viernes, 18 de julio de 2014

14. "Yo solo sirvo para esto."

JUSTIN'S POV:
En cuanto llegamos a casa _____ se fue a dormir a nuestra habitación. Es un alivio poder llamarle así a la que hace unos días era solo mía pero fue ella misma quien lo dijo y no puedo negar que me hace feliz escucharla hablar de "nosotros".
Cogí una cerveza y me senté en el salón donde estaban todos los chicos. Necesitaba sacar de mi mente esa idea que llevaba días rondándome.
-Tengo que hablaros de una cosa. Creo que ha llegado el momento de buscar otra casa y mudarse. No puedo seguir viviendo entre estas paredes, los recuerdos me agobian y.. no puedo. -todos me miraron en silencio- Sé que os estoy pidiendo mucho pero.. por favor, no quiero que todos mis recuerdos con _____ estén mezclados con los fantasmas de esta casa.
-Todavía no lo has superado.. -Will habló más para él que para mí.
-Estoy trabajando en ello pero no puedo hacerlo en este sitio, cada rincón me recuerda a ella.
-La única razón por la que aún seguimos viviendo aquí es porque estaba esperando a que tomases tú la decisión de dejar todo esto atrás. Me alegra ver que estás dispuesto a avanzar. ¿Has pensado en ir a un psicólogo o algo así? 
Desde que ocurrió todo Andrew insiste en que tengo que ir a un médico, sé que tiene miedo a que me vuelva loco y solo quiere ayudarme pero.. hace tiempo que perdí la poca cordura que me quedaba.
-No Andrew, estoy bien. Lo único que necesito es salir de aquí y empezar de cero con mi chica ¿podrías ayudarme a hacerlo? -mi tono de voz no era más que una suplica pero llegados a este punto ya no me importa.
-Claro, llamaré ahora mismo a alguien para que empiecen a buscarnos una casa nueva.
-Gracias por apoyarme en esto chicos, sé que os pido mucho pero.. es importante para mí.
Todos asintieron y me dedicaron sonrisas reconfortantes mientras me levantaba con intención de abandonar el salón pero Andrew cerró su mano sobre mi brazo frenándome.
-Siéntate Justin, ahora tengo que hablar yo. -obedecí y ocupé mi sitio otra vez- Se han acabado las vacaciones chicos, tenemos que volver al trabajo y tiene que ser ya. He recibido una llamada de unos padres que están muy preocupados por sus hijos y necesitan nuestra ayuda.
-¿Qué han hecho esta vez los chicos del Norte? -Michael interrumpió a Andrew.
-Han entrado en el campus de la Universidad y han raptado a varios alumnos, todos son hijos de empresarios muy importantes y políticos. Están dispuestos a pagar lo que sea pero con una condición: quieren a los raptores muertos. Por eso os necesito con vuestra mejor forma física. Este golpe va a ser grande, chicos.
Todos empezaron a levantarse mientras yo todavía estaba pensando en toda la información que nos acababa de dar Andrew pero me faltaba algo.
-¿Se sabe dónde los tienen? 
-Sí, en el cuartel general de la banda.
Genial, esto va de mal en peor.

______'S POV:
Me desperté en la cama de Justin y por un momento pensé que él estaba a mi lado porque estaba completamente rodeada de su olor pero no tardé en darme cuenta de que la cama estaba completamente vacía. Decidí darme una ducha para despejarme antes de salir a buscar a nadie. 
Por fin estoy en casa pero eso o significa que mis problemas se acaben. Accedí a ser la novia de Justin y eso supone que ahora tenemos que trabajar en hacer que funcione y con él nunca sé hasta que punto eso es posible. 
Al salir del baño me encontré una nota sobre la cama: "Te esperamos en el gimnasio, es hora de entrenar". ¿No tenemos ni un día de descanso? Maldita sea. Entré en mi habitación y cogí un pantalón corto de deporte y una camiseta y bajé rápidamente al gimnasio.
Normalmente cuando entrenamos todos juntos en el gimnasio siempre se escuchan voces, risas y bromas desde las escaleras pero hoy solo se escucha el sonido de las maquinas. Vale, esto tiene que ser algo muy serio.
-Hola. -hablé para llamar la atención ya que nadie se había dado cuenta de que estaba allí.
-Nena. -Justin dejó de golpear el saco de boxeo y se acercó a mi sonriendo.
-¿De qué va todo esto? Pensé que tendríamos varios días de descanso antes de empezar a trabajar.. 
-Sí yo también lo pensaba pero hay una emergencia y tenemos que empezar a entrenar ya. 
-Eres nuestra mejor tiradora _____, te necesito al cien por cien. Ya. -la voz de Andrew sonó cortante en el gimnasio y mi pequeña charla con Justin se acabó.
Pasamos una hora entrenando en silencio y completamente concentrados y luego otra más corriendo bajo la lluvia en un bosque cercano a la casa. Cuando Andrew dijo que la sesión se había acabado y podíamos volver y descansar fue como música celestial para mis oídos.
Iba tan concentrada en no perder el paso y en obligar a mis piernas a mantenerme de pie que ni siquiera escuché los pasos de Justin detrás de mí hasta que cerró la puerta de la habitación.
-Tienes cara de cansada. -su tono era burlón y tenía una media sonrisa dibujada en la cara ¿cómo demonios podía reírse después de esta paliza de entrenamiento?
-Tengo la sensación de que voy a desmayarme de un momento a otro. 
-Eres una exagerada -mi comentario lo hizo reír y eso solo me enfadó más- este entrenamiento solo fue un calentamiento, nena. Esta misión es muy importante y vamos a prepararnos en serio.
Respiré hondo y entré en el baño cerrando la puerta detrás de mí. Ni siquiera me molesté en contestarle porque sabía que acabaría gritándole cuando él no tiene la culpa de nada. Podía escuchar que me estaba hablando a través de la puerta mientras estaba bajo el agua de la ducha pero decidí ignorarlo y enfrentarme a él al salir. 
Noté como mis músculos se relajaban bajo el agua caliente y eso relajó mi mente también. ¿Por qué estoy enfadada con Justin cuando él no ha hecho nada? Se supone que quiero que esto funcione. No, quiero que funcione. Quiero a Justin, a pesar de todo y por encima de todo. No me importa cuanto tenga que esforzarme para conseguirlo, voy a hacer que Justin Bieber se enamore de mí.




Después de más o menos media hora salí del baño y me encontré a Justin sentado en la cama y mirando algo en su móvil pero sus ojos rápidamente encontraron los míos.
-¿Estás bien? -su tono era suave, como si tuviese miedo de mi reacción.
-Sí, yo.. lo siento por lo de antes. Estaba cansada y enfadada pero tú no tenías la culpa. Perdóname.
-No importa cariño, debería haber sido más atento contigo en vez de reírme. Voy a ducharme y luego te recompenso ¿qué tal suena eso? 
Me mordí el labio con fuerza tratando de ocultar una sonrisa mientras Justin se acercaba a mi y acariciaba suavemente mi cintura. Asentí como respuesta a su pregunta porque no estaba segura de poder hablar y me quedé allí quieta mientras él entraba en el baño para ducharse. 
Me quedé sentada en la cama todavía en toalla mientras recapacitaba sobre lo que es mi vida ahora. Echo de menos a mis padres y a mi hermano y también echo de menos la seguridad de volver a casa y escuchar a mamá riendo o cantando. Me siento desgraciada y no llevo ni medio año en este sitio ¿cómo se sentirá Justin? Lleva varios años en esto y es todo lo que conoce. Estoy segura de que podría ir a la Universidad, estudiar y ser alguien muy importante, le sobra talento y capacidad pero está atrapado en este sitio.
Por un momento me viene a la mente la idea de que esto salga bien y duremos ¿qué pasaría entonces? No quiero que mis hijos crezcan rodeados por armas y drogas, no quiero que estén en peligro todos los días de su vida desde su nacimiento. Sé que eso es muy improbable y que faltan muchos años para que ocurra pero cada vez tengo más claro que esto solo es algo temporal para mí y que en cuanto pueda lo dejaré, solo espero que Justin esté dispuesto a irse conmigo si le hago elegir.
-¿En qué piensas?
Grité y salté de la cama lo que hizo que casi cayese al suelo. Estaba tan centrada en mis pensamientos que no lo escuché salir del baño ni acercarse a mí.
-Me has asustado Justin.. -mi cara de terror lo hizo reír.
-Lo siento nena, no era mi intención. ¿Estás bien?
-Sí, estaba pensando sobre el futuro.. -Justin me contestó con un "mmm" mientras se dirigía al armario para vestirse- ¿te has planteado alguna vez dejar todo esto y buscar un trabajo de verdad? Ya sabes, sin armas ni drogas ni sangre...
-No, nunca. -su respuesta fue tan rápida y firme que me hizo fruncir el ceño.
-¿Por qué no?
-Yo solo sirvo para esto _____. Soy frío, no me importa apretar el gatillo y acabar con la vida de alguien ni matar a una persona con mis propias manos pero cuando tengo que establecer contacto con los demás... -se quedó callado por un momento mientras negaba con la cabeza- no sé como hacerlo. Normalmente cuando rescatamos a alguien y decide quedarse en la mafia lo enviamos a otra casa o otra ciudad, tú eres una excepción. Estás aquí por que yo mismo lo decidí, tú me haces sentir diferente _____. 
-Porque eres diferente Justin, no sirves solo para esto. Podrías hacer cualquier cosa que quisieras. Tienes mucho talento cariño, deberías empezar a entenderlo.
-No, no lo tengo. Todo lo que toco lo destruyo.
-Eso es mentira Justin, a mí me has arreglado.
Mi comentario lo hizo sonreír de una forma que nunca había visto, por unos segundos parecía un chico de 20 años y no un mafioso de 27 como casi siempre. Y en eses segundos me di cuenta de que eso es lo que me enamora de él, cuando baja su armadura y me deja ver lo que realmente es.. una persona sensible y rota, alguien que necesita que le digan que todo va a estar bien. Y yo quiero ser esa persona.
-Creo que todavía puedo arreglarte un poco más. ¿Me dejas intentarlo? 
Me miró con una sonrisa pícara y no pude decirle que  no. Lo observé entrar en el baño y volver con un bote con líquido transparente dentro.
-Túmbate boca abajo sobre la cama. -lo miré con cara de no entender nada pero obedecí sin protestar. Noté sus dedos agarrar el borde de la toalla que cubría mi cuerpo y bajarla lentamente hasta mi cintura, dejando mi espalda desnuda- No te preocupes, no voy a desnudarte del todo. Por ahora.
Justin colocó sus manos llenas de aceite sobre mis hombros y comenzó a masajear la zona. Poco a poco bajó hasta el final de mi espalda y repitió el mismo proceso, asegurándose de que ninguna parte de mi piel quedaba sin sentir sus manos. Pequeños gemidos de placer se escaparon de mi boca y algo me hacía sentir que a Justin le encantaba escucharlos.
Durante varios segundos dejé de sentir sus manos sobre mi piel para volver a notarlas después en mis piernas donde continuó haciendo su magia y relajando mis músculos después del entrenamiento. 
-Date la vuelta. -su voz no era más que un susurro, como si no quisiese interrumpir la paz que nos rodeaba.
-Mmm.. -fue mi única respuesta antes de moverme con cuidado para que la toalla siguiese tapando mi cuerpo. Justin se acercó a mi, colocando su boca al lado de mi oído.
-¿Crees que es necesario que te tapes con esto? -agarró el borde de mi toalla y la bajó lentamente, exponiendo un poco de mi pecho- Ser tu novio significa que tengo el privilegio de verte sin esto así que...
Asentí tímidamente y una sonrisa sincera iluminó su cara. Lo siguiente que recuerdo es el olor del aceite inundando la habitación, los gemidos de Justin en mi oído y el sentirme querida.



Me despertó el sonido del agua de la ducha. Al ver que el reloj marcaba las siete y diez de la mañana enterré la cabeza en la almohada y mordí el suave material. ¿Qué narices hace Justin duchándose a estas horas? Ni que tuviese algo que hacer.. Recogí una de sus camisetas del suelo y cubrí mi cuerpo con ella.
-¿Qué haces despierto a estas horas? -dije abriendo la puerta del baño y asomando la cabeza.
-Ducharme. -su voz sonó burlona desde el interior de la ducha.
-No eres gracioso -hice una pequeña pausa- ¡Justin son las siete de la mañana! Vuelve a la cama y déjame dormir, por favor.
-No, tenemos trabajo. Andrew nos quiere en la cocina a las siete y media para empezar a preparar la misión, te lo dije ayer.
-¿Qué? ¡No! ¡NO ME DIJISTE NADA! Oh Dios. 
Abrí la puerta completamente y entré en el baño para sacarme la camiseta de Justin y meterme dentro de la ducha con él. Por la mirada en su cara era obvio que no se esperaba eso.
-¿Quieres un segundo asalto? -me guiñó un ojo mientras se acercaba a mí.
-Te juro que si me pones un solo dedo encima no vas a poder moverte en una semana. -lo miré amenazante- Sal del baño y déjame ducharme para llegar a tiempo. Esto es culpa tuya.
-Uh, alguien se ha levantado de mal humor. Yo pensé que había hecho bien mi trabajo ayer pero veo que no lo suficiente.
Me dedicó una última mirada antes de abrir la puerta de cristal de la ducha y dejarme sola en el pequeño espacio lleno de vapor. Respiré fuerte y traté de ignorar de que acababa de enfadarlo nada más levantarme, me centré en ducharme lo más rápido posible para cumplir las órdenes de Andrew.
Por suerte, y tras mucho apurar, conseguí bajar al salón a las siete y media todavía colocando bien la camiseta y con el pelo mojado atado en una coleta. Me encontré con que todos estaban ya allí y Andrew me dedicó una mirada interrogativa cuando ocupé mi sitio entre Will y Michael.
-Bien chicos, Justin y yo hemos estado toda la noche despiertos perfeccionando el plan y estudiando el terreno. -¿cómo? ¿Justin no ha dormido nada en toda la noche? Lo miré buscando respuestas pero él no apartó sus ojos de Andrew en ningún momento- El ataque no debería ser difícil, los rehenes están en el segundo piso de una casa de 3 plantas que está a veinte minutos de la ciudad. Normalmente en la casa hay entre diez y quince personas, cuatro se encargan de las rondas de vigilancia y los demás controlan las cámaras y a los secuestrados mientras hacen otros negocios. -Andrew desplegó un mapa sobre la mesa del salón y con un gesto le indicó a Justin que continuase.
-Vale, el plan es el siguiente: nos dividimos y atacamos las dos entradas de la casa. Mientras cuatro llaman la atención de los guardias el resto entra por las ventanas del primer piso que es donde se encuentra su zona de reunión. Una vez dentro asignaremos los trabajos, unos tienen que derribar a los que vigilan y otros liberar a los rehenes ¿entendido? -todos asentimos en silencio mientras memorizábamos sus órdenes- No hay ningún sitio seguro para colocar un francotirador que nos respalde así que _____ te quiero en la lucha de campo, hoy entrenaremos nuevas tácticas.
Oh, genial, encima de tener que participar en las peleas tengo que entrenar con mi novio que no me habla. Esto pinta muy bien.
-A trabajar todo el mundo, tenemos dos días para prepararnos. La misión será el miércoles por la noche. Will ¿puedes encargarte de los explosivos? Bryan, necesitamos los coches a punto. Michael y Derek haced unas llamadas y conseguid la munición necesaria. Sky y ______ a entrenar con Justin. ¡YA! 
Su grito surtió efecto y todos empezamos a movernos rápidamente para cumplir lo que nos había ordenado. Yo me dirigía al gimnasio cuando una mano se cerró sobre mi brazo frenándome en seco.
-¿Está todo bien con Justin? -Will me miró preocupado.
-No pero espero poder arreglarlo pronto.. 
-Hazlo. Él te quiere y te necesita a su lado en esta misión.
-Gracias Will. -le dediqué una sonrisa sincera antes de abrazarlo- No sé que haría sin ti.
-Supongo que nunca tendrás que adivinarlo. -me guiñó un ojo juguetonamente y en ese momento vi a Justin pasar por detrás de mi mejor amigo.
-¡Justin, espera! -me aparté de Will y apuré mi paso para poder alcanzarle- ¿Podemos hablar?
-No tenemos nada de que hablar _____. 
-Oye, lo siento por lo de esta mañana. Me porté mal contigo sin que lo merecieses y.. lo siento. -sus ojos se clavaron en los míos mientras me disculpaba.
-No tienes que sentir nada nena, fui yo quien reaccionó de forma exagerada. Estaba cansado y estresado porque vas a tener que participar de forma directa y.. eso me preocupa.
-Eh, cariño.. todo va a salir bien ¿vale? -acaricié suavemente su cara antes de besarlo- Mientras estemos juntos todo irá bien.
Justin asintió, con una pequeña sonrisa plasmada en su rostro, mientras me tomaba de la mano y me guiaba al gimnasio para empezar con el entrenamiento. 
Los dos días siguientes los pasé encerrada en el ring con Sky. Practicamos diferentes movimientos, formas de defendernos, de atacar o de buscar un lugar para ponernos a cubierto. Los chicos entraban y salían del gimnasio para entrenar o animarnos pero Justin no nos dejó en ningún momento y por la noche se aseguró de relajarme y cuidarme. 
En cambio, a medida que se iba acercando el momento de salir hacia la casa que íbamos a asaltar podía notar que Justin se ponía más y más nervioso. En cuanto nos subimos en su coche y nos quedamos a solas fui incapaz de aguantar más.
-Justin, cariño.. ¿estás bien? Te noto.. raro.
-Sí, es solo que tengo una mala sensación sobre esta misión. No entiendo por que tenemos que ir a salvar a unos niñitos de papá que seguramente se han metido ellos mismos en este problema. 
-Justin.. no puedes estar hablando en serio. Quizá tomaron malas decisiones pero eso no es motivo para secuestrarlos y quizá torturarlos. Piensa que es Sky quien ha tomado malas decisiones y acaba metida en algo así ¿no la ayudarías? -lo miré con una ceja levantada mientras él mantenía la vista fija en la carretera.
-¿Qué? ¡Claro que la ayudaría! Pero Sky es mi hermana, no es comparable. Y ella nunca se metería en algo así, es mucho más lista que estos imbéciles. -hizo una mueca de desagrado y no pude evitar reír- Pero no es eso lo que realmente me preocupa.
-¿Qué es?
-No quiero que te pase nada. Ya sé que vas a decir "mientras estemos juntos todo irá bien" pero.. tengo miedo de que mi protección no sea suficiente. 
-Justin, solo hay una persona en el mundo a la que le confiaría mi vida y esa persona eres tú. Vamos a ir, hacer el trabajo y volver a casa ¿vale? Todo va a ir bien. Estamos juntos en esto.
Justin me dedicó una pequeña sonrisa al tiempo que le daba un apretón a mi mano para luego seguir conduciendo, el resto del camino lo hicimos totalmente en silencio. Aparcó el coche tras unos árboles ya  una distancia que era imposible verlo desde la casa, los demás lo imitaron y todos los reunimos para decidir los últimos detalles del plan.
-Vale, veamos.. -Andrew revisó por última vez el plano de la casa y nos miró a todos- Bryan y Sky, Justin y _____ vais a subir al primer piso y despejarlo. Michael y Will por la puerta trasera, Derek y yo iremos por la delantera ¿entendido? Los que entráis por el primer piso intentad llegar a la escalera y subir para comprobar que los rehenes siguen vivos. Venga, coged las armas y vamos.
Todos nos movimos rápidamente escogiendo las armas que mejor dominamos o que mejor sabemos usar. Guardé dos cuchillos, uno en cada funda del tobillo, colgué una pistola del cinturón junto con un explosivo y agarré con fuerza mi ametralladora favorita. En cuanto acabé de prepararme me giré para encontrarme a Justin revisando el mapa de nuevo.
-¿Estamos listos chicos? -la voz de Will sonó poco más alta que un susurro después del "click" de un cargador colocado en su sitio.- Vamos a hacer lo que mejor sabemos.
Todos asentimos y nos encaminamos en silencio hacia la casa. Justin se colocó a mi lado y le dio un pequeño apretón a mi mano para asegurarme que él estaba allí. Unos 50 metros antes de llegar a la puerta delantera decidimos separarnos. Caminé la distancia que quedaba agachada y tratando de evitar todas las ventanas por las que nos pudiesen ver. Justin se me adelantó indicándome que lo siguiese hasta un punto del lateral de la casa.
-El plan es el siguiente: yo te ayudo a subir y tú entras por esa ventana y te aseguras de que sea seguro. -señaló una ventana localizada en el primer piso.
-¿Y cómo se supone que llego hasta ahí? 
-Escalando cariño, demuéstrame que sirvió para algo tanto entrenamiento. 
Lo miré con odio antes de que él me hiciese señas para que me acercase y así poder ayudarme a subir. Tras discutir en voz baja sobre como deberíamos hacerlo conseguimos encontrar un saliente al cual podía agarrarme para seguir ascendiendo. Me llevó varios minutos y mucha fuerza alcanzas la ventana pero una vez allí vi que la suerte estaba de nuestra parte y estaba abierta. 
Una vez dentro observé la habitación donde me encontraba. Estaba poco amueblada, solo tenía una cama, un escritorio y un armario y todo estaba cubierto de polvo. Definitivamente no usaban para nada ese cuarto y eso nos mantenía a salvo. Me asomé por la ventana y le hice señas a Justin quien, de una forma que no seré capaz de hacerlo en mi vida, escaló por la pared sin problema y se colocó a mi lado en menos de un minuto.
-Bien hecho nena. -una pequeña sonrisa adornaba sus labios antes de que besaran los míos.
-Mmmm, tú tampoco lo haces nada mal.
-Lo sé. 
Me guiñó un ojo, indicándome que hablaba de otra cosa y no de escalar, antes de revisar las armas y encaminarse hacia la puerta conmigo pisándole los talones. Un pequeño apretón de manos y una mirada rápida fueron la señal para abrir la puerta y enfrentarnos a lo que nos esperaba fuera.
Nos encontramos con un pasillo completamente a oscuras con puertas de madera que acababa en una habitación muy iluminada de la que venían voces y risas. Una puerta del otro lado del pasillo se abrió haciéndonos reaccionar y apuntar con las pistolas para luego tener que bajarlas al ver que solo eran Bryan y Sky. 
Bryan señaló su reloj indicando que los chicos estaban a punto de atacar la puerta principal y la trasera, Justin asintió y volvió a cerrar la puerta en silencio. Por un momento nos quedamos tan quietos que podía escuchar los latidos de su corazón mientras esperábamos pero después los disparos empezaron y se desató el infierno.
Escuchamos como se movían las sillas al final del pasillo y como varios se ellos bajaban al piso inferior para ayudar a sus compañeros, ese era el momento que esperábamos. Justin abrió la puerta y salimos justo detrás de Bryan y Sky. 
Habían bajado casi todos y allí arriba solo quedaban cinco. Bryan se giró y con unas señas rápidas nos indicó que teníamos que hacer. Él, Justin y yo nos encargaríamos de ellos mientras Sky intentaba subir al siguiente piso y buscar a los rehenes.
Con unos movimientos rápidos salimos de nuestro escondite y llamamos su atención. Traté de evitarlo todo el tiempo que pude y usar tan solo las técnicas aprendidas en el gimnasio pero en el momento que mi oponente sacó una pistola no dudé en echar la mano a mi cinturón, desenfundar la mía y apretar el gatillo.
El sonido del disparo cortó el aire y todo se frenó por completo. Sabía que los chicos aún estaban peleando pero casi no era consciente de ello, lo único en lo que podía centrarme era en el hombre que yacía muerto en un charco de su propia sangre. Por mi culpa. Por mi disparo.
Noté la mano de Justin sobre mi brazo mientras me gritaba que tenía que llegar a las escaleras y subir para ayudar a Sky. Lo miré con lágrimas en los ojos esperando ver asco o rechazo en sus ojos pero en ellos solo había.. ¿orgullo? 
Me obligué a llegar a las escaleras solo motivada por los gritos de Justin que resonaban en mi cabeza "Sky te necesita". Ni siquiera me giré para mirar como estaban él o Bryan, simplemente subí los peldaños y una vez que llegué arriba me apoyé en una pared para respirar.
Acabo de matar a un hombre. Le he disparado. Se ha desangrado delante de mí. Posiblemente ese hombre ha cometido muchos crímenes pero yo he acabado con su vida. Me siento la peor persona del mundo, me doy asco, pero mi novio me mira como si acabase de graduarme en  Harvard. Mi novio está orgulloso porque acabo de matar a una persona. Mi novio es un psicópata. Mi novio es un asesino. Estoy enamorada de un asesino. 
Mi mente era un torbellino de pensamientos, de vergüenza y repulsión hasta que la voz de Sky llamó mi atención.
-¡______! ¿Estás bien? ¿Están bien ellos? -la miré y la vi arrodillada al lado de una silla a la cual estaba atada una chica morena semi-inconsciente.
-Sí, están bien. Yo solo.. necesitaba un respiro. ¿Necesitas ayuda?
-Sí, por favor. Desata a ese chico de ahí y búscale el pulso, no estoy segura de que siga vivo.
Sky me señaló a un chico que estaba atado a otra silla en una esquila. Al acercarme a él vi que la tela de su camiseta estaba completamente rota y empapada de sangre en la zona de la espalda donde tenía unos largos cortes. Coloqué mis dedos en su cuello mientras le buscaba el pulso en la yugular y por un momento pensé que habíamos llegado tarde pero después noté un pequeño movimiento debajo de mis yemas. 
Me arrodillé a su lado y, con ayuda del cuchillo que llevaba guardado en la tobillera, empecé a cortar las cuerdas que ataban sus muñecas y tobillos. Una mano agarró débilmente mi brazo haciéndome levantar la cabeza para encontrarme con unos ojos casi cerrados y cansados.
-No.. no.. no me hagas más daño, por favor.. -la voz del chico era poco más que un susurro mientras me suplicaba.
-Shhh, shhh. No te voy a hacer daño, voy a sacarte de aquí. Quédate despierto ¿vale? pronto se habrá acabado. -las comisuras de su boca se levantaron levemente mientras entendía lo que le estaba diciendo- ¿Cómo te llamas?
-John.
-Vale John, yo soy _____. Sigue hablándome.
Podía escuchar la voz del chico mientras acababa de cortar las cuerdas que lo mantenían atado. Cuanto más me fijaba más heridas descubría. Cortes en los brazos, moratones en la cara... estos chicos han pasado una verdadera tortura.
Una vez que terminé le pedí a John que se quedase quieto mientras le ayudaba a Sky con los demás. Había un total de 5 allí arriba pero para una de las chicas ya era demasiado tarde, su cuerpo estaba frío y cubierto en sangre seca por las múltiples heridas que tenían. 
Poco a poco y entre las dos les ayudamos a ponerse en pie y en ese momento apareció Bryan con un labio sangrando y la mandíbula con un sospechoso tono oscuro pero nada más vernos nos aseguró que estaba bien y que no había nada de lo que preocuparse.
Justin, Will, Derek y Andrew estaban en la parte trasera de la casa intentando acabar con los que quedaban de la otra banda mientras Michael nos esperaba en la puerta delantera con el coche encendido. Tratamos de bajar lo más rápido posible las escaleras, por suerte ningún era incapaz de andar y tan solo uno tenía un disparo en la rodilla. 
Una vez abajo sabíamos que solo teníamos un par de minutos antes de que nos viesen movernos dentro de la casa pero a pesar de los quejidos de dolor que se les escapaban los rehenes hicieron el camino lo más rápido posible. John no se separó de mi en ningún momento y su mano estuvo continuamente agarrada a mi brazo.
Una vez que llegamos al coche Michael nos ayudó a sentarlos con cuidado y yo le hice una seña a Bryan indicándole que iba a ir a ayudar a los demás, él asintió y empezó a caminar a mi lado. Había siete de la otra banda contra cuatro de la nuestra y ninguna arma a la vista, más bien parecía una pelea de instituto. 
Bryan no dudó en unirse dejándome sola en un lateral sin que nadie se diese cuenta. Justin estaba concentrado en defenderse y no pude evitar fijarme en como se le marcaban los músculos bajo la camiseta negra o en lo sexy que está cuando se concentra totalmente en algo. 
Por el rabillo del ojo pude ver como alguien se movía cerca de mí y no dudé en girarme y estampar ni pie en el pecho de un chico rubio que tenía un cuchillo fuertemente agarrado. Mi golpe lo hizo retroceder varios pasos pero no dudó e volver a la carga. Poniendo en práctica los movimientos que Justin me había enseñado me agache y di una patada baja que impactó en su tibia y al momento noté que estaba rota. 
Me incorporé y me alejé del chico que estaba en el suelo gritando de dolor. En ese momento escuché una voz que gritaba por John desde la parte delantera de la casa llamando la atención de uno de la otra banda que sacó la pistola antes de ir en su busca. Algo me hizo pensar que si era algún familiar de John tenía muchas posibilidades de acabar muerto así que saqué también mi arma y entré en la casa siguiéndolo.
-¿Dónde está John? -un hombre con el pelo canoso y un bigote espeso estaba con los brazos levantados hablando con el chico- Quiero verlo.
-John está a salvo, no se preocupe. 
Mi voz llamó su atención y una pequeña sonrisa se le dibujó en la cara al escuchar mis palabras pero esa mueca se quedó congelada en el momento en el que una bala impactó en su pecho. 
La furia y el dolor invadió mi cuerpo. El dolor por John que acababa de ser rescatado y no iba a reunirse nunca con su familiar porque lo acababan de matar sin motivo. Eses fueron los sentimientos que me impulsaron a apretar el gatillo de mi propia pistola. Esta vez la sensación fue menos abrumadora y no le di tanta importancia porque algo en mi mente me decía que iba a ser él o yo y esa decisión ya la había tomado hacia mucho tiempo.
Andrew pasó corriendo a mi lado diciéndome que se había acabado y que era el momento de volver a los coches y desaparecer. Yo asentí y lo seguí fuera de la casa. Bryan, Derek y Will venían justo detrás de mi pero al llegar a donde estaba todavía el coche de Michael aparcado me di cuenta de que faltaba alguien. Justin.
Los chicos no parecían darse cuenta, seguramente darían por hecho que iba detrás de ellos pero esta vez no era así. Volví sobre mis pasos y entré en la casa buscándolo, incluso grité un par de veces su nombre a pesar de que sabía que eso era un suicidio. Por último me decidí a salir al patio trasero donde había tenido lugar la pelea.
Al principio no vi nada pero cuando me adentré en la zona con árboles algo llamó mi atención: uno de sus zapatos estaba allí tirado y él nunca deja su calzado tirado. Seguí andando y noté como mi corazón se empezaba a acelerar y mentalmente recé para que todo estuviese bien. 
Justo cuando escuché la voz de Will llamándome lo vi. Justin estaba  tirado en el suelo, cubierto de moratones, inconsciente y con un corte en la cabeza que todavía sangraba. En ese momento el mundo desapareció y todo se volvió negro.

miércoles, 28 de mayo de 2014

13."Sabes que no soy una buena chica."

-Bienvenidos a mi casa, chicos West. -Espinosa abrió los brazos haciendo un gesto que abarcaba todo el comedor donde estábamos. -Sentaros, vamos a hablar mientras cenamos.
Noté como los chicos a mi lado se tensaban pero aún así nos sentamos, despacio y sin bajar la guardia. Me senté entre Justin y Will y pude ver la Glock 17 de Will escondida en la parte trasera de sus vaqueros, estaba segura de que la Magnum de Justin también estaba bien guardada. Por otro lado, mi Beretta estaba atada a mi muslo izquierdo, quedando oculta por el vestido largo. 
-¿Cómo está todo por allí? 
Espinosa habló una vez que nos sirvieron la cena y llenaron nuestras copas con vino. Bella estaba sentada a su lado y se dedicaba a esquivar nuestras miradas.
-No nos has llamado para hablar sobre como está todo en nuestras vidas, Espinosa. ¿Qué quieres? -Andrew fue el primero en hablar y lo hizo con una voz firme y sin miedo.
-Claro que no pero es muy temprano para hablar de negocios. -bebió un poco de su vino antes de continuar- ¿Qué tal tú, Bieber? Últimamente escucho mucho tu nombre, parece que estás tomándote en serio tu trabajo.
-Siempre me lo tomo en serio. -Justin se tensó en su silla y yo hice lo mismo, notaba que esto no iba a acabar bien.
-La gente habla mucho de ti en las reuniones y esas cosas, ya sabes. 
-Cuando estás en la cima lo único que pueden hacer es hablar, eso no es nada nuevo. -Espinosa dejó escapar una carcajada ante la actitud de chico duro de Justin.
-Veo que tu boca sigue siendo tu peor enemigo, Bieber. Tienes suerte de que yo no quiero matarte, por lo menos no hoy, porque si quisiese ya tendrías una bala en el cerebro.
-He escuchado a demasiada gente decir eso y yo todavía estoy aquí y ellos están muertos, me asustas. -pude notar como Justin se empezaba a enfadar.
-No lo entiendes ¿verdad? Hay alguien muy poderoso que te quiere bajo tierra y no va a parar hasta conseguirlo. Va a destrozar tu negocio y va a matar a tus compañeros y va a atarte para obligarte a verlo todo antes de acabar contigo.
-Dile que lo estaré esperando. -su voz era firme.
-Tienes pelotas chico.
Espinosa le dedicó una sonrisa cruel que puso todos los pelos de mi cuerpo de punta. Solo quería levantarme y llevarme a Justin de allí, irnos a algún sitio donde nadie nos encontrase nunca y ser solo él y yo pero sé que ese nunca va a pasar, esta mafia es lo que somos.
Pasaron varios minutos en los que lo único que se escuchaba era el ruido de los tenedores y cuchillos chocando con los platos pero en realidad nadie estaba comiendo mucho, todos queríamos irnos de allí lo más rápido posible.
-¿Esto es todo? ¿Podemos irnos ya? -Will habló expresando lo que todos pensábamos. 
-¿Ya? Claro que no, tenemos una fiesta esperándonos en la parte trasera. Ya sabéis, buena música, mucho alcohol y chicas semi desnudas.. Tengo varias en particular que pagarían por probarte, Bieber. -apreté fuertemente los puños ante su comentario y noté la rabia corriendo por mis venas- Si no tienes ninguna zorra esperándote en casa, claro.
-Tenía una, esa que tienes sentada a tu lado, pero supongo que ahora tendré que buscarme a otra.. -Justin hizo una mueca de pena fingida que me dio ganas de estamparle la cara en el plato. Imbécil.
-¿Has estado con él? -Espinosa se giró y miró con furia a Bella.
-Bueno.. era algo más como que yo la llamaba a cualquier hora de la noche y ella venía corriendo a mi cama o sino aparecía en mi puerta rogándome de rodillas que me la follase. Aún que eso no era lo único que hacía de rodillas, supongo que ya sabes las maravillas que puede hacer con esa boca.
Me quedé totalmente en shock por sus palabras. Definitivamente iba a darle un buen puñetazo cuando nos quedásemos a solas. Espinosa siguió mirando a Bella mientras ella temblaba de miedo ligeramente, por un momento pensé que iba a gritarle o pegarle pero luego simplemente volvió a mirar a Justin con complicidad en sus ojos.
-Claro que lo sé. -le dedicó una sonrisa- Pero te aseguro que las que están en el club pueden hacer cosas mejores.
Espinosa se levantó y nos hizo una seña para que lo siguiésemos. Para mi sorpresa, Justin fue el primero en hacerlo y nos dejó a los demás atrás. Crucé una mirada con Andrew y vi que él estaba tan descolocado como yo. Suspiré y seguí a los demás cruzando el restaurante y entrando en un club lleno de gente borracha y bailando.
Noté como un brazo rodeaba mi cintura y levanté mis ojos para encontrarme con los verdes de Will. Me agarré con una mano a su camisa de vestir para que no me dejase sola en medio de toda esa gente extraña.
-Justin solo está actuando delante de Espinosa, no le tengas en cuenta nada de lo que haga esta noche. -Will habló en mi oído mientras me guiaba hacia la zona VIP. Yo asentí.
En la zona reservada la música se escuchaba un poco más baja y obviamente había mucho menos gente. Me senté en un sillón con Sky y Derek mientras los demás ocupaban varios sitios por la sala.
Varios camareros entraron para llenar una larga mesa de botellas de todo tipo. Justin estaba sentado lejos de mi, con Espinosa y con Bella y eso hizo que mi sangre ardiese. Me levanté y me acerqué a un camarero para pedir una copa. "De algo fuerte y muy cargada, por favor" fue lo único que le dije, ni siquiera quería saber que me iba a echar. Cuando me dio un vaso lleno de un líquido amarillo-blanquecino le sonreí y volví a sentarme en mi sitio. 
Las primeras dos copas las bebí más para calmar la rabia que para emborracharme pero luego ya no era consciente de que estaba bebiendo, simplemente no podía parar. 
Estaba bailando con Will con mi cuarta copa casi acabada en la mano cuando algo llamó mi atención. Una chica vestida con solo un fino tanga estaba sentada sobre las piernas de Justin bailando sensualmente y él no hacía nada para sacársela de encima.
-Will, dime que estoy muy borracha y me imagino cosas. Dímelo, por favor.
Él siguió mi mirada y en dos segundos me tenía agarrada por la cintura y me estaba sacando del club por la puerta trasera que daba a un callejón lleno de cubos de basura. El aire olía a descomposición pero no me importó, respiré profundamente intentando relajarme y golpeé fuertemente la pared de ladrillo. El dolor de mi mano aclaró un poco mi mente y me permitió manejar el dolor que sentía dentro. Me sentía dolida, traicionada.. me acababa de pedir una oportunidad y acababa de joderla. Le pedí que no me rompiese y eso es justo lo que está haciendo.
-Respira _____, respira. 
Noté las manos de Will en mis hombros mientras me sacudía levemente para llamar mi atención. No me había dado cuenta de que estaba apoyada en una pared intentando encontrar algo de aire.
-Shhhh, está bien. Tranquila, solo es un ataque de ansiedad. Vamos, sigue respirando  _____. Mírame a los ojos y respira conmigo.
Fijé mi mirada en los ojos verdes de Will e igualé mi respiración a la suya. Poco a poco me fui calmando y recuperé el control. No me di cuenta de que mi cerebro había bloqueado todo el sonido menos la voz de Will hasta que volví a escuchar la música del club.
-Nos vamos a casa, ahora. -Will colocó una mano en mi cintura tratando de moverme pero no cedí.
-No lo creo, dos pueden jugar a este juego. -empecé a andar hacia la puerta trasera del club pero Will agarró mi muñeca para impedírmelo.
-Está trabajando _____, no lo está haciendo por gusto. No se lo tengas en cuenta y vámonos a casa, sé una chica buena.
-Seguro que no estaba disfrutando ni un poquito ¿hum? Will, sabes que no soy una chica buena.
Tiré de mi brazo soltándome de su agarre y volví a entrar en el club. Noté que me seguía pero decidí ignorarle y me dirigí a la zona VIP de nuevo. Lo primero que hice fue pedir otra copa y luego, a pesar de que una voz en mi cabeza me decía que no lo hiciese, busqué a Justin con la mirada. Estaba sentado con Espinosa y fumando algo que parecía de todo menos tabaco, genial.
Cuando el camarero me dio mi bebida le di las gracias con una sonrisa y le di un trago. En la zona reservada solo estábamos nosotros y alguna de las zorras de Espinosa, allí no iba a divertirme así que salí de allí y me fui a la pista de baile con el resto de la gente. Me notaba  un poco incómoda entre toda esa gente pero a medida que bajaba el líquido de mi vaso me sentía mejor.
Vi una tarima en el centro de la pista y no dudé en subirme a ella. Al principio nadie me hacía caso pero a medida que mis movimientos se hicieron más sugerentes todos empezaron a prestarme atención. Moví mis caderas al ritmo de una canción con una letra que hablaba sobre sexo muy sucio. ¿Sólo hay música que habla sobre sexo? Aún que en ese momento me importaba todo menos la letra.
Evité hacer contacto visual con ninguno de los hombres que me rodeaba y me gritaba cosas obscenas, sabía que se moría de ganas de que me fuese con ellos a casa pero yo no estaba buscando su atención sino la de otra persona. 
Alguien me acercó un vaso y en ese punto no fui capaz de rechazarlo, lo bebí de un solo trago y me gané varios gritos y aplausos por ello. Sonreí contenta y seguí con mi espectáculo, esta vez levantando sugerentemente la tela del vestido mientras movía sensualmente mis caderas. 
Una mano rodeó mi muñeca y traté de soltarme de su agarré pero la persona era más fuerte que yo y de un tiró me bajó de la tarima, haciendo que aterrizara sobre su pecho. Noté como me agarraba de la cintura y me colocaba sobre su hombro ganándose gritos de protesta por parte de la gente que estaba en el club. 
Apreté los puños y golpeé su espalda con fuerza mientras le gritaba que me bajara pero sabía que estaba perdiendo el tiempo. Salimos del local y escuché el sonido de un motor en marcha, me giré sobre el hombro de la persona que me llevaba agarrada y vi a Will saliendo del coche.
-¡Will! ¡Traidor! Pensé que estabas de mi lado. -volví a gritar y a patalear esta vez enfadada con mi mejor amigo.
-Es por tu bien _____. -me miró con pena pero él tenía parte de culpa de que estuviese en esta situacción.
-No me dejes sola con él, Will, por favor. ¡No le dejes que me lleve a casa!
Pero él solo se quedó allí, con las manos en los bolsillos, mirando mientras me metían en el coche a la fuerza. La puerta del conductor se cerró con fuerza y giré mi cabeza para mirar a Justin. Estaba enfadado, tenía la mandíbula apretada y los nudillos blancos de apretar el volante mientras conducía. 
Él estaba enfadado y yo estaba enfadada y por alguna razón me pareció gracioso y empecé a reírme. Escuché como suspiraba tratando de calmarse ya que lo estaba llevando al límite pero en ese momento me daba igual. 
Llegamos al hotel y entramos por la verja que daba a los apartamentos, evitando así la recepción y tener que mantener las formas. Caminé delante de él tratando de llegar lo más rápido posible y encerrarme en la habitación hasta que se le pasase el enfado, desde luego no quería estar a solas con él ahora mismo.
Para mi desgracia era Justin quien tenía las llaves de la entrada así que tuve que esperarlo en la puerta y cuando la abrió ya era tarde para escaparme, su mano se cerró sobre mi muñeca impidiéndomelo.
-¿A dónde crees que vas? -su voz era dura y sus ojos tenían un tono marrón oscuro que gritaba peligro.
-Suéltame Justin. -traté de apartarme de él pero no funcionó.- No quiero hablar contigo, déjame.
-Vas a hablar conmigo quieras o no, nena. -me acercó más a su cuerpo, tanto que su boca rozó mi oído- ¿Me explicas a que venía ese numerito de puta barata? 
-Ah ¿yo soy la puta barata? ¿Y la tía casi desnuda que estaba bailando sobre tus piernas qué es entonces? 
Dejé escapar una risa irónica antes de soltarme de su agarre y correr a la habitación. Traté de cerrar la puerta pero Justin puso colocó su pie impidiéndomelo  y tras varios minutos de forcejeo entró en la habitación, más enfadado que antes aún.
-¿Era eso? -lo miré con las cejas levantadas sin entender nada- ¿Por eso estabas enfadada y has montado todo este espectáculo?
-¿Esperabas que me sentase allí a ver como a mi novio recibía un baile erótico delante de mi? -Justin se quedó en silencio unos segundos.
-Más o menos.. sí.
-Eres increíble y no en el buen sentido. -me senté en el borde de la cama para sacarme los zapatos de tacón y así apartarme de él.
-¡Estaba trabajando! No lo estaba haciendo por gusto nena, sin duda prefería estar aquí viendo una película contigo que allí pero esto es lo que hacemos ____.
-¡Podías haberte negado! ¡Podías haber dicho "no", levantarte e irte pero no lo hiciste! -lo miré mientras se me formaban lágrimas en los ojos pero me negué a dejarlas caer.
-¡No, no podía! -Justin gritó mientras pasaba las manos por el pelo antes de tirar un jarrón de cristal contra la pared- ¿Escuchaste algo de lo que dijo en la mesa? Hay alguien poderoso ahí fuera que quiere matarme y mataros a todos vosotros. No me importa una mierda que alguien me amenace a mí pero si a mi familia y a mi chica. Necesitaba información para poder protegerte y si me negaba a las cosas que me ofrecía Espinosa solo iba a enfadarlo. 
-No tienes que protegerme Justin, puedo hacerlo yo sola y los chicos también. Es hora de que empieces a cuidar más de ti mismo que de los que te rodean. -me levanté y me acerqué a él para acariciar su cara suavemente.
-Si que tengo que hacerlo..
-¿Por qué? -lo miré con confusión.
-Porque.. te quiero.
Me quedé en shock mientras miraba fijamente a sus ojos dorados buscando algún rastro de que fuese una broma o que estuviese mintiendo pero solo encontré amor en ellos.
-Te quiero _____ y voy a cuidarte y protegerte con mi vida. 
Quería contestarle, quería explicarle que llevaba mucho tiempo deseando escuchar esas palabras pero no fui capaz de decir nada. Me quedé allí mirándolo petrificada.
-Dime algo nena, por favor. 
-Tú no me quieres. -mi voz sonó dura y fría.
-¿Qué? 
-Tú no puedes amar ni ser amado ¿recuerdas? -noté como algo se congelaba dentro de él y me sentí mal en ese mismo momento por hacerle esto así que acaricié suavemente su cara y lo obligué a mirarme- Justin, te quiero. Te quiero desde el primer momento en el que te vi, te he querido mientras nos gritábamos y mientras tú estabas con otras. No quiero mentir más Justin, te quiero pero tú no lo haces. Sé que solo has dicho que lo haces porque tienes miedo de que te deje o de que me asuste ahora que las cosas empiezan a ponerse feas pero no me voy a ningún sitio. Me quedo contigo, siempre.
Se quedó en silencio sin atreverse a decirme que no tenía razón porque ambos sabíamos que si la tenía y eso acabó de romperme por dentro. Me aparté de él y me senté en la cama enterrando mi cabeza entre mis manos. No quería llorar y hacerle sentir culpable por no quererme pero.. no podía ocultar que me dolía.
Noté como Justin se arrodillaba delante de mi y apoyaba su frente en mis piernas. Al principio no entendí sus susurros pero una vez que dejé de sollozar pude entenderlos, estaba repitiendo "lo siento".
-Shhh, shhh.. Justin, mírame. -acaricié suavemente su pelo y esperé a que me mirara.
-Lo siento _____, lo siento mucho..
-No tienes nada que sentir cariño, esto no es tu culpa. No te estoy pidiendo nada y entiendo que esto es muy difícil para ti pero no me voy a ir de tu lado y tengo mucha paciencia y mucho tiempo para esperarte. 
-No sabes como deseo que las cosas fueran diferentes, que nos hubiésemos encontrado en otro momento y en otra situación. -limpió las lágrimas de mi mejilla con su pulgar- Me encantaría ser un chico que has conocido en un bar o en un club, ir a buscarte a casa apara salir a comer y llevarte antes de las 11 para que tus padres no se enfaden. Te llevaría al cine y trataría de robarte un beso o dos. Te enseñaría mi coche y me metería en alguna pelea tonta de bar para demostrarte que soy un chico malo. -ambos nos reímos ante esa idea- Te enamoraría ____, me lo tomaría con calma y te enseñaría lo bonito que el amor puede ser pero.. eso es imposible. No tengo nada de eso para dártelo, odio los cines y solo piso los bares para hacer misiones o buscar algún polvo de una noche. Estoy roto ____, hay mucha gente que quiere matarme y no me importa una mierda. Ni siquiera tenemos tiempo, quizá mañana aparezca con una bala en mi pecho y todo se acabe.
-¡No digas eso Justin! Tenemos tiempo y todavía podemos hacer muchas cosas que no sean ir al cine o a un club. Inténtalo conmigo, por favor. Sé que podemos conseguirlo. -noté las lágrimas caer por mis mejillas cuando él se puso en pie y se apartó de mi pero no me importó.
-No tengo nada que ofrecerte _____. Estoy vacío. No recuerdo cuando fue la última vez que sentí alegría o felicidad. Ni siquiera recuerdo la diferencia entre hacer el amor y tener sexo ¿no te parece triste? No puedo darte nada de lo que mereces. Estar conmigo solo te va a traer problemas, no sé cuidar las cosas que tengo cerca ____... solo sé destruirlas. 
Vi como empezaba a caminar hacia la puerta de la habitación y fui incapaz de reaccionar hasta que pasaron varios segundos. Corrí tras él y lo agarré del brazo antes de que llegase a la puerta del apartamento.
-Justin, déjalo por favor. ¡Mírame! Yo también estoy rota, estoy en esta jodida mafia como tú. El destino me arrebató a mi familia pero me llevó hasta ti y sé que parece una locura pero estoy agradecida de estar aquí porque te quiero. ¡TE QUIERO! y me da igual si tú no lo haces. Quédate conmigo, por favor.
Apoyó su frente sobre la mía y respiró profundamente como si estuviese tratando de calmarse a sí mismo.
-Debería haberle dejado a Will intentarlo contigo pero soy demasiado egoísta y ahora estás tan destruida como yo. No me sigas ____, por favor.
Y con esto desapareció por la puerta, dejándome sola y más rota de lo que estaba. Mis rodillas fallaron y caí al suelo. El dolor del golpe no fue nada comparado con el dolor que sentía dentro. Era como si me hubieran arrancado una parte de mi y me hubiesen dejado allí para que me desangrara sola como un perro. Lloré y grité tratando de que alguien me escuchase y me ayudara pero no había nadie. Quería ver a Justin entrar por la puerta y rogarle que se quedara, decirle que si no quería quererme no pasaba nada pero que no me dejara. No sé cuanto tiempo pasó pero después de lo que parecieron horas mi cuerpo se dio por vencido, el oxígeno no entraba bien en mis pulmones y todo empezó a ponerse negro...
Me desperté en la cama con las sábanas revueltas y sin Justin. Me dolía la cabeza después de discutir con él y llorar la noche anterior y todavía notaba como mis pulmones quemaban sin trataba de respirar profundamente. Me levanté y vestí una camiseta de Justin que me llegaba por encima de las rodillas y olía a él. Respiré profundamente y recé mentalmente porque estuviese bien.
Salí de la habitación para ir a desayunar y escuché dos voces hablando. ¿¡Justin!? Casi me tropecé con mis propios pies tratando de llegar lo más rápido posible a la cocina y cuando entré allí estaba, sano y sonriente. No era para nada el Justin de la noche anterior pero no me importó, estaba en casa. Un sollozo se escapó de mi garganta y llamó la atención de él y de Will.
-Mmm.. mejor os dejo solos.. -Will cogió su taza de café y pasó a mi lado para salir de la cocina, no sin antes darme un beso cariñoso en la frente.
-Justin.. -mi voz no era más que un susurro pero no estaba segura de si podía hablar más alto que eso.
-Nena, ven aquí.
Abrió los brazos y en su cara apareció una sonrisa que podría iluminar toda la ciudad. No lo dudé y fui hacia él, abrazándolo con fuerza. Escuché su voz en mi oído tratando de calmar mi llanto.
-¿Porqué lloras, cariño? -me apartó suavemente de él para mirarme a los ojos y limpiar las lágrimas de mis mejillas.
-Yo.. pensé que no ibas a volver, estaba muy preocupada Justin.. 
-Pues claro que iba a volver nena, no te dejaría por nada del mundo.
Acercó su boca a la mía y me besó con cuidado, como si me fuese a romper entre sus manos. Intenté trasmitirle todo el amor que sentía y todo el miedo que tenía de perderlo.
-Te quiero.
Lo susurró entre un beso y otro y esta vez no me atreví a negárselo, no quería otra discusión como la de la noche anterior. En vez de contestarle me agarré mas fuerte a su cuello y profundicé el beso esperando que eso llegase como respuesta. Sus manos bajaron desde mis mejillas hasta mi cintura. Con un movimiento rápido me levantó del suelo y me sentó sobre la encimera de la cocina. Mis piernas estaban rodeando su cintura y una de sus manos se coló por debajo de mi camiseta y acarició suavemente mi espalda. Justin movió fuertemente su cadera haciéndome notar lo duro que estaba.
-Te quiero aquí mismo, en la cocina. 
-Pues hazlo.
Noté su sonrisa contra la piel de mi cuello antes de que mi camiseta desapareciese de mi cuerpo dejándome solo en mis braguitas sentada en la cocina. Justin se quedó en boxers antes de volver a besarme con más ganas esta vez. Los gemidos se escapaban de mi boca entre los besos mientras enredaba mis dedos en su pelo tratando de acercarlo más a mi, si eso era posible.
-Déjame compensarte por lo de la noche pasada cariño..
Se arrodilló delante de mí y enganchó sus dedos en la goma de mi ropa interior para bajarla por mis piernas dejándome completamente desnuda delante de él y sentada en la encimera. Me dedicó una sonrisa pícara antes de colocar sus manos en mis rodillas para separar mis piernas. Dejó besos pequeños y húmedos en la parte interior de mi muslo antes de que su boca se encontrara con mi punto débil haciéndome gritar. Su lengua, suave y decidida, se movió sobre mi clítoris provocando que mi espalda se arqueara de placer. Mis gemidos se mezclaban con los de Justin creando una música celestial para mis oídos. Abrí los ojos para disfrutar de la maravillosa vista de Justin disfrutando de mí pero para mi sorpresa me encontré con Will apoyado en la puerta de la cocina, mirándonos.
-¡WILL! 
Mi grito agudo cortó el aire llamando la atención de Justin. Cerré mis piernas rápidamente y traté de taparme lo máximo posible mientras buscaba mi camiseta para vestirme e irme de allí. Justin se puso de pie delante de mí para taparme y por un momento sentí miedo por lo que le iba a hacer a Will.
-¿Te lo estás pasando bien ahí? -oh, ahí vamos.. Will, ahora es cuando deberías correr-¿Quieres unirte?
Al principio pensé que Justin estaba siendo irónico pero cuando vi que Will se acercaba a nosotros mientras se desabrochaba los vaqueros no super que hacer. Justin se giró hacia mi y me besó como si siguiésemos solos pero yo no lo correspondí. Estaba petrificada. 
-Nena ¿qué pasa? -frunció el ceño al apartarse de mí.
-¿Acabas de invitarlo a que se una a nosotros? ¿Quieres hacer un trío con Will? 
-Vamos ____, no finjas como si no estuvieras esperando por esto desde que entraste en la casa. Venga, será divertido. Solo es sexo.
Sus manos agarraron suavemente mis muñecas para que dejase de taparme el pecho y cuando cedí una sonrisa picara iluminó su cara. Volvió a besarme y esta vez lo correspondí como si estuviésemos solos.
-Quiero que grites y le enseñes lo bien que lo hago. -su voz sonó ronca en mi oído y sus labios besaron mi cuello.
Justin volvió a arrodillarse delante de mi y repitió sus acciones.Esta vez su lengua se movía con más ganas y sin piedad, haciéndome gritar y gemir como si me fuese la vida en ello. Noté unos labios besándome el pecho y abrió los ojos asustada para encontrarme a Will mirándome fijamente buscando aprobación.
Levanté la mano de la encimera y la coloqué en la parte de atrás de su cabeza forzándolo a acercarse más a mi, eso lo hizo sonreír y besó y mordisqueó mi pecho con gusto. Su boca subió hasta mi cuello haciéndome gemir aún más fuerte.Giré la cara buscando sus labios y cuando los encontré me hundí en ellos. Su lengua exploró cada rincón de mi boca mientras notaba como Justin metía uno de sus dedos delante de mí. 
Will empezó a bajar la goma de sus boxers y muy a mi pesar me moría de ganas de ver lo que escondían y de sentirlo.



Me desperté en la cama, envuelta en las sábanas, sudando y respirando con fuerza. Justin no estaba por ningún lado y yo llevaba puesta su camiseta, la que había cogido la noche anterior antes de irme a dormir. Todo había sido un sueño y un gemido de frustración se escapó de mis labios.
Me levanté y me dirigí al baño. La ducha aclaró mis ideas y relajó mi cuerpo después de tanta tensión. Necesitaba encontrar a Justin y saber que estaba bien y eso hice una vez que me vestí.
Para mi sorpresa era él quien me estaba esperando a mí una vez que entré en el salón. Justin estaba sentado en el sillón con un vaso lleno de alcohol entre sus manos y la mirada perdida.
-Hola. -mi voz era un susurro suave, no quería empezar otra discusión.
-Tenemos que hablar. -su tono era neutral y no me dejó adivinar que sentía en ese momento.
-Lo sé.
Justin se quedó en silencio así que decidí sentarme en en sillón pero no demasiado cerca, no quería llevarlo al límite antes de empezar. Pasaron varios minutos y temí que estuviese esperando a que hablase yo pero por suerte no fue así.
-Cuando te saqué de aquel coche nunca pensé que todo esto acabaría así. Pensé que ibas a ser la típica niña mimada que cuando supiese todo lo que había detrás de esto se iba a ir lo más lejos posible, incluso temí que nos fueses a delatar a la policía pero.. decidiste quedarte y sacaste toda esa fuerza interior para convertirte en lo que eres hoy. Al principio fui un jodido idiota porque quería ponerte a prueba pero no conseguí asustarte, incluso me gané alguna mala contestación que hacía muchos años que no escuchaba de otra mujer que no fuese Sky. Discutí con Will por ti ¿sabes? A él también le has gustado desde el primer momento pero le dije que te quería para mí, fui egoísta y no le dejé intentarlo y ahora estoy seguro de que con él estarías mucho más feliz y segura pero.. no pude dejarte ir. Desde el primer momento supe que eras tú o nadie. Llevo muchos años tratando de bloquear todos mis sentimientos _____ pero cuando llegaste no pude seguir haciéndolo. Desde que has entrado en mi vida es como si todo tuviese una luz especial y soy incapaz de permanecer enfadado si estoy cerca de ti.
Justin levantó la mirada y vio las lágrimas que bajaban por mis mejillas pero aún así asentí indicándole que siguiese hablando, que estaba bien.
-Quiero quererte _____ pero no puedo decirte que lo hago por que no es así. Tengo muchas paredes que romper y muchos problemas que solucionar con el mundo. Sé que es injusto que te pida esto pero.. por favor, inténtalo. Sé que no merezco la pena pero si hay alguien en el mundo con la fuerza suficiente para intentarlo eres tú. No prometo nada pero intentaré ser lo menos difícil posible y.. por favor.
-Voy a intentarlo incluso si es lo último que hago en esta vida.
Mi respuesta fue lo más sincero que pude decirle en ese momento. Justin me abrazó fuertemente enterrando su cara en mi pelo, no necesitaba un "te quiero" para saber que ese maravilloso hombre daría la vida por mi si fuese necesario y eso era mucho más de lo que podía pedir.


La suave y profunda voz de Justin me despertó varias horas después. Seguía en el sillón, entre sus brazos y estaba cubierta por una fina manta. Escuché las voces de los chicos dando vueltas por la casa y supuse que ya sería por la tarde.
-¿Qué hora es? -miré a Justin con los ojos entrecerrados por el sueño.
-Son las diez y media de la mañana, es hora de levantarse.
-¿¡QUÉ!? ¿Cómo se te ocurre despertarme tan temprano? -me giré en el sillón dándole la espalda y tapé mi cabeza con la manta.
-Nena, venga, que nos tenemos que ir. -noté diversión en su tono.
-¿Irnos a dónde? Yo quiero quedarme y dormir.
-Irnos a casa.
Me incorporé y lo miré fijamente pero no vi rastro de humor en su cara. Me moría de ganas de volver a casa y recuperar nuestra vida normal. 
Acompañé a Justin a la cocina para desayunar con los demás. Todos estaban de buen humor y se notaba que la noticia de volver a casa había sido bien recibida. Miami nos había marcado a todos de alguna forma y eso se iba a quedar con nosotros para siempre.
-¿Quieres ducharte conmigo? -escuché la voz ronca de Justin en mi cuello y mi respiración se aceleró completamente, lo único que pude hacer fue asentir.
Su mano agarró la mía y me guió hacia la habitación. No hablamos en ningún momento mientras esperábamos a que el agua se regulase pero no dejamos de mirarnos ni siquiera mientras nos desnudábamos. Una vez debajo del agua me encargué de besar y masajear cada centímetro de su piel. Lo que me había dicho la noche anterior sobre Will seguía en mi mente y quería asegurarle que seguí aquí para él y solo para él. 
Al principio mis caricias solo transmitían amor y cariño pero la cercanía entre nuestros cuerpos y los pequeños gemidos que se escapaban de su garganta hicieron subir la temperatura dentro de la ducha. Los labios de Justin encontraron mi cuello y mi sus manos agarraron mis piernas obligándome a rodear su cintura con ellas.
-Justin, mírame.. -acaricié suavemente su pelo y esperé a que sus ojos encontrasen los míos y cuando lo hicieron bajé mi voz a un susurro- te quiero a ti y solo a ti. Sé que esto es una locura y que quizá mañana uno de nosotros se muera de un tiro y también sé que va a ser difícil y que nunca voy a estar a salvo en esta vida pero te quiero y nada puede cambiarlo.
-Déjame compensarte por lo de ayer, por favor..
Su voz era ronca y suplicante e incluso me pareció ver lágrimas en sus ojos mientras me lo decía, de ninguna forma iba a decirle que no. Su boca se movió firme sobre la mía, como si estuviese reclamando que yo era suya pero por nada del mundo dejaría de serlo.


Estaba sentada en el asiento del avión de vuelta a casa con mi cabeza apoyada en el hombro de Justin y la mirada perdida en el atardecer que entraba por la ventana.
-¿Estás contenta de volver a casa? -su voz me despertó de mi trance.
-Mucho, no creo que vuelva a Miami en mucho tiempo. 
-En realidad Miami no es un sitio tan malo.
-Seguro que si no hay locas psicópatas es mucho mejor. -no pude evitar usar un tono cortante.
-Ya te pedí perdón por eso, nena.. -su voz en cambio era suplicante.
-Lo sé.
-¿Estás enfadada?
-No.
-¿Segura? 
-Sí.
-Vale.. -dejó escapar un suspiro de impotencia ante mis respuestas cortas y secas- voy al baño.
Me quedé allí viendo como se alejaba por el pasillo y disfrutando de la maravillosa vista de su espalda y de su culo. ¿Estaba enfadada? Sí ¿Iba a admitirlo? Ni en sueños. Noté como alguien ocupaba el asiento vacío de mi lado y me giré para encontrarme con los ojos verdes de Will. Su proximidad me transportó a mi sueño y me tensé instantáneamente.
-¿Estás bien?
-Sí, solo estoy cansada y deseando llegar a casa.
-Ya, todos tenemos esa sensación. -asentí y volví a mirar por la ventana- ¿Sabes? Esta noche he soñado contigo.
-¿Hummm? -eso volvió a llamar mi atención.
-Estábamos en la cocina y..
Nos interrumpió el sonido de alguien aclarándose la garganta. Justin estaba cruzado de brazos a nuestro lado en el pasillo y nos miraba fijamente. ¿Era posible que Will y yo hubiésemos soñado lo mismo? Realmente espero que no pero nunca llegaré a saberlo porque Will se levantó del asiento y saludó a Justin con un abrazo antes de desaparecer de mi vista.
-¿De qué estabais hablando? -Justin rodeó mis hombros con su brazo permitiéndome apoyar mi cabeza en su pecho.
-Dijo que había soñado conmigo esta noche, iba a contármelo cuando has llegado.
-Bueno, pues que siga soñando. Es lo más cerca que te va a tener.
-Justin.. -suspiré molesta por su actitud hacia Will.
-Lo siento nena pero ahora eres mi novia y eso significa que eres mía y solo mía y nadie más puede mirarte o tocarte. Duerme, las cosas van a cambiar mucho cuando lleguemos a casa.
No estoy segura de su afirmación me gusta o me asusta pero de alguna forma ahora aún tenía más ganas de llegar a casa.




___________________________________________________________________________
Antes de nada lo siento por tardar tanto en subir pero he estado con los finales de Segundo de Bachiller y no he tenido tiempo a vivir casi. Sé que el capítulo no es nada especial pero quería subiros algo porque ahora tengo que preparar Selectividad y no voy a poder subir en unas dos semanas, lo siento. Por favor comentar lo que os parecen los capítulos y si queréis que aparezca algo en la novela o que algo desaparezca. Muchísimas gracias por los votos y por todo, sois geniales :) @bizzleismybaby