utilizando para vengarse de mí por tirarme a su ex-novia. Una de las noches que él estaba durmiendo con Sky vino a mi habitación e intentó ahogarme. El chico fue bastante astuto. Después de eso tenía pensado matarlo lenta y dolorosamente pero Sky me rogó que no lo hiciera y me hizo prometer que no lo iba a tocar nunca. Espero ansioso el día que me de permiso para hacerlo.
-¿Sky llegó a superarlo? -era demasiada información para digerir en tan poco tiempo así que encaminé la conversación hacia otro lado.
-Creo que su novio actual le está ayudando en eso. -lo miré sorprendida de que él supiera eso y hablara de ello tan naturalmente- ¿pensabais que no me di cuenta?
-Mmm yo.. ¿estás enfadado? -esquivé su pregunta porque no quería admitir que le había ocultado eso.
-Al principio me enfadé pero.. es uno de mis chicos, la va a proteger con su vida. 
-¿Sabes quién es? -eso ni siquiera yo lo sabía pero no me iba a sorprender si él decía que sí.
-No pero cuando Sky esté preparada me lo contará y yo podré amenazarlo en condiciones.
-Justin...
-Solo bromeaba, nena. 
Se acercó a mi y me dio un pequeño y dulce beso en los labios que me arrancó una sonrisa. Decidimos volver a empezar la película y esta vez prestarle atención. Nos tumbamos juntos mientras él abrazaba mi cintura desde atrás. Notaba su respiración en mi oído y la vibración de su pecho en mi espalda cuando reía. No tenía muy claro que estábamos haciendo, en menos de 12 horas habíamos pasado de querer matarnos a besarnos y era bastante desconcertante.
Realmente disfruté de la película, amaba a DiCaprio y su actuación era brillante. Justin disfrutó sobre todo en las escenas donde salían chicas guapas ligeras de ropa. Eran sobre las siete de la mañana cuando acabó la película y mis ojos empezaban a cerrarse pero seguíamos estando solos en la casa.
-Son las siete y ni siquiera han vuelto.. ¿a qué hora acabáis vuestras fiestas? -dije riendo mientras Justin se levantaba del sillón y empezaba a recoger todo.
-Normalmente a media mañana, luego venimos a casa y dormimos todo el día así que hoy no te preocupes por levantarte temprano, no va a haber nadie despierto.
Asentí y le ayudé a limpiar todo. Cuando acabamos subimos y nos quedamos en la puerta de mi habitación en silencio. Sabía que él quería entrar y yo quería dejarle pasar pero en cambio le di un pequeño beso en los labios antes de un seco "buenas noches" y me metí en mi habitación. No tuve demasiado tiempo a pensar en lo que acababa de hacer porque en cuanto mi cabeza tocó la almohada me quedé dormida al momento, ni siquiera llegué a escuchar el sonido de mi iPhone vibrando en la mesilla.


Cuando me desperté varias horas más tarde noté la cabeza pesada y un sabor raro en la boca. No estaba costumbrada a beber y las tres o cuatro cervezas de la noche anterior me habían afectado más de lo que pensaba. Decidí que una ducha posiblemente me ayudara a despejarme pero me equivoqué. Todo el tiempo que pasé duchándome estuve pensando en la noche anterior y en como aparté a Justin cuando era obvio que ambos queríamos pasar la noche juntos. En ese momento me parecía la mejor idea pero ahora me estaba arrepentida. Sabía que no era una buena idea empezar algo con un mafioso, desde luego no era nada bueno empezarlo con uno de tu misma mafia y ya no hablemos de lo malo que puede ser si él vive contigo en la misma casa. Siempre podía hablar con Justin y decirle que era mejor volver a nuestra relación basada en el odio y el desprecio pero.. no quería hacer eso. 
Salí de la ducha y me vestí con una camiseta cómoda y unos pantalones cortos, no tenía pensado hacer nada en todo el día. Me acerqué a mi iPhone y vi que tenía un mensaje, de Justin: "me encantaría poder pasar la noche contigo". Me lo había mandado a las 7 y pico, justo después de despedirnos en mi puerta. Mordí mi labio, ahora aún me arrepentía más de mi decisión. Le contesté: "¿estás despierto?". Seguramente aún estaba dormido pero quería arreglar lo que había hecho lo antes posible. 
Recogí mi habitación, hice la cama, sequé mi pelo y me arreglé un poco, en cuanto acabé volví a coger mi móvil. Justin había contestado diez minutos antes: "Sí ¿por?". Respiré profundamente mientras respondía: "¿Vienes a mi habitación?".  Me senté en la cama a esperar que contestara pero en vez de eso la puerta se abrió y Justin entró con el pelo despeinado, sin camiseta y con unos pantalones de deporte colgando de sus caderas. Tuve que tragar saliva y recordarme como se respiraba mientras él cerraba la puerta y se sentaba a mí lado.
-¿Me echabas de menos? -dijo sonriendo.
-Mmmm... quizás. -me acerqué a él y lo besé, no quería perder más tiempo. 
El beso empezó lento pero poco a poco fue subiendo de tono, me moví para colocarme a horcajadas sobre él y noté algo duro a través de sus pantalones. Eso me hizo sonreír y decidí ver hasta donde podíamos llegar con esto. Comencé a mover mis caderas en círculos mientras pasaba a besar su cuello. Noté como Justin se tensaba debajo de mí y dejaba escapar un gemido de placer. Me aparté un poco para mirarlo a los ojos y él aprovechó la oportunidad para girarme y ponerme sobre la cama mientras su cuerpo se colocaba entre mis piernas. En ese momento me di cuenta de que estaba totalmente perdida, ahora era Justin el que mandaba y no tenía cara de querer ir despacio.
Nos besamos como si fuera la última vez que íbamos a hacerlo, con ganas de llevarlo al siguiente nivel. Justin metió una de sus manos por dentro de mi camiseta y la subió lentamente por mi cuerpo, ayudándome a sacarla. Hacía mucho tiempo desde que no estaba en ropa interior con un chico y no me sentía especialmente cómoda pero la mirada de deseo de Justin recorriendo mi cuerpo hizo desaparecer todas mis dudas. Sus labios se encontraron con mi cuello haciéndome arquear la espalda de placer lo que solo le aseguró lo bien que lo estaba haciendo. Sus  besos bajaron hasta mis pechos todavía cubiertos por el sujetador mientras su mano estaba en la cintura de mis pantalones cortos. Nuestras miradas se encontraron mientras él me pedía permiso para seguir desvistiéndome. Yo asentí tímidamente mientras esperaba impaciente a que acabara de hacerlo, me moría de ganas por notar sus manos en todas las partes de mi cuerpo. Noté como mis shorts empezaban a moverse hacia abajo y en ese momento se abrió la puerta.
-Oye ____ ¿estás des.. -Will se quedó parado justo en la entrada mirándonos, en cuanto reaccionó se giró y cerró la puerta- ¡LO SIENTO, LO SIENTO! ¡NO HE VISTO NADA! -podía escuchar sus gritos horrorizados desde el pasillo.
-¡WILL, APRENDE A TOCAR EN LAS PUERTAS ANTES DE ENTRAR! -sabía que no lo había hecho queriendo pero estaba realmente enfadada en ese momento. Justin tenía la cabeza apoyada en mi estómago y su mano agarraba fuertemente la tela de mis pantalones.
-Voy a matarlo, lo juro. 
-Te estoy escuchando, Bieber. -Will contestó a través de la puerta cerrada.
-¿Aún sigues ahí? -Justin se levantó y entreabrió la puerta para hablar con Will, en todo momento se aseguró de que nuestro amigo no podía verme desde donde estaba. Cuando cerró la puerta parecía menos enfadado que antes.- Hay reunión abajo. Mañana tenemos misión y quieren preparar algo.
Asentí y volví a vestirme. Adecenté un poco mi pelo y salimos de la habitación.Cuando llegamos al salón ya estaban todos esperándonos y noté como Justin tenía problemas para sentarse a mi lado en el sillón. Eso me hizo reír.
-No es gracioso, nena. Tenemos algo pendiente. -dijo susurrando sensualmente en mi oído.
-Lo siento otra vez por eso, chicos.. ya sabéis, yo no quería.. -Will estaba mirando al suelo y tenía las mejillas encendidas.
-Está bien Will, no te preocupes. Simplemente la próxima vez llama antes de entrar. -le dediqué una sonrisa mientras él levantaba la cabeza para mirarme, parecía más relajado ahora.
-Vale, no tengo ni idea de lo que estáis hablando ni quiero saberlo -Andrew comenzó- pero mañana se va a llevar a cabo un golpe y tenemos que pararlo. Según la información que _____ consiguió van a colocar una bomba en uno de los edificios con más oficinas de la ciudad, justo en el centro. Eso puede suponer una cantidad enorme de muertes innecesarias así que vamos a pararlo.
-¿Cómo? -Derek estaba de pie de brazos cruzados escuchando atentamente.
-Ellos colocan las bombas y las revisan cinco minutos antes de que se detonen. En esos cinco minutos las desactivaremos. No puede vernos nadie, no pueden saber que esto es cosa nuestra. Si la cosa sale bien ganaremos mucho dinero y si sale mal..
-No saldrá mal, sabes que podemos hacer cosas mucho peores que esto. -Justin cortó a Andrew y este simplemente asintió.
-Vale, entiendo que tenemos que hacerlo pero ¿si sale bien como vamos a conseguir dinero? Quiero decir no es como si salváramos un cargamento de droga o algo así. -realmente era incapaz de ver la forma de sacar beneficios económicos de esto.
-Hay información que todavía no te puedo dar ____. Tienes que confiar en mis palabras. -Andrew estaba siendo totalmente sincero, podía verlo en sus ojos. Yo asentí. - Bien, vamos a ir al campo de tiro a practicar y para que ____ aprenda a disparar. Ya he llamado para avisar así que todos en marcha.
En menos de cinco minutos estábamos repartidos en coches y de camino al campo de tiro. Podía notar que Justin estaba feliz, incluso tarareaba las canciones que sonaban en la radio, pero yo no podía sacarme algo de la cabeza.
-¿Y si no se me da bien disparar un arma? -lo dejé salir en apenas un susurro pero fue suficiente para que la cabeza de Justin se girara hacia mí. Me dio una mirada de incomprensión.
-Nena, todo el mundo sabe disparar. No es difícil. Solo es apuntar y apretar.
-¿A ti se te dio bien desde el principio?
-Yo tenía demasiada ira acumulada, todo lo que significara sacarla se me daba bien. 
-¿Ahora ya no la tienes?
-Sí, aún la tengo pero la dejo salir con otras.. actividades. -Justin me miró y me guiñó el ojo.
No volví a hablar en todo el camino. Cuando el coche se paró ya empezaba a caer la noche y me costó diferenciar la forma de una gran nave de hormigón. Los otros coches fueron llegando y entramos todos juntos al edificio. El interior estaba dividido en cabinas a gran distancia de la pared contraria donde había dianas y paneles de disparo. Algo me hacía pensar que este "campo de tiro" no era legal y que solo lo utilizaba nuestra mafia. A un lado de la gran nave había una mesa de metal y varias sillas, también una cafetera y una nevera. Me pregunté cuantas horas habían pasado aquí los chicos aprendiendo como disparar para matar a alguien. ¿Cuántas horas necesitaría yo? Noté como Justin agarraba mi mano y me guiaba hacia una de las cabinas. Me coloqué las gafas de protección y los cascos para amortiguar el sonido. Justin me entregó una arma después de cargarla y me hizo señas preguntándome si estaba preparada, cuando asentí él se apartó de mí dejándome espacio.
Me coloqué y levanté la arma agarrándola fuertemente con ambas manos. Apunte hacia la diana y respiré profundamente antes de apretar el gatillo. La fuerza del disparo me obligó a dar un pequeño paso hacia atrás pero las manos de Justin agarraron mis hombros ayudándome a mantener mi posición. Lo miré y él levantó ambos pulgares asegurándome que lo había hecho bien. Después de los primeros disparos me acostumbré a la sensación y empecé a relajarme. 
Pasamos varias horas en la nave. Los chicos se aseguraron de que sabía como apuntar y como disparar a objetivos en movimiento. Llegamos a casa a las 10 de la noche y cenamos rodeados de planos de las oficinas y instrucciones. Revisamos el plan numerosas veces. Todos teníamos una posición exacta y una función determinada pero todos sabíamos como cubrir el resto de posiciones si era necesario. Sobre las 12 decidí irme a dormir, no tenía nada más que hacer allí y en seis horas tendríamos que salir en dirección a las oficinas. Justin me dio un beso de buenas noches y siguió hablando con Andrew como si nada.
Cuando me desperté vi que el otro lado de mi cama estaba desecho y supuse que Justin habría dormido ahí. Eso me hizo sonreír y sentirme segura. Me vestí completamente de negro, porque era lo que me habían ordenador la noche anterior, y bajé al salón para encontrarlos a todos ya preparando las armas. 
-Bien, chicos, vamos a repartirnos. Will, Michael y ____ en un coche. Os quiero vigilando desde el piso 10 todas las entradas del edificio. Derek, Bryan y Sky vigilaréis desde fuera la entrada al garaje subterráneo. Justin y yo iremos a desactivar la bomba. -todos asentimos- Ya sabéis como va esto. Cubrios entre vosotros y no miréis atrás. 
No me hacía mucha gracia estar lejos de Justin en la misión y menos si él iba a desactivar la bomba. Me acerqué a él y lo abracé.
-Ten cuidado ¿vale? 
-Siempre lo tengo, nena. -me besó lentamente y con cuidado, como si fuera a romperme- No puedo esperar a volver a casa para estar contigo. 



Will, Michael y yo fuimos los primeros en salir de casa ya que eramos los que más tiempo necesitábamos para situarnos. Hicimos todo el camino en silencio absoluto. Aparcamos el coche junto a una salida de emergencia la cual forzamos para entrar sin que nos vieran. No podíamos coger el ascensor porque llamaríamos la atención con los pasamontañas y las armas así que subimos diez pisos andando. El piso 10 estaba completamente vacío, la empresa que tenía sus oficinas allí había cerrado así que no teníamos por que ocultarnos más. Nos colocamos en las ventanas y vigilamos por si había algo sospechoso. Cuando estuvimos seguros de que todo estaba limpio avisamos a Justin y Andrew para que entraran y desactivaran la bomba. Faltaban 10 minutos para las siete de la mañan y para la explosión de la bomba.

JUSTIN'S POV:
Recibimos el aviso de Will y nos bajamos del coche. Revisé el cargador de mi Magnum antes de entrar por la puerta de atrás del edificio seguido de Andrew. Inmediatamente accedimos a la escalera de servicio para llegar a los pasillos donde estaba la instalación eléctrica y de aire acondicionado. Sabíamos que uno de los chicos de la otra mafia estaba aquí revisando si la bomba estaba en perfectas condiciones así que teníamos que ser silenciosos. Nos acercamos a la habitación que contenía el explosivo y escuchamos a alguien hablando por teléfono.
-..sí, está perfecta. Todo está en orden, nadie baja aquí nunca. Sí, marca que faltan 5 minutos y cuarenta segundos. De acuerdo, ahora mismo salgo.
La llamada finalizó y esa fue la señal que Andrew estaba esperando, avanzó con pasos rápidos y golpeó la parte trasera de la cabeza del hombre dejándolo inconsciente en el suelo. Yo me acerqué a la bomba y la observé antes de tocar nada. No era especialmente difícil, solo unas cuantas cargas de dinamita conectadas por varios cables a un cronómetro. Saqué el alicate que tenía para cortar los cables y lo acerqué a uno de ellos.
-Justin, por Dios, date prisa. Nos quedan tres minutos.
Los colores de los cables eran diferentes de las bombas que estaba acostumbrado a ver, el rojo no iba conectado donde tenía que ir y el azul ni siquiera estaba. Maldije interiormente. Miré el recorrido de todos los cables y en que punto de las cargas se introducían. Contuve la respiración y corté el cable verde. No pasó nada. Los números del cronómetro se apagaron y yo dejé salir el aire. Estábamos salvados.
Corrí detrás de Andrew por los pasillos hasta la puerta por la que habíamos entrado. Subí en el coche y arranqué para poner la máxima distancia posible entre nosotros y ese edificio. Escuché a mi amigo haciendo una llamada, la misma de siempre. Hablaba con la policía y les daba el aviso de que había una bomba desactivada en determinado punto de ese edifico. Al día siguiente teníamos 200 mil dólares más en nuestras cuentas pero ahora mismo solo podía pensar en que ojalá _____, Will y Michael salieran de la oficina antes de que llegaran las patrullas. Mi esperanza se esfumó cuando apagué el coche delante de casa y no había ninguno más allí.
Pasaron diez minutos hasta que Derek, Bryan y Sky entraron por la puerta. Abracé a mi hermana con fuerza y me aseguré de que estaba bien, tenerla a ella a mí lado me hacía estar mucho más tranquilo pero todavía faltaba _____. Tuve que esperar media hora más observando por la ventana a cada rato hasta que la puerta se abrió por segunda vez y Michael, Will y _____ entraron por la puerta cargados de bolsas de McDonal's. Literalmente corrí a abrazarla y la besé sin importarme que todos estuvieran mirando. La besé con ganas, transmitiéndole todo el miedo que tenía de no volver a verla.
-Pensé que os había pasado algo. -susurré en su pelo mientras la abrazaba.
-Lo siento.. queríamos traer comida para celebrar que todo salió bien. 
-¿Estás bien? -ella asintió y pude respirar tranquilo. Eso era todo lo que necesitaba.
Comimos todos juntos mientras Sky, Derek y Bryan nos contaban como había sido el momento de la llegada de las patrullas. Habían encontrado al hombre que estaba revisando la bomba y ahora estaba detenido. Eso era todo un triunfo por nuestra parte, salvar vidas y echarle más mierda a la otra mafia siempre me alegraba el día. Pero aún había algo que podía arreglarme más el día. Miré discretamente a ____ mientras charlaba con Sky y sonreí. 
-Nena.. ¿podemos subir a hablar? 
-¿Qué? Ah, sí, claro.- agarré su mano y la guié hasta mi habitación, algo que la sorprendió notablemente- Pensé que íbamos a ir a mi habitación. -podía notar la duda en su voz.
-Sí, lo sé, pero quería enseñarte mi habitación también. En realidad no tiene nada especial, es igual que la tuya pero no tiene un tocador. Si lo tuviera sería algo raro.-eso la hizo reír y me encantó ese sonido.
-¿Sobre qué querías hablar? 
-¿Sabes que te dije que me gustaba relajarme haciendo determinadas actividades? -ella se dio cuenta de por donde iban mis pensamientos y asintió sonriendo- Bien.. después de esta misión necesito relajarme, nena. Mucho.
No hizo falta nada más porque ella me empujó suavemente hacia la cama quedándose de pie delante de mí. Se sacó la camiseta lentamente mientras me miraba a los ojos observando mi reacción. Me incorporé y la acerqué más a mí agarrando su cintura. Ella se sentó sobre mis piernas y me besó rápido y con ganas. Mi mano se acercó al broche de su sujetador, al principio se tensó un poco pero me dio un pequeño asentimiento con la cabeza dándome permiso. Desabroché la prenda y la saqué lentamente por sus brazos. La miré fijamente a los ojos en todo momento para hacerla sentir segura.


_______'S POV:

Justin estaba siendo muy dulce conmigo mientras acariciaba mi espalda, ahora totalmente desnuda, y me besaba suavemente. Por su comportamiento parecía que él pensaba que yo era virgen y eso me hizo sonreír mentalmente. No tenía mucha experiencia pero había estado con un chico hacía unos meses pero iba a jugar un poco con Justin. Enganché mis dedos en el borde de su camiseta antes de tirar de ella por encima de su cabeza. Él rodeó con su brazo mi cintura para girarme y quedar colocado entre mis piernas. Su boca fue directa a mi cuello, mientras lo besaba y lo mordía noté una de sus manos desabrochando mi pantalón y bajándolo por mis piernas. Su boca pasó de mi cuello a mis pechos para besarlos, tiré suavemente de su pelo para hacerle saber lo mucho que me gustaba lo que hacía. Justin se separó de mi para mirarme mientras enganchaba sus dedos en la goma de mi ropa interior. 
-¿Estás segura?- me preguntó mientras deslizaba el trozo de tela por mis piernas. Yo asentí mientras colocaba mis manos en sus hombros para girarlo sobre la cama, eso lo sorprendió.
Esta vez fui yo la que lo miró fijamente a los ojos mientras desabrochaba sus pantalones. Justin estaba totalmente petrificado observándome, el único movimiento que hizo fue para alcanzar un pequeño paquete plateado de la mesilla. Yo lo arranqué de su mano sin darle opción a abrirlo siquiera, saqué el preservativo y se lo coloqué aún que quizá no fue buena idea porque.. ¿todo eso iba a caber? Creo que Justin vio mi mirada de sorpresa porque comenzó a reírse. 
-No te asustes nena, iré despacio para que no te haga daño.
-No estoy asustada.
Y quería demostrárselo así que me levanté un poco para bajar lentamente haciéndole entrar dentro de mí. Justin cerró los ojos e inclinó su cabeza hacia atrás dejando escapar un gemido. Me quedé sentada sobre él, quieta, hasta que volvió a abrir los ojos y me miró fijamente. Comencé a moverme y Justin colocó sus manos en mis caderas para ayudarme. 
-Joder, nena, esto sí que no me lo esperaba. -dijo cuando aumenté el rimo de mis movimientos.
Se incorporó de forma que nuestras caras quedaban a la misma altura y besó mi cuello. La sensación de tenerlo dentro de mi mientras me besaba y sus manos recorrían mi cuerpo me estaba llevando al límite.
-Déjame hacerlo a mí, nena.-dijo mientras cambiaba nuestras posiciones quedando él arriba con mis piernas rodeando nuestra cintura. Empezó a moverse con un ritmo rápido y fuerte, clavé mis uñas en su espalda e intenté no gritar pero fue inútil. - Grita mi nombre nena, quiero que todos sepan lo mucho que te gusta.  Vamos, déjate ir para mí.
Noté que hablaba con la mandíbula apretada y supe que él también estaba cerca, así que lo hice. Me dejé ir cuando llegué al orgasmo y grité su nombre mientras arañaba su espalda, estaba segura de que iba a dejarle unas bonitas marcas. Escucharme gritar su nombre fue suficiente para que Justin llegara al orgasmo también. Noté como su piel se ponía de gallina mientras gemía en mi oído.
-¿Estás bien? -le dije cuando llevaba un minuto sin moverse intentando calmar su respiración.
-Creo que ese ha sido uno de los mejores polvos de mi vida. -noté su sonrisa en la piel de mi cuello lo que me hizo sonreír a mi también.