lunes, 3 de marzo de 2014

7."¿Puedes quedarte aquí esta noche?"

Escuché sonar la alarma, la apagué y me levanté. Tenía que subir a mi habitación, vestirme y salir de la casa lo más rápido posible. Al abrir la puerta de mi cuarto me alegré de haber dormido en el gimnasio porque Justin estaba en mi cama con un brazo estirado como si estuviera buscándome. Suspiré y saqué una sudadera y unos vaqueros del armario antes de salir de la habitación en total silencio. Me cambié rápidamente en el baño del primer piso y salí de la casa con las llaves del BMW en mi mano. 
Necesitaba alejarme de todo y de todos, ni siquiera era consciente de hacia donde conducía. Pasé varias horas perdida entre las calles de la ciudad observando como la gente continuaba con sus vidas cuando yo ni siquiera sabía que iba a hacer con la mía. Acabé aparcando el coche en frente de la casa donde viví con mi familia antes del accidente. Todo estaba como siempre, quizá el jardín estaba un poco descuidado porque papá ya no estaba para cuidarlo todos los días y si mi madre viera como estaban los cristales de sucios se pondría a gritar pero.. lo único diferente eran los carteles de "se vende" que adornaban todas las ventanas de la casa. Supuse que mis abuelos y mis tíos habían decidido venderla y seguir adelante. Por mucho que quería conservar esa casa tal y como estaba no los podía culpar, para ellos yo estaba muerta y hacían lo que consideraban mejor para todos.
En ese momento algo se activó en mi mente y me di cuenta de que no había visitado a mis padres y mi hermano todavía. Me sentí terriblemente mal y paré a comprar tres grandes ramos de flores de camino al cementerio. Mi padre me había llevado allí varios años atrás para enseñarme el lugar que habían comprado para enterrar los restos de mi familia. Hablamos de ese momento dando por hecho que faltaba mucho mucho tiempo para que alguno de nosotros ocupara su sitio pero.. la vida siempre tenía planes diferentes a los nuestros. 
Caminé entre las lápidas con la capucha subida y las gafas de sol puestas, no quería encontrarme con nadie accidentalmente y que me reconocieran. Encontré el sitio que estaba buscando y me senté justo delante colocando las flores apoyadas en la fría piedra. 
Estuve allí durante horas. Hablé con mis padres y mi hermano como si realmente me pudieran escuchar. Les conté todo lo que había pasado desde que ellos no estaban, la vida que tenía ahora, las cosas que me vía obligada a hacer.. Les hablé de los chicos, de mi nueva familia y de lo bien que me trataban. No pude evitar hablarles de Justin, les dije que si no fuera un mafioso a ellos les habría encantado. 
Hablar de los chicos me hizo pensar que quizá era el momento de mirar mi móvil y decirles que estaba sana y salva. Tenía muchísimas llamadas perdidas de todos pero sobre todo de Derek y Will. De ellos tenía también mensajes que empezaban con preocupación y según pasaban las horas se convertían en enfados. No tenía nada de Justin y ni siquiera me sorprendió. Suspiré y decidí llamar a Will para tranquilizarlo.
-Por fin das señales de vida. -lo noté muy enfadado pero aliviado de saber que estaba bien- ¿Te parece normal desaparecer así?
-Lo siento Will.. no quería hablar con nadie, necesitaba estar sola. Siento haberte preocupado.
-Lo sé pero nosotros solo queríamos saber que estabas bien ____. Nos tenías muy preocupados.
-Seguro que no a todos. -me di una bofetada mental justo después de decirlo, no quería hablar de eso todavía. 
-Aún está dormido, creo que aún no es consciente de lo que ha hecho.
-¿No está de camino a Nueva York con vosotros?
-Sí pero está dormido en el asiento de detrás. Prácticamente lo sacamos a rastras de la casa. Ayer todo fue un desastre desde que te fuiste.. 
-No me importa saber lo que pasó ayer Will. -en realidad sí pero no quería admitirlo.
-Escúchame, sé que estás enfada y es normal y yo no quiero justificar a Justin ni nada así pero cuando toma ese tipo de cosas no controla lo que hace. Cuando empezó en todo esto tomaba muchas drogas pero ahora solo alcohol y cosas suaves de vez en cuando. Él sabe que pierde totalmente el control cuando prueba esas cosas tan fuertes pero..
-Entonces si sabe que no se controla no debería hacerlo. Tan simple como eso.
-Estaba borracho _____ y todos lo estaban animando.. los hombres somos así. Nos volvemos imbéciles rodeados de otra gente.
-Sois imbéciles siempre, solos o con gente. -lo escuché reír al otro lado de la línea- Y de verdad Will no quiero hablar más de esto. Él y yo no tenemos nada serio ni exclusivo, puede hacer lo que quiera.
-Estás muy enfadada y dolida como para no tener nada con él. -me quedé en silencio ante su comentario- Te gusta.
-No.
-Sí, te gusta y mucho.
-Will, cállate de una pu*ta vez. -mi enfado lo hizo reír.
-Vale, vale. Cálmate. Pero que me calle no va a cambiar el hecho de que te gusta, tú le gustas y estáis haciendo de esto un drama innecesario.
-A mí no me gusta y a él no le gusto, todo esto ha sido un error y punto. Tema cerrado. 
-¿Dónde estás? Cuando me llamaste acababa de hablar con Andrew y no estás en casa.
-Estoy.. visitando a alguien. 
-_____ sabes que nadie de tu antigua vida puede verte.
-No es alguien vivo, Will.
-Mie*rda, lo siento. No quería sonar brusco.. lo siento de verdad.
-No te preocupes, está bien. Tengo que colgar Will, te llamo por la noche.
Terminé la llamada sin esperar a su despedida y me puse en pie. No quise mirar la tumba de mis padres pero mentalmente les prometí que volvería otro día. Fui directamente hacia la casa, no quería preocupar más a los chicos porque sabía que me estaban esperando. Bryan se abalanzó sobre mi en cuanto abrí la puerta y me dio un fuerte abrazo.
-Me tenías muy preocupado.
-Lo siento, lo siento, lo siento.. -dije sollozando en su pecho, llevaba demasiado tiempo guardando todo y Bryan siempre sabía como hacerme bajar mis barreras.
-Shhh, tranquila. Estás aquí y estás bien, eso es lo que importa.
-No puedo seguir con esto Bryan, no puedo.
Noté como mis rodillas empezaban a fallar y sus brazos me agarraron frenando mi caída. Bryan subió las escaleras conmigo sobre sus brazos y me dejó en mi cama suavemente antes de tumbarse a mi lado para abrazarme.
-Puedes llorar todo lo que quieras, no voy a irme a ningún lado. 
Y lo hice, lloré abrazada a él como si me fuera la vida en ello. Ya no tenía claro siquiera por que lloraba. No sentía ni dolor ni rabia ni nada pero aún así  no podía dejar de hacerlo. Poco a poco me fui calmando y las lágrimas cesaron. 
-¿Estás mejor? -preguntó antes de besar mi pelo suavemente. Yo asentí.- ¿Todo esto es por él?
-Lo he dejado llegar demasiado lejos, Bryan. Estoy jodi*da.
-Escúchame, sé lo que sientes y el miedo que te da dejarle entrar. Es normal, Justin no tiene un historial muy admirable y no ha empezado con muy buen pie esto que tenéis pero.. no puedes dejar que esto te destroce. Vamos, estás en una casa de mafiosos y has aprendido como disparar un arma, has participado ya en dos misiones con nosotros y ¿vas a dejar que un tío te haga daño? Eres mucho más fuerte que eso.
-No es el mismo dolor..
-No, no lo es pero puedes enfocarlo como si lo fuera. Estos días que van a estar fuera céntrate en el trabajo, levanta tu armadura otra vez.-lo que decía tenía sentido pero no quería pensarlo más por ahora, solo quería sentirme segura por una noche.
-¿Puedes quedarte aquí esta noche?
-Claro que sí.
Ni siquiera me molesté en ponerme el pijama o en darle las buenas noches, tener a Bryan cerca me hacía sentir que no iba a pasar nada malo en el mundo y eso era justo lo que necesitaba. Me quedé dormida recapacitando sobre sus palabras y decidí que al día siguiente iba a ser una nueva ____ Collins, nada de lágrimas ni sentimientos. Por nada ni nadie.




Al día siguiente cuando desperté Bryan ya no estaba en mi habitación lo que me alivió porque así pude ducharme y vestirme sola y pensar en lo que iba a hacer a partir de ahora. Le envié un mensaje a Will antes de bajar a desayunar.
Para: Will.
Perdona por no llamarte ayer por la noche, me puse mal y me quedé dormida con Bryan. Ya estoy mejor, no quiero que te preocupes. ¿Qué tal todo por ahí? Te echo de menos y te quiero. A Derek también.
Dejé el iPhone en el bolsillo de mis vaqueros y bajé a la cocina donde estaban Bryan y Andrew desayunando, eran las 8 de la mañana.
-Buenos días chicos. -besé sus mejillas y abracé fuertemente a Bryan.- Muchísimas gracias por cuidarme ayer.
-No tienes que darlas, te cuidaré siempre que lo necesites.
-¿Es el festival del amor mañanero y no estoy invitado? -Andrew hizo un puchero mirándonos.
-Awww, sabes que tú siempre estás invitado.-me senté sobre sus piernas mientras lo abrazaba y noté como mi iPhone vibraba en mi bolsillo. Era un mensaje de Will.
De: Will.
Buenos días chica. Me alegra saber que estás bien y que Bryan te está cuidando pero no le dejes ocupar mi sitio, eh. Por aquí todo bien, hoy vamos a intentar hacer la misión para poder volver ya. Derek dice que sabe que lo quieres a él más. Yo sé que no. Te queremos.
Sonreí ante las últimas palabras. No llevaban ni un día fuera y ya los echaba de menos muchísimo.
Para: Will.
Sabes que nadie puede ocupar tu lugar, William. Me parece una gran idea porque yo os echo de menos, la casa está demasiado vacía sin vosotros. Te quiero a ti más, pero no se lo digas.
-¿Estás hablando con los chicos?-Andrew me habló llamando mi atención.
-Sí, es Will. Dice que van a intentar hacer hoy la misión para volver ya.
-Espero que salga bien. Ve a prepárate, vamos a ir al campo de tiro.
Yo asentí y no pregunté nada pero supuse que tenía que ver con que Bryan quería mantenerme ocupada.  Lavé mis dientes y cepillé mi pelo antes de sentarme en la cama para mirar mi iPhone otra vez.
De: Will. 
Awww, no sufras mucho que en nada estamos ahí. Justin no para de preguntar por ti, creo que deberías saberlo. Le hemos contado lo que pasó y está muy arrepentido de lo que hizo pero no se atreve a llamarte por si no le coges el teléfono.
Suspiré e intenté calmarme. El muy imbé*cil aún pensaba que podía llamarme.
Para: Will.
Dile que se calle, que ni se atreva a mencionarme. Si me llama pienso hacerle comer el móvil cuando vuelva. No quiero saber nada de su arrepentimiento. Me voy al campo de tiro con Andrew y Bryan, hablamos después. Te quiero.
Puse el iPhone en silencio y lo guardé en el bolsillo de mis vaqueros antes de bajar al salón. Los chicos estaban ya esperándome. El camino fueron unos veinte minutos en los que me explicaron que ese día me iban a dejar trabajar con los francotiradores. Tenían varios pero no los usaban demasiado porque a ninguno se le daba muy bien y si los usaban se arriesgaban a fallar y herir a uno de los nuestros. 
En cuanto pusieron el arma sobre mi mano noté que era mucho más pesada que una pistola y más difícil de manejar y colocar pero no me supuso ningún trabajo acertar en los blancos que habían puesto a una distancia considerable. 
El entrenamiento se basó en mover los blancos, aumentando la distancia y la dificultad. No fallé ningún tiro. Andrew y Bryan estaban tan impresionados y contentos de tener a alguien que dominara el francotirador que parecían dos niños de seis años saltando y aplaudiendo a mi lado. 
Pasamos a los blancos en movimiento, los chicos cogieron todo lo que encontraron, pequeñas pelotas de goma o de espuma, algunos platos que había en la nave, vasos.. y los tiraron al aire mientras yo intentaba enfocar la mira, mover el arma y disparar todo en menos de 2 segundos. 
-No me puedo creer que no hayas fallado ningún tiro. -Andrew me miraba fijamente mientras yo desmontaba el arma.
-Suerte de principiante, supongo. -me encogí de hombros.
-Suerte de principiante es cuando aciertas varios blancos pero tu los has acertado todos. Estoy orgulloso de que formes parte de nuestra familia _____.
-Gracias por eso Andrew. -lo abracé para transmitirle lo agradecida que estaba por sus palabras. En ese momento escuchamos un fuerte golpe, Bryan acababa de entrar en la nave y le había dado un puñetazo a la puerta de metal. -¿Qué haces? ¿Qué te pasa?
-Estoy hasta las narices. -podía ver que estaba muy enfadado pero no sabía que podía enfadarlo tanto.
-¿Qué ha pasado? -Andrew sacó su lado de jefe y le exigió que hablara.
-¿Qué piensas que ha pasado? ¿No te faltan dos integrantes de la banda aquí? -mi cabeza hizo clic y pensé "Sky y Michael"- Les dije antes de salir que hoy tocaba día de entrenamiento con armas ya que íbamos a aprovechar los días que los otros estaban en la misión para practicar. Nuestros tres mejores tiradores no están y no quiero tener una banda tan descompensada y que se quede indefensa tan fácilmente pero ellos han pasado de mí. Los he llamado ahora y están de compras. ¡De compras! Me parece increíble esto. 
-No sé de que te sorprendes, llevan unas semanas que van por libre de los demás. -Andrew intentaba sonar tranquilo pero podía notar que no lo estaba.
-Sí pero nunca se habían saltado una práctica.
-Déjalo ir por ahora. Vamos a darnos un descanso e ir a comer.
Y eso hicimos. Recogimos todo y cerramos la nave antes de ir a un bar de carretera que había a pocos minutos de allí. Ocupamos una de las mesas más alejadas de las ventanas lo que me hizo recapacitar sobre que siempre intentaban estar en la que era más difícil de ver desde fuera del local. Supuse que era por seguridad y lo apunté mentalmente para tenerlo en cuenta a partir de ahí. Una camarera de unos 40 años se nos acercó para preguntarnos nuestros pedidos.
-Yo voy a tomar la hamburguesa especial de la casa. Y tú deberías también, es un delito no probarla. -dijo Bryan mirándome mientras me apuntaba con su dedo índice. 
-De acuerdo, me fiaré de tus palabras y tomaré una de esas. -dije sonriendo.
Andrew pidió lo mismo que nosotros y en cuanto se fue la camarera ellos empezaron a hablar de negocios lo que me dio la oportunidad para sacar mi móvil del bolsillo y revisarlo. Tenía un mensaje de Will y varios de Derek que simplemente eran fotos de ellos dos haciendo el tonto. En una de las fotos podía verse a Justin en el fondo y no tenía muy buena cara.
De: Will.
No le han hecho demasiada gracia tus palabras pero lo acepta. Personalmente creo que cuando volvamos va a acorralarte hasta que lo perdones. ¿Día de práctica? ¿Qué toca hoy? Nosotros te mandamos fotos pre-misión.
Para: Will.
Si intenta acorralarme sabes que tengo muy buen golpe de rodilla. Francotirador. Ahora entiendo la energía que tenéis en las fotos. ¿Qué tal salió?
No me dio tiempo a dejar el móvil sobre la mesa antes de que este vibrara avisándome de que tenía un mensaje.
De: Will.
Si, lo sé muy bien. Hummm.. ¿y qué tal se te da? Yo soy incapaz de acertar más de 5 blancos. No salió muy bien, por la tarde volveremos a intentarlo a ver..
Para: Will.
No he fallado ni un solo tiro. Andrew y Bryan están encantados conmigo. Vaya.. Bueno, vamos a comer y luego volvemos al entrenamiento, por la noche te llamo y me cuentas que tal. Buena suerte. Te quiero.
Guarde el iPhone otra vez y les hice caso a los chicos hasta que llegó la comida. Realmente esa hamburguesa estaba deliciosa, llevaba todo lo que te pudieras imaginar a parte de la carne. Fui incapaz de acabarla lo que hizo que me ganara varios comentarios graciosos sobre los chicos. Fueron un par de horas entretenidas y de relax antes de volver al trabajo. 
Fue una tarde intensa. Aprendí cosas básicas que iba a necesitar cuando estuviera realizando alguna misión peligrosa. Incluso llegamos a practicar maniobras de escape con el coche. Yo no tenía demasiada práctica porque mis padres no me habían dejado conducir en muchas ocasiones pero los chicos me enseñaron a amar el sonido que hace el motor cuando aprietas el acelerador al máximo. Me sentía poderosa controlando toda la potencia del motor y sentía que podría hacer cualquier cosa en ese momento. Quizá, al final, esta vida no era tan mala.



Los dos siguientes días se basaron en entrenar con armas, practicar con el coche y peleas cuerpo a cuerpo con Andrew y Bryan. Estaba físicamente agotada pero nunca había estado tan activa psicológicamente. Los chicos estaban teniendo algunos problemas con la misión, se negaban a darles lo que nos pertenecían, y a Sky y Michael solo los veía para comer cuando nosotros estábamos en casa. Hablaba con Will y Derek por mensajes todos los días pero no sabía nada de Justin ni quería saberlo. 
El segundo día cuando estaba disparando a dianas a más de 100m. en el campo de tiro vi como Bryan me hacía señas desde mi lado derecho para que dejara lo que estaba haciendo.
-¿Qué pasa? Estaba acertando todos los tiros. -dije indignada mientras colocaba el arma sobre la repisa y me saca las gafas de protección y los cascos.
-Guarda todo, nos vamos. Entramos en acción. 
-¿Qué? -no perdí tiempo en guardar las cosas de seguridad y le coloqué el seguro a la pistola antes de ponerla en la cintura de mis pantalones y salir detrás de él de la nave.
-Nos vamos a Nueva York, nos necesitan allí. Las cosas se han puesto feas.
-Mi*erda ¿Qué ha pasado?
-Andrew te lo explicará después, cuando lleguemos a casa sube y haz una bolsa con ropa para varios días. Tienes 5 minutos antes de que salgamos.
Realmente lo decía en serio porque cuando llegamos a casa todo eran órdenes por parte de Andrew que estaba cargando armas en dos coches, el BMW negro y un Range Rover gris oscuro. Subí a mi habitación e hice lo que me habían dicho. 
En tres minutos estaba lista y sentada en el asiento trasero del BMW con Bryan y Andrew ocupando los dos delanteros. No perdimos ni un segundo y el coche arrancó con dirección a Nueva York. Teníamos unas tres horas y media de camino, llegaríamos allí por la noche.
-Quiero que alguien me explique lo que está pasando, ya. -sabía que ambos estaban al borde pero necesitaba respuestas.
-Bien, voy a ser rápido. Alguien ha jo*dido la misión. Ahora tenemos que ir allí, salvarles el cu*lo y salvar nuestro dinero. -Andrew me lo dijo rápido como si quisiera sacárselo de encima.
-¿Justin? - su nombre se escapó de mi boca sin que me diera tiempo a pensarlo y tuve miedo de precipitarme pero al ver que ambos asentían suspiré sabiendo que estaba en lo cierto.- ¿Qué ha hecho esta vez?
-Ha amenazado directamente a uno de la otra banda lo que hace imposible cualquier trato amistoso y supone un peligro para ellos.
No quería seguir hablando de él así que asentí y me recosté en el asiento. Iba a ser un viaje largo y lo único que tenía en la cabeza es que estaba haciendo esto por Justin, porque lo había jod*ido todo y yo debía que arreglarlo. Me sentía como si llevara haciendo justo eso desde que lo conocía. Parecía que siempre tenía que estar allí para limpiar su mi*erda.
Decidí mandarle un mensaje a Will para saber como estaba. Intenté enfocarlo desde el lado divertido porque podía imaginarme su enfado.
Para: Will.
No te preocupes, Superwoman está de camino para salvarte. Desde luego no puedo dejaros solos ni cinco minutos, mira lo que hacéis. ¿Estáis bien? Te quiero.
Estaba a punto de quedarme dormida cuando noté mi iPhone vibrar en mi bolsillo.
De: Will.
Menos mal que te tengo a ti, sino acabaría siendo torturado por una manada de unicornios. Yo no he hecho nada y quien lo ha hecho ya me ha escuchado, no lo dudes. Si, estamos bien pero daros prisa porque esto es serio. Y yo.
Me reí antes su mención a los unicornios, todavía consideraba su sentido del humor y eso significaba algo bueno. Le pregunté a Bryan cuanto quedaba para llegar a Nueva York y me dijo que en una hora estaríamos allí pero al decirle que Will me pedía que fuésemos lo más rápido posible noté como apretaba más el acelerador saltándose unas cuantas normas de tráfico.
Para: Will.
Estamos a una hora de Nueva York, aguantad un poco.
-¿Qué se supone que tenemos que hacer cuando lleguemos? -no podía aguantar más tiempo sin información.
-Tienen a los chicos vigilados en el piso donde están, he movido algunos contactos para tener otro disponible a unas cuantas calles de allí así que lo primero que tenemos que hacer es sacarlos de allí sanos y salvos. Lo que tenemos que recuperar es secundario llegados a este punto. Solo quiero tener a mi equipo entero. -Andrew sonaba más como un padre que como un mafioso.
-Tu equipo no estará entero cuando le de una paliza a Justin.
-Me encantará ver eso.- dijo Bryan entre risas mientras me guiñaba un ojo por el espejo retrovisor.
-Tienes mi permiso para hacerlo-las palabras de Andrew me sorprendieron- pero primero déjame sacarlo con vida de allí.
Yo asentí, a pesar de todo quería saber que estaba sano. El resto del camino se baso en Andrew enseñándome mapas donde estaban marcados los caminos que teníamos que usar. Cargamos las armas y nos aseguramos de que estaba todo listo. A pocos kilómetros de Nueva York el móvil de Bryan sonó y lo puso en el manos libres del coche. Era Will.
-Mi*erda, tíos, mi*erda. Cambio de planes. Olvidad todo lo que tenéis planeado.
-¿Qué dices Will? 
-Lo ha hecho otra vez, lo ha jodi*do otra vez.
-¿Qué ha hecho esta vez? -Andrew dejó escapar un suspiro y pasó una mano por su frente.
-Acaba de irse para encontrarse con el tío amenazó. Se fue sin nosotros. -mi respiración se cortó, me esperaba cualquier cosa menos que hiciera algo tan temerario.
-¿Qué? ¿Dónde está? -no pude evitar preguntarlo en un tono demasiado alto.
-Estamos buscándolo por las calles cercanas al edificio, no se llevó el coche ni la cartera así que no puede estar lejos. 
-Teníais gente vigilando el piso.. -mis pensamientos seguían esa misma dirección pero fue Bryan quien los expresó en voz alta.
-Está todo despejado desde que Justin se fue. -mi*erda, estaba solo rodeado de enemigos. Esto no tenía buena pinta.- Esperad, creo que los hemos encontrado. Hay un aparcamiento rodeado por los coches que vigilaban el edificio pero no podemos entrar sin que nos vean.
-Mándame la dirección, nosotros nos ocupamos. Os mantendré informados. 
Andrew colgó la llamada y esperó a que Will le mandara los datos, una vez que recibió el mensaje comenzó a teclear cosas en su teléfono hasta que consiguió una imagen vía satélite del lugar donde estaba Justin.
-Bien, veamos.. Es un aparcamiento que hace esquina con dos calles. Solo tienen dos entradas y según Will tienen las dos controladas. Estoy seguro de que por lo menos hay media docena de hombres allí y él está solo, maldita sea.. no sé que vamos a hacer.
Me incliné entre los asientos delanteros para observar mejor la imagen que estaba en la pantalla del móvil. Era la típica esquina de una calle de Nueva York y eso significaba que estaba rodeada de.. edificios. Mi mente lo vio tan claro que incluso dejé escapar una pequeña risa.
-¿Habéis guardado el francotirador?
-Si, está en el maletero. ¿Por? -Andrew todavía no había visto mis intenciones.
-Todo eso está rodeado de edificios muy altos que ofrecen una visibilidad muy buena de ese aparcamiento. -en ese momento el coche frenó bruscamente en el lado derecho de la carretera. 
-Bájate, coge el maletín más grande del maletero y vuelve a subirte. Monta el francotirador, el cuatro minutos estaremos allí y no tenemos tiempo que perder.
Obedecí todas sus palabras sin dudarlo ni un momento. Tenía el arma apoyada sobre mis piernas cuando el coche paró frente a una puerta de emergencia de un edificio. Bryan bajó haciéndome una seña y yo seguí sus pasos. La cerradura de la puerta saltó por los aires con una bala y subimos corriendo por la escalera de servicio. Estaba prácticamente sin aire cuando llegamos al piso 15 pero no dejé que eso me afectara. Entre los dos buscamos una ventana o saliente desde donde tuviera buena visión del aparcamiento. Por suerte había un pequeño balcón de piedra que servía como refugio por si decidían dispararnos.
Coloqué el francotirador en su posición y me incliné sobre la mirilla de largo alcance intentando ver que estaba pasando. Había varias personas en cada entrada del aparcamiento y en el centro levemente iluminados por las farolas estaban Justin y otro hombre. Frente a frente. Parecía que solo hablaban pero no podía estar segura.
-¿Qué está pasando? -desde donde estábamos Bryan no podía distinguir nada.
-Está hablando con uno de ellos y los otros vigilan las entradas. No sé como vamos a sacarlo de ahí.
-Tú ocúpate de ese tío, Derek y Will están preparados para matar a los de una entrada y Michael y Andrew a los de la otra. La señal será tu disparo.
Asentí secamente, eso quería decir que le tenía que disparar a alguien esta noche. Matar a una persona para salvar la vida de Justin.

JUSTIN'S POV:
-Has sido un im*bécil viniendo a Nueva York, a mi territorio, a reclamarme dinero y aún encima luego crees que puedes amenazarme. Estás muy equivocado Bieber, las cosas aquí no se hacen así. -el hombre que tenía frente a mí me dedicó una agria sonrisa antes de darle una calada a su cigarro.
-Escúchame Gómez, estoy aquí por mi dinero y no me voy a ir sin tenerlo. Quiero que eso te quede claro.
-Estás en un aparcamiento totalmente vacío, rodeado de mis hombres, y todavía te atreves a hacerte el duro conmigo.
-No puedo dejar de ser lo que soy por muy jod*ido que esté. Se llama ser fiel a tus valores, quizá no te suena pero todo hombre debería hacerlo. 
-Bieber, Bieber.. he escuchado muchas cosas sobre ti. Casi todas grandiosas pero estoy segura de que fueron agrandadas y que en realidad no son para tanto pero bueno, no voy a sacarte el mérito de tener 19 años y haber llegado tan alto en este mundo..
-Tengo 20 años.
-Como si eso importara ahora, niñato. 
-A mí me importa. -los recuerdos de la noche de mi cumpleaños vinieron a mi mente. Mis manos en el cuerpo de _____, sus uñas en mi espalda, mi nombre saliendo de sus labios en un gemido.. No, para Justin. Necesitas tu mente al cien por cien en esto.
-Te estás comportando como un completo suicida. Sabes que voy a meter una bala en tu cerebro y ni siquiera me va a importar pero no puedes mantener la boca cerrada.
-No te tengo miedo, puedes dispararme ahora mismo si quieres. -él inclino su cabeza hacia la derecha mientras observaba mi postura. Apreté con fuerza mi mandíbula.
-Lo único que hace suicida a un hombre que lo tiene todo es el amor. En este caso, la falta de amor. ¿Me equivoco, Bieber?
-Cállate la pu*ta boca. No me conoces, no sabes nada sobre mí, pero deberías saber que amor y yo no funciona en la misma frase.
-Algo me dice que sí pero que para ella desde luego tú no funcionas en sus planes. -apreté mis puños intentando calmarme para no perder los nervios y eso lo hizo reír- Veo que tengo razón. Al fin y al cabo sigues siendo solo un niño de 20 años al que le queda mucho que aprender de la vida.
-¿Y tú que Gómez, humm? Veo una marca en tu dedo, supongo que estuviste casado pero ella se cansó de aguantar a un mafioso borracho y drogadicto que le pegaba palizas todas las noches cuando llegaba a casa después de fo*llarse a alguna puta barata. -su puño se estrelló contra mi cara rompiendo mi labio. Me giré dispuesto a devolverle el golpe pero el cañón de su pistola se apoyó en el centro de mi frente. Me congelé pero no iba a dejar que lo notará- Veo que tengo razón.
-Voy a matarte, Bieber.
-Lo sé. -sonreí y noté como la sangre se escapaba de mi labio inferior.
-¿Unas últimas palabras? 
En ese momento vi como un punto de luz roja aparecía sobre el lugar donde estaba el corazón de Gómez. Era el láser de un francotirador, conocería esa luz en cualquier lado pero.. ¿quién? Nunca había visto a nadie de nuestro equipo dominar esa arma pero.. tampoco había visto a _____ entrenar con ella. Una sonrisa se dibujó en mis labios. Mi chica estaba cubriéndome, sabía que la había cagado con ella pero todavía estaba allí para salvarme.
-¿De qué te ríes? -Gómez todavía no se había dado cuenta de lo que pasaba.
-Míralo por ti mismo.
Su mirada bajó lentamente hasta su pecho y cuando vio el punto de luz roja se escuchó un disparo y el cuerpo sin vida de Gómez se desplomó sobre el suelo del aparcamiento. Saqué mi arma de la cintura de mis pantalones y me agaché detrás de un coche. Diez segundos y seis disparos más. ¿Qué estaba pasando? 
Escuché unos pasos acercándose a mí y me levanté apuntando al frente con la pistola. Me encontré con Andrew de pie delante de mí e instantáneamente bajé el arma dejando escapar un largo suspiro. Me hizo un gesto con la cabeza y yo lo seguí fuera del aparcamiento. Vi como nuestro BMW paraba justo delante de mí y Andrew se subía en él. Bryan conducía y _____ iba detrás sentada con la capucha puesta. Ni siquiera me miró cuando el coche arrancó otra vez.
-Justin, vámonos. ¡YA! 
Will y Derek estaban ya subidos esperándome en mi Mustang al otro lado de la calle. Crucé la carretera corriendo y me senté en el asiento de atrás. Derek arrancó el coche y nos alejamos de allí rápidamente.
-¿Estáis todos bien?
-Sí, no te preocupes. -Derek todavía sonaba enfadado conmigo pero menos que antes lo que me tranquilizó.
-Alguien disparó un francotirador. ¿Quién..?
-Fue ____. Ella ha estado practicando esta semana y es increíble con él como puedes ver. -Will se giró hacia mi sonriendo. 
-Y.. ¿la mercancía?
-La acabamos de recuperar de uno de sus coches. Los muy imbé*ciles la tenían con ellos. ¿Te parece normal? Nosotros la tendríamos en un barco de camino a una isla perdida en medio del pacífico. -la voz de Derek tenía una mezcla entre felicidad e incredulidad. 
-O quizá ya la teníamos toda vendida. -dije mientras me recostaba en el asiento. Mi comentario hizo reír a los chicos y yo me uní a ellos.
A medida que pasaba el viaje el ambiente entre nosotros empezaba a cambiar, ya no era tan tenso. Sabía que no aprobaban mis acciones pero ahora estábamos todos bien y no solíamos guardar rencores demasiado tiempo. Varios coches por delante del nuestro estaba el BMW negro y varios por detrás el Range Rover gris. Volvíamos a casa.


Mis primeras horas en la casa se basaron en una charla moralizante con Andrew. Creo que fue una de las peores en todos mis años en este trabajo. Sabía que lo había hecho mal, que había puesto a todo el mundo en peligro y casi consigo que me maten pero aún así le dejé soltarlo todo para que se sintiera mejor y volviéramos a empezar de cero.
Intenté acercarme a ____ y hablar con ella pero era especialmente buena evitándome, incluso llegó a poner un pestillo en su habitación para que no entrara en ella. Eso hirió algo mi orgullo de hombre.
Los chicos me recomendaron que la dejara tranquila por unos días porque ya tenía bastante que digerir ahora mismo. Me pareció una buena idea así que a partir de ese momento empezaba mi período de "dejar a ____ tranquila". No sé cuanto iba a aguantar.


______'S POV:
En cuanto vi que el hombre colocaba la pistola sobre la frente de Justin mi dedo se cerró sobre el gatillo pero decidí esperar. Solo unos segundos _____, espera. Justin le dijo algo y el hombre bajó su cabeza observando la luz roja de mi láser, en ese momento disparé. Ahí empezó la locura. Bryan agarró mi brazo y me guió escaleras abajo. Tenía la sensación de moverme a cámara lenta como en un sueño, quería correr más rápido pero no podía. Necesitaba escapar de allí.
Me monté en el BMW y subí mi capucha. Quería aislarme del mundo. Noté como el coche se paraba y Andrew ocupaba el asiento del copiloto pero no le presté atención a nada de lo que dijo. Todo el camino a casa lo pasé mirando mis manos, como si buscara algún rastro de sangre de ese hombre que acababa de matar pero no había nada. Estaba completamente limpia pero no me sentía así en absoluto.
En cuanto llegué a casa me duché y restregué mi piel con ganas, necesitaba sacarme ese picor de la piel. Me sentía incómoda conmigo misma. No sabía qué hacer para sacarme esa sensación de encima. 
Intenté dormir pero fue misión imposible, acabé llorando desconsoladamente abrazada a mi almohada. La puerta de mi habitación se abrió y un chico entró por ella. Recé para que no fuera Justin pero cuando noté el olor característico de Will a mi lado me relajé y dejé que me abrazara. Había echado de menos a mi mejor amigo y tenerlo de vuelta me hacía sentir algo mejor.
Pasé dos días flotando entre la consciencia y la inconsciencia. Justin había intentado hablar conmigo pero yo lo había esquivado y le había pedido a Will que pusiera un pestillo en mi habitación, por si acaso. 
Will y Derek se habían organizado para cuidarme como la vez después de mi visita al hospital. En cambio Michael no había aparecido ni una sola vez y el poco tiempo que lo había visto en las comidas pude apreciar que tenía ojeras y estaba más delgado, como si estuviera enfermo, pero Sky siempre estaba allí para cuidarlo y ocuparse de él. Al principio estaba enfadada con Michael por no mostrar ningún interés pero ahora estaba más bien triste pero por suerte tenía a Bryan y a sus maravillosos batidos de frutas que me hacían sentir como nueva.
En una de las visitas de Derek a mi habitación por fin se atrevió a preguntarme lo que yo no quería responder.
-¿Cómo estás después del.. disparo?
-No lo sé Derek. He matado a una persona, ni siquiera me merezco estar bien.
-No digas eso, escucha.. sé que no es fácil procesar todo esto y menos en tan poco tiempo.
-No puedo sacarme de la cabeza que soy como los asesinos de mi familia, asesino por dinero.
-No, no pienses eso ____. -agarró mi cara con ambas manos para obligarme a mirarlo- Nosotros no matamos por dinero, matamos cuando alguien intenta matarnos. Ellos matan por pura diversión, matan a  gente inocente. Tú no. Tú salvaste una vida, salvaste a Justin.
-Y lo volvería a hacer mil veces si fuese necesario -eso era totalmente cierto- pero no puedo quitarme de la cabeza que he robado una vida. Yo no soy Dios, no puedo decidir quien vive y quien no Derek..
-Lo deciden ellos cuando son tan estú*pidos como para meterse con nosotros. Esto es lo que hacemos ____, esto es lo que somos. No es fácil acostumbrase pero piensa que has salvado una vida. Déjalo ir.
Asentí no demasiado segura de sus palabras y lo abracé fuertemente. Quizá era hora de enfrentarme al mundo real otra vez y guardar eso en un pequeño rincón de mi mente. En ese momento la puerta de mi cuarto se abrió y Will asomó la cabeza.
-Chicos, hay reunión abajo. Vamos.
Bajamos los tres juntos y nos acomodamos en uno de los sillones. Ya estaban todos allí y noté la mirada de Justin sobre mí pero la ignoré. Aquí no. Ahora no. Sky se puso en pie y se aclaró la voz.
-Hummm.. no sé muy bien como decir esto pero.. bueno, han sido unas semanas bastante difíciles y llenas de momentos complicados. Me gustaría haberte contado esto a ti en privado primero -dijo mirando a su hermano y este le dio un pequeño asentimiento para que continuara- pero creo que tenemos demasiados secretos entre nosotros y así no es como las familias funcionan. -guardó silencio unos segundos esperando a que alguien dijese algo pero nadie se movió- Estoy saliendo con alguien, creo que eso todos los sabéis. Llevo viendo a esa persona durante unos meses y bueno.. es hora de que sepáis quien es. Esa persona está aquí ahora mismo y es.. -su mirada se dirigió hacia Michael y éste le dio un pequeño apretón a su mano dándole ánimo- Bryan.
Mi mente se congeló. ¿Bryan? ¿Cómo que Bryan? Este se puso en pie y abrazó a Sky antes de besar cariñosamente su cabeza.
-Justin, tío, yo.. no te lo dije porque ella me pidió que no lo hiciera pero sabes que yo nunca le haría daño..
Justin levantó su mano haciéndole callar. Sus ojos estaban fuertemente cerrados y pude notar como intentaba calmarse a sí mismo. Necesitaba mantenerlo despejado antes de que pasara algo malo.
-¿Bryan? ¿Y que hay de Michael? Lleváis semanas comportándoos como novios, siempre juntos, solos, a escondidas.. 
-Yo, si lo sé.. y lo siento por estas semanas completamente desaparecida. Siento no haber estado ahí para ti ____. 
Parecía realmente arrepentida pero yo simplemente negué con la cabeza dándole a entender que no importaba. ¿Me dolía? Sí. ¿iba a demostrarlo? No.
-No te preocupes. Entonces ¿tú..? -enfoqué mi mirada en Michael pidiendo explicaciones.
-Yo.. sé que te he fallado pero tengo una buena explicación, lo prometo. -levanté una ceja en una mueca interrogativa- Yo también estoy saliendo con alguien pero es complicado.
-Bien, magnifico. ¿Alguien más que tenga una relación secreta? ¿William estás saliendo con la Señora López? 
Todos rieron ante mi comentario, incluso Justin y me relajé un poco al saber que era capaz de reírse a pesar de su enfado.
-No es eso _____. -Michael era incapaz de mirarme a los ojos.
-Pues dinos que es. Puedes contar con nosotros, ya lo sabes. Somos una familia.
Mis últimas palabras le hicieron recapacitar, quizá había olvidado que estaríamos aquí para él en cualquier situación.
-Está bien. Allá va.. espero que podáis entenderlo. Estoy saliendo con alguien y ese alguien.. es un chico.
Todo el mundo se congeló en el salón y pude notar como el tiempo iba más lento. Estaba a punto de estallar una guerra y no sabía si estaba preparada para ella. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario