miércoles, 12 de marzo de 2014

8. "¿Amigos?"

Michael clavó su mirada en mi esperado mi reacción. Abrí mi boca pero fui incapaz de emitir algún sonido.
-____ sé que no he estado ahí para ti estas semanas y que te he fallado cuando me necesitabas pero todo me estaba saliendo mal y fui un egoísta. Debería habértelo contado pero tenía miedo a que me miraras tal y como lo haces ahora. Sky también tenía un secreto y eso nos hizo unirnos y yo.. lo siento.
Me levanté y fui hacia él rápidamente para abrazarlo. Me aferré a su cuerpo como si me fuera la vida en ello. Noté algunas lágrimas de felicidad y alivio bajar por mi cara y me aparté de él para limpiarme y mirarlo a los ojos.
-No tienes que pedirme perdón por nada. Soy yo la que tiene que hacerlo por no darme cuenta de que me necesitabas. Estoy aquí ¿vale? no me importa si tienes novio o novia, sigues siendo mi Michael. No voy a mirarte ni tratarte de forma diferente. Eres la misma persona que conocí hace varias semanas y te quiero, pase lo que pase.
-Gracias. -dijo antes de abrazarme fuertemente, enterrando su cara en mi pelo- Gracias por todo eso que acabas de decir y por seguir aquí. Te quiero y te eché muchísimo de menos.
Le dediqué una sonrisa sincera y me aparté de él, colocándome a su lado para observar a los demás. Los chicos seguían sentados sin decir ni hacer nada. Miré fijamente a Will y eso le hizo darse cuenta de que les tocaba decir algo.
-Humm.. ¿entonces te gustan los chicos? -Will lo preguntó con una voz suave pero quise pegarle una patada por decir eso. Michael simplemente asintió- Y nos has visto en ropa interior..
-Y desnudos. -Derek se unió a Will y pude ver sus intenciones incluso antes de que siguieran hablando.
-Chicos, no quiero que penséis que tengo esas intenciones hacia vosotros. Sois mis amigos, mis hermanos, nunca intentaría nada con vosotros. Pero si os incomoda que esté cerca vuestra o algo así puedo irme de la casa, no tengo problema.. -Michael estaba tan nervioso que lo soltó todo casi sin respirar y sin hacer pausas. Will y Derek se miraron entre ellos antes de estallar en carcajadas.
-Tío, tranquilo. Estábamos de broma. Me da igual si te gustan los hombres o las mujeres, sigues siendo mi hermano. -Will se levantó para abrazarlo.
-¿En serio?
-Claro. -Derek asintió desde el sillón- A cada uno le gusta lo que le gusta, eso no cambia nada. A Will le gustan las asiáticas, a mí las europeas y a Justin las latinas y yo los sigo queriendo. 
Su comentario sobre los gustos de Justin me hizo mirarlo y levantar una ceja con expresión interrogante. Sus ojos coincidieron con los míos por primera vez en todo el día y sentí una pequeña corriente eléctrica recorriendo mi espalda.
-Me gustaban las latinas, ahora.. estoy ampliando mis fronteras. 
Los ojos de Justin seguían en los míos mientras lo decía y no pude evitar que una pequeña sonrisa se dibujara en mi boca. Maldita sea, no podía seguir haciendo eso. Aparté mi mirada rápidamente hacia Michael.
-¿Entonces no estáis enfadados conmigo ni queréis echarme del grupo? 
Los chicos rieron y se acercaron a él para abrazarlo y hablar con él. Yo me aparté hacia un lado con Sky, quien me pidió perdón por pasar esas semanas alejada de mí y por ocultarme su relación con Bryan. Noté la mirada de Justin sobre nosotras, él fue el primero en apartarse de Michael y volver a ocupar su sitio en el sillón. Todos sabíamos que ese no era el tema que más lo preocupaba así que nos fuimos sentando y calmando para que pudiera hablar con su hermana. Me senté entre Will y Michael agarrando fuertemente la mano de éste.
-Bien, ahora que hemos aclarado que una de mis mejores amigos es gay y nunca más podré dejarle entrar en el baño cuando me esté duchando -pude notar por la voz de Justin que no era un comentario con malas intenciones, incluso le guiñó un ojo a su amigo cuando lo dijo- ¿podemos hablar del hecho de que otro de mis mejores amigos se está fo*llando a mi hermana pequeña?
El buen ambiente que existía en la sala desapareció totalmente y se creó una tensión muy incómoda entre Justin y Sky. Recordé la conversación que había tenido con Justin un día sobre su hermana y su, en aquel entonces, novio secreto. Él me había dicho que si era uno de sus amigos no le importaría y en ese momento sonaba creíble pero.. era demasiado bueno para ser cierto.
-Justin.. no hagas esto. -Andrew lo miró suplicante pero eso no iba a cambiarlo y lo sabía.
-¿Hacer qué, hum? ¿Enfadarme? No, por Dios. Solo estoy pidiendo una explicación. -su voz era tan gélida como su mirada que estaba sobre su hermana. Bryan se aclaró la garganta para llamar su atención.
-Justin sabes que yo nunca le haría daño a Sky. Desde que la conozco la he tratado como si fuese parte de mi familia, la he sacado de tantos problemas como a ti. La vigilé cuando tú tenías que ir a hacer una misión solo para asegurarme de que estaba bien y nadie le hacía nada malo. La quiero, Justin, muchísimo. Tú me conoces tío, tienes que confiar en mí. -cuando acabó su pequeño discurso tenía los ojos aguados y eso me rompió por dentro.
-¿Y por todo eso esperas que yo os aplauda y deje que te la fo*lles en mi propia casa? Creo que me conoces muy poco, Bryan. 
Justin se puso en pie y nos dio la espalda a todos para coger su chaqueta de cuero del colgador y las llaves de su coche. Sabía que estaba a punto de explotar pero no me atreví a decir nada ni a acercarme a él. Sky en cambio siguió a su hermano dejando varios pasos de distancia entre ellos.
-Jus.. -él ni siquiera se giró pero noté como se tensaban sus hombros- Justin, lo quiero. Lo quiero con locura y necesito que lo aceptes. Eres la persona más importante de mi vida, te necesito a mi lado. -estiró lentamente su mano hasta tocar el brazo de Justin pero él se giró y se deshizo de su agarre con un movimiento brusco.
-No me toques. -no levantó la voz pero no le hizo falta para que sus palabras sonaran amenazantes.
Salió de la casa dando un portazo detrás de él y dejando a su hermana de pie en medio del salón. Todos los quedamos en silencio hasta que este fue roto por el llanto de Sky. Rápidamente Bryan se acercó a ella y la abrazó fuertemente asegurándole que todo iba a estar bien.  Su voz sonaba tan segura que incluso yo llegué a creerle pero no tenía nada claro que las cosas fueran a estar bien. Entendía la posición de Justin sobre este tema pero sin duda se había pasado, no podía que tratar así a su hermana. 
Esa noche no hicimos cena en familia, nadie tenía gana de comer. Podía escuchar los llantos de Sky desde mi habitación y eso me partía el corazón, realmente esperaba que consiguiera hacer entrar a Justin en razón. Me había planteado ir a ver a Michael y ponerme al día con él pero seguramente necesitaba descansar después de dejarlo salir todo y yo no quería agobiarlo aún más. Derek, Will y Andrew habían salido para ir a buscar a Justin por miedo a que hiciera alguna locura pero todavía no llegaran y eso solo hacía que me pusiera más nerviosa.
Intenté ver una película, comer algo, ver algún programa en la televisión, distraerme con algo.. pero fue imposible. Sin querer acabé delante de la habitación de Justin. Abrí despacio la puerta como si él pudiera escucharme y pillarme haciendo algo que no debería. Todo estaba como lo recordaba. La cama hecha, los botes de colonias y desodorantes colocados ordenadamente y alguna camisetas y pantalones de chándal apilados sobre una silla en una esquina. Me acerqué y cogí una camiseta gris de algodón con algunas letras escritas, se la había visto muchas veces puesta para estar por casa. Todavía olía a su gel, su colonia y a él,  ese olor que se quedaba en mi cama después de que él pasara la noche conmigo. No pude evitarlo y abandoné su habitación con la camiseta agarrada fuertemente en mi mano.
En cuanto entré en mi cuarto pasé el pestillo, ese mismo que había puesto para que Justin no entrara en mi habitación. Me desnudé hasta quedar en ropa interior antes de ponerme su camiseta. Tener su olor en mi piel encendía algo en mi interior y me recordaba lo mucho que echaba sus manos en todas las partes de mi cuerpo. Quería llamarlo y decirle que viniese a casa a hacerme el amor toda la noche... pero no lo hice. Me obligué a mí misma a apagar el móvil y meterme en la cama, no necesitaba más problemas esa noche.


JUSTIN'S POV:
No podía creerlo. Mi jodido mejor amigo, el tío que más se parecía a mí, estaba fo*llándose a mi hermana. Tenía que ser algún tipo de broma pesada o algo así. Ni siquiera quise escuchar las razones que me daban por las cuales debería respetar y aprobar su relación. No iba a hacerlo, de ninguna manera. Por otro lado estaba _____ que no se había pronunciado en el tema ni me había mirado, quizá ella ya lo sabía y no quería que yo me enterara aún que algo en su comportamiento me hacía pensar que no era así.
Me quedé mirando el vaso lleno de vodka que tenía delante mientras reflexionaba sobre el hecho de que lo que menos me había molestado era saber que Michael era gay. Es decir, Michael es Michael y me da igual donde mete su po*lla. Sé que si tiene que meterle una bala a alguien en la cabeza para salvarme lo hará siendo gay o no. En realidad me parecía gracioso, no me lo esperaba pero tampoco me había pillado por sorpresa. Él siempre era el más callado y nunca participaba en nuestras competiciones de "quien se tira a más tías esta noche". Quizá debía haberlo visto venir.
Me reí yo solo mientras levantaba mi cabeza para observar el bar donde me encontraba. Era un sitio pequeño y bastante oscuro, el típico sitio al que van los estudiantes de instituto para conseguir meterle mano a alguna. Y allí estaba yo, rodeado de adolescentes con las hormonas revolucionadas aún que tampoco podía decir que no había elegido el sitio a conciencia.
Necesitaba adrenalina. Necesitaba liberar toda la tensión que tenía dentro. Vi a una chica rubia, de unos 17 años, bailar muy pegada con un chico. No me gustaban demasiado las rubias pero esa noche iba a probar algo nuevo. Acabé mi copa de un trago y me acerqué a ellos. La chica me miró desde que dejé el vaso sobre la barra y pude ver la alegría en su mirada cuando nuestros ojos se encontraron. Me apoyé en la pared más cercana y esperé a que ella se acercara, lo que no le llevó mucho tiempo.
-¿Me estabas mirando? -No tenía una cara especialmente bonita pero sí tenía unas buenas curvas, suficiente para una noche.
-Quizá. 
-Nunca te había visto por aquí.
-Nunca he estado aquí antes. -ni siquiera saqué las manos de mis bolsillos, no tenía pensado darle más de lo necesario.
-Soy Natalie, encantada. ¿Tú? -me dedicó una tímida sonrisa a la que yo contesté con una mueca.
-No quiero saber tu nombre, mañana no voy a recordarlo. Vamos a fuera. -sabía que mi actitud la estaba poniendo nerviosa pero sus ganas de tenerme eran más grandes que su miedo, podía notarlo.
Noté como el chico con el que la había visto bailar antes nos seguía con la mirada pero no se atrevió a decir nada. Eso me hizo recuperar un poco en control de mi mente, todavía inspiraba respeto y eso estaba bien. Fui directo hacia los asientos de la parte trasera de mi coche, ni siquiera estaba aparcado en un sitio escondido pero no me importaba una mi*erda. No esa noche.
No crucé ni una sola palabra más con la chica pero tampoco hizo falta. Noté sus manos y sus labios bajar por mi cuello y mi pecho, sus gemidos llenaban el coche haciéndome sentir bien pero no todo lo bien que esperaba. Por lo menos tuve la cabeza, y otras cosas, ocupadas por una hora o así. Me vestí en silencio y le abrí la puerta para que saliera del coche.
-¿Quieres mi número? -la chica estaba acabando de colocarse el vestido mientras yo rodeaba el coche para abrir la puerta del conductor.
-No has sido tan memorable como para pedirte el número.
Me dedicó una mirada de desagrado y pude ver como el chico que estaba con ella antes, y parecía ser su novio, se acercaba gritándole. Yo simplemente encendí el coche y aceleré saliendo del sitio. No iba a salvar a nadie, no esa noche, no cuando no podía ni siquiera salvarme a mí. 
Llegué a casa y ni siquiera me preocupé de avisar a nadie de que había llegado y de que estaba bien, porque realmente no estaba bien. Me tumbé en la cama y reflexioné sobre lo que iba a hacer los siguientes días. Estaba enfadado con mi hermana y mi mejor amigo y la chica que me gustaba dormía a dos habitaciones de la mía pero no me hablaba. Genial, esto pintaba muy bien.


Al día siguiente cuando me levanté _____ ya no estaba en casa por lo tanto tuve que olvidar mi plan de hablar con ella y aclarar las cosas. Según Will ella había decidido pasar el día con Michael para ponerse al día y hablar sobre las revelaciones de nuestro amigo. 
Era uno de esos días soleados perfectos para estar fuera de casa así que salí y me dispuse a pasar el día entero arreglando y limpiando mi coche. Will se unió a mi cuando estaba encargándome del motor.
-¿Qué tal estás tío? -noté como se sentaba en la acera detrás de mi y simplemente me encogí de hombros, sin mirarle.
-Tuve días mejores.
-Ayer Derek, Andrew y yo salimos a buscarte. Teníamos miedo de que hicieses una locura. 
-No voy a hacer ninguna locura tío, simplemente estoy.. enfadado, decepcionado, preocupado.. no sé. -limpié mis manos con un trozo de tela y me giré para mirarle.
-Oye.. sé que no es fácil, ella es tu hermana pequeña y él tu mejor amigo pero.. Bryan no le va a hacer daño. 
-No, no lo hará porque sino voy a partirle todos los huesos de su cuerpo. -Will me miró sonriendo- No sé Will.. no sé. Sé que ella no tiene 10 años y que tengo que dejarle vivir su vida pero me cuesta mucho. 
-Yo creo que a ella tampoco le resulta fácil dejarte vivir tu vida pero aún así lo hace. Sales por las noches y llegas a casa hasta las cejas o cubierto de sangre, vas a hacer misiones y la obligas a quedarse en casa para que esté segura.. ¿y qué hace ella? Ni se queja. Te cuida cuando llegas así a casa, cuando te hieren, cuando estás enfermo. Se preocupa de ayudarte en todo lo que puede y de no darte problemas para no preocuparte más. ¿Crees que no se merece tener a alguien que la haga feliz y la cuide? ¿Alguien que le lleve el desayuno a la cama y le regale flores para hacerla sonreír? 
-Ella se merece lo mejor de este jodido mundo, Will. Se merece un buen futuro, una familia, una casa bonita y un gran diamante en su dedo. Se merece tener a su marido muchos años con ella y que la hagan muy feliz. Un mafioso no puede darle eso.
-¿Por qué no? -Will aún no entendía mi punto en todo eso. La cuestión no era que Bryan fuese el novio de Sky, la cuestión es que Bryan era igual que yo: nada bueno.
-Nuestra vida se basa en armas, sangre, coches, dolor y muerte. ¿Crees que alguno de nosotros va a llegar a los treinta para poder casarse y tener un familia? -dejé salir una risa amarga- Yo agradezco cada semana que pasa y que aún seguimos vivos.
-¿Ese es el problema? ¿Por eso no aceptas su relación?
-Nuestro estilo de vida es el problema y siempre lo va a ser. Esta relación no le da un futuro, Will, no le da nada de lo que quiero para mi hermana pequeña..
-Pero le da felicidad. Él la hace feliz y ella a él. Se quieren, deberías verlo así.
-¿Y eso es suficiente? 
-Supongo que tienes que dejar que lo averigüen.
No quería darle la razón a Will, a pesar de que la tenía, así que simplemente asentí y di por finalizada la conversación. 
Sabía que estaba siendo egoísta con Sky pero quería que tuviese todo lo que esta vida te robaba. Cuando pensaba en el futuro me imaginaba a mi preciosa hermana en una casa, con sus hijos y su marido. Con una vida tranquila y plena. La imaginaba feliz, sonriendo, sin ninguna preocupación. Sabía que Bryan quería darle eso, la noche anterior sus ojos me habían dejado claro lo mucho que la quería pero.. no tenía nada claro que eso fuese suficiente ahora mismo.
Pasé una tarde como en los viejos tiempos, entre piezas de motor, tubos, cables y herramientas. Era donde mejor me entendía con Will, los dos adorábamos los coches y no necesitábamos hablar para comunicarnos. 
Desde el garaje escuché las voces de ____ y Michael y levanté rápidamente mi mirada hacia mi amigo que me hizo una seña que decía "ve ahora y habla con ella" y eso hice. Dejé las herramientas sin molestarme en colocarlas y corrí hacia la puerta de la casa. Al entrar me encontré con Michael que estaba subiendo las escaleras, me miró sonriendo y hizo señas hacia la cocina. Asentí y le guiñé un ojo amistosamente.
____ estaba entada a la mesa de la cocina, bebiendo un zumo mientras miraba algo en su iPhone. Ni siquiera se dio cuenta de que me apoyé en el marco de la puerta hasta que hablé para llamar su atención.
-¿Podemos hablar? -ella levantó rápidamente la cabeza y se sorprendió de verme allí.
-Eh... hola Justin. Yo.. no sé si..
-Por favor, necesitamos hablar. -no le dejé terminar porque sabía que iba a poner una excusa para retrasarlo todo lo posible. Me senté en una silla a su lado y la miré antes de suspirar e intentar aclarar mi mente.- Escucha.. sé que la cagué, que te hice daño, que lo jodí todo. Sé que lo hice muy mal y no hay nada que pueda hacer para justificarme pero..
-Justin, está bien.
-¿Qué? -¿acababa de decirme que estaba bien que me enrollase con otra tía delante de ella?
-Sí, está  bien. Tú y yo ni éramos ni somos nada, no me debías fidelidad.
-Pero.. ¿no te molestó? 
-Bueno.. sabes, acababas de llevarme a cenar y llevábamos varios días bien y quizá pensé que querías dar un paso más allá pero obviamente no querías porque te estabas enrollando con esa tía delante de todos. -Vale, sí que estaba molesta pero no quería demostrarlo.
-Yo no tenía planeado lo que pasó esa noche y no quería hacerte daño. Pensé que íbamos a ir a cenar solos y luego volver a casa, algo normal y nada de fiestas. No suelo meterme esas cosas porque cuando lo hago pierdo totalmente el control de mis actos pero.. ese día me dejé llevar y la cagué. -No quería decirle abiertamente que todavía quería ir un paso más allá con ella pero tampoco quería cerrar mis opciones.
-Sí, lo sé. En parte fue culpa mía, yo quería organizarte esa fiesta para celebrar tu cumpleaños. Quería verte feliz. -me miró fijamente a los ojos y pude ver que tenía lágrimas en ellos. Mi*erda. Quería abrazarla y no dejarla ir.- Pero está bien, de verdad. Seremos amigos, igual que éramos antes de acostarnos.
-¿Amigos? -miré su mano extendida hacia mí mientras ella sonreía.
-Amigos.
Acepté su apretón de manos e intenté estar lo más feliz posible. Genial, acababa de quedar como amigo con la única tía que quería ser algo más. La misma que vivía en mi casa. Magnifico, te estás luciendo Bieber. _____ se despidió de mi y desapareció por las escaleras. Dejé escapar un suspiró, apoyé mis codos sobre la mesa y agarré mi cabeza con ambas manos. No tenía ni idea de lo que iba a hacer ahora. Había apartado a mi hermana, a mi mejor amigo y a a única chica que me había hecho sentir vivo en muchos años.
Escuché la puerta principal cerrarse y Will apareció en la cocina. Me miró durante unos segundos antes de estallar en carcajadas obligándome a levantar mi mirada hacia él.
-¿Qué haces? -seguía riéndose, maldito estú*pido.
-Reflexionar.
-¿Sobre qué?
-Sobre la vida.
-Te estás amariconando, tío. -eso me hizo reír a mí también- Venga, que tenemos que ir a comprar cosas. Toca noche de póker. 
Bueno.. afortunado en el juego, desafortunado en el amor ¿no? Veríamos si eso era cierto.


_____'S POV:
Decidí darme un baño largo y relajante, en ese momento lo necesitaba para aclarar mi mente. Llené la bañera y me desnudé antes de meterme en el agua caliente. Dejé mi cabeza reposar sobre el borde y cerré mis ojos disfrutando del momento.
Estaba triste y enfadada por lo que acababa de pasar con Justin. Vale, él se había disculpado y parecía arrepentido pero.. yo no quería ser solo su amiga. Echaba de menos tenerlo en mi cama cuando me despertaba por las mañanas y hacerle reír. Solo habíamos pasado varios días actuando como algo más que amigos pero me hizo feliz en todo momento. 
Sabía que debía ir a su habitación y decirle la verdad y esperar su reacción pero eso sería como decirle que soy débil y no lo soy o por lo menos no puede saber que lo soy. Eso me hizo pensar que quizá podía hacer que se diese cuenta de lo que se estaba perdiendo sin necesidad de ser débil.
Salí de la bañera, me sequé y me dirigí hacia la habitación para vestirme. No iba a salir de casa pero aún así cogí mis shorts vaqueros preferidos y una camiseta de tiras negra con dos grandes aberturas en los costados. Me maquillé ligeramente con un poco de eyeliner y máscara antes de secar mi melena y dejarla suelta sobre mi espalda. 
Nunca me arreglaba para estar en casa así que esperaba que eso llamara la atención de Justin lo suficiente como para hacerle darse cuenta de lo estúpido que había sido aceptar mi propuesta de ser solo amigos. Bajé al salón y vi que la mesa estaba cubierta por un gran tapete verde.
-¿Qué pasa aquí? -grité esperando que alguien me escuchara porque estaba completamente sola allí.
-Estamos en la cocina, ven. -escuché la voz de Will desde la cocina así que me dirigí allí.
-¿Qué estáis haciendo y por que no está la mesa puesta? -Miré a Will, Derek, Andrew y Justin que estaban jugando a las cartas en la mesa de la cocina.
-Estamos calentando motores, hoy toca noche de póker así que cenamos en la cocina. -Derek me dedicó una sonrisa levantando su mirada de la mesa.
-Oh ¡noche de póker! ¿Puedo mirar mientras jugáis? -acerqué una silla para sentarme al lado de Andrew.
-¿No vas a salir? -su voz, fría y directa. Se había dado cuenta de que estaba más arreglada de lo normal. ____ 1 - Justin 0. Sonreí a la vez que lo miraba.
-No, no voy a salir ¿por?
-No sé, estás muy arreglada para quedarte en casa. Y muy guapa, por cierto. -dio un trago a su cerveza sin sacar su mirada de la mía. Mierda, él también sabía jugar.
-Pues voy a quedarme en casa, no tengo plan para esta noche.
Nadie más notó la media sonrisa de Justin así que llegué a pensar que me lo había imaginado. Michael volvió con las compras para la noche de póker y lo colocamos todo. Habían quedado para jugar con unos chicos de una de las pequeñas bandas de la ciudad. A veces trabajaban para nuestra mafia por lo que ya los conocían un poco.
Cuando los otros jugadores llegaron todos se sentaron en sus sitios en la mesa del salón. Al principio de la partida los chicos hablaban y bromeaban pero a medida que la cosa se ponía seria y las apuestas se hacían más grandes las conversaciones cesaron.
 Sonó el timbre y me levanté rápidamente, no quería distraerlos de su partida. Cuando abrí la puerta me encontré con una rubia justo delante de mí. Bella.
-¿Qué haces aquí? -ni me molesté en ocultar mi desagrado por ella.
-Los chicos me han invitado. -pasó por mi lado chocando su hombro con el mío y entró en la casa.- No os preocupéis queridos, ya he llegado.
Puse los ojos en blancos antes de cerrar la puerta y hacer mi camino hasta el salón otra vez. Al llegar pude ver que todos estaban tan impactados por tenerla allí como yo. 
-¿Qué haces aquí Bella? -noté el enfado en la voz de Justin. Su mandíbula estaba apretada y ni siquiera se atrevía a mirarme.
-Bueno, me encontré con Michael cuando estaba haciendo unas compras y me dijo que teníais noche de póker y pensé en pasarme para darte suerte. -Bella abrazó a Justin por la espalda mientras este se removía incómodo en la silla.
-Lárgate Bella, en serio. 
Justin estaba muy enfadado, su tono de voz lo dejaba totalmente claro pero ella lo único que hizo fue reír y sentarse en el sillón. Suspiré y fui a la cocina a coger una cerveza antes de volver y ocupar el sitio donde estaba antes. Uno de los chicos me miró fijamente.
-Nena ¿por que no paseas otra vez ese precioso culo y me traes una a mí? -su voz era rasposa y su mirada lasciva. Lo miré con asco.
-¿Perdona?
-Vamos, deja de ser una zorra y tráeme una. No te hagas la listilla conmigo.
-¿Quién coño te crees que eres? Yo no soy ninguna zorrita ¿lo entiendes? Más te vale empezar a respetarme, estás en mi casa y si quiero te saco a patadas. -me había puesto de pie mientras hablaba y mi pecho subía y bajaba rápidamente.
-Uuuuuhh.. la chica tiene garras. -él seguía sentado, riéndose, como si yo no estuviese a punto de partirle la cara. De repente la voz de esa maldita perra sonó.
-¿Sabes Collins? Me hace gracia que sigues pensando que no eres una "zorrita" más cuando eres exactamente eso. Piensas que eres una de ellos pero no, no lo eres. Solo eres una tía que tienen en casa para que les caliente la cama cualquier noche y cuando se cansen de ti te van a echar y olvidarse completamente de que existes.
-¿Qué acabas de decir? -la miré fijamente. Oculté el hecho de que sus palabras se me clavaron  como cuchillos y le trasmití todo mi desprecio.- ¿Tienes la cara de venir a MI casa sin permiso y soltarme todo eso? Creo que aún no me conoces pero nunca es un mal momento para demostrarte quien soy.
Tenía el puño ya levantado y a punto de chocar con su pómulo cuando unos brazos se cerraron sobre mi cintura y me levantaron impidiéndome pegarle. Grité y pataleé para que me soltara pero no aflojó su agarre.
-Cálmate, por favor. Cálmate. -noté la voz de Justin en mi oído y su respiración chocó con mi cuello- Yo me encargo. -me dejó en el suelo pero me colocó de manera protectora detrás de él- Vete ahora mismo de aquí, Bella. No pienso consentirte que le hables así.
-Ah ¿ahora la defiendes? Supongo que ya sé a quien le calientas la cama esta semana, Collins. ¿Te gustó ver como lo besaba el otro día? Yo me lo pasé muy bien.
Estaba a punto de volver a saltar sobre ella pero Justin fue más rápido. La agarró de un brazo y prácticamente la arrastró hacia la puerta principal. Yo me quedé allí, petrificada en medio de la sala, escuchando sus gritos. De repente unas manos me agarraron de los brazos y me empujaron contra la pared. El chico al que acababa de gritarle estaba delante de mí y tenía mi cuerpo apretado con el suyo.
-Vamos a ver que es eso que Bieber protege tanto.
Su voz sonaba asquerosa, tanto o más como lo eran sus manos tocando mis piernas y mi barriga. Le grité que me soltara y empecé a moverme intentando apartarlo. Escuché como todas las sillas se arrastraban al tiempo que los chicos se levantaban para ayudarme pero todos se quedaron quietos por alguna razón. 
Noté el sonido de una bala moviéndose en la recamara y ocupando su sitio en una pistola. Incliné mi cabeza hacia la derecha y pude ver a Justin con el brazo estirazo y el cañón de su Magnum apoyado sobre la cabeza del hombre que me tenía atrapada contra la pared. Su mandíbula estaba apretada al igual que su puño derecho pero su brazo izquierdo era firme y su dedo estaba colocado sobre el gatillo. 
-¿Estás seguro de que quieres hacer eso, tío? Yo si fuese tú sacaría mis manos de ella y me apartaría. Ahora. 
Su tono puso todos los pelos de mi cuerpo de punta. Sabía que no iba a dudar en disparar si tenía que hacerlo.

lunes, 3 de marzo de 2014

7."¿Puedes quedarte aquí esta noche?"

Escuché sonar la alarma, la apagué y me levanté. Tenía que subir a mi habitación, vestirme y salir de la casa lo más rápido posible. Al abrir la puerta de mi cuarto me alegré de haber dormido en el gimnasio porque Justin estaba en mi cama con un brazo estirado como si estuviera buscándome. Suspiré y saqué una sudadera y unos vaqueros del armario antes de salir de la habitación en total silencio. Me cambié rápidamente en el baño del primer piso y salí de la casa con las llaves del BMW en mi mano. 
Necesitaba alejarme de todo y de todos, ni siquiera era consciente de hacia donde conducía. Pasé varias horas perdida entre las calles de la ciudad observando como la gente continuaba con sus vidas cuando yo ni siquiera sabía que iba a hacer con la mía. Acabé aparcando el coche en frente de la casa donde viví con mi familia antes del accidente. Todo estaba como siempre, quizá el jardín estaba un poco descuidado porque papá ya no estaba para cuidarlo todos los días y si mi madre viera como estaban los cristales de sucios se pondría a gritar pero.. lo único diferente eran los carteles de "se vende" que adornaban todas las ventanas de la casa. Supuse que mis abuelos y mis tíos habían decidido venderla y seguir adelante. Por mucho que quería conservar esa casa tal y como estaba no los podía culpar, para ellos yo estaba muerta y hacían lo que consideraban mejor para todos.
En ese momento algo se activó en mi mente y me di cuenta de que no había visitado a mis padres y mi hermano todavía. Me sentí terriblemente mal y paré a comprar tres grandes ramos de flores de camino al cementerio. Mi padre me había llevado allí varios años atrás para enseñarme el lugar que habían comprado para enterrar los restos de mi familia. Hablamos de ese momento dando por hecho que faltaba mucho mucho tiempo para que alguno de nosotros ocupara su sitio pero.. la vida siempre tenía planes diferentes a los nuestros. 
Caminé entre las lápidas con la capucha subida y las gafas de sol puestas, no quería encontrarme con nadie accidentalmente y que me reconocieran. Encontré el sitio que estaba buscando y me senté justo delante colocando las flores apoyadas en la fría piedra. 
Estuve allí durante horas. Hablé con mis padres y mi hermano como si realmente me pudieran escuchar. Les conté todo lo que había pasado desde que ellos no estaban, la vida que tenía ahora, las cosas que me vía obligada a hacer.. Les hablé de los chicos, de mi nueva familia y de lo bien que me trataban. No pude evitar hablarles de Justin, les dije que si no fuera un mafioso a ellos les habría encantado. 
Hablar de los chicos me hizo pensar que quizá era el momento de mirar mi móvil y decirles que estaba sana y salva. Tenía muchísimas llamadas perdidas de todos pero sobre todo de Derek y Will. De ellos tenía también mensajes que empezaban con preocupación y según pasaban las horas se convertían en enfados. No tenía nada de Justin y ni siquiera me sorprendió. Suspiré y decidí llamar a Will para tranquilizarlo.
-Por fin das señales de vida. -lo noté muy enfadado pero aliviado de saber que estaba bien- ¿Te parece normal desaparecer así?
-Lo siento Will.. no quería hablar con nadie, necesitaba estar sola. Siento haberte preocupado.
-Lo sé pero nosotros solo queríamos saber que estabas bien ____. Nos tenías muy preocupados.
-Seguro que no a todos. -me di una bofetada mental justo después de decirlo, no quería hablar de eso todavía. 
-Aún está dormido, creo que aún no es consciente de lo que ha hecho.
-¿No está de camino a Nueva York con vosotros?
-Sí pero está dormido en el asiento de detrás. Prácticamente lo sacamos a rastras de la casa. Ayer todo fue un desastre desde que te fuiste.. 
-No me importa saber lo que pasó ayer Will. -en realidad sí pero no quería admitirlo.
-Escúchame, sé que estás enfada y es normal y yo no quiero justificar a Justin ni nada así pero cuando toma ese tipo de cosas no controla lo que hace. Cuando empezó en todo esto tomaba muchas drogas pero ahora solo alcohol y cosas suaves de vez en cuando. Él sabe que pierde totalmente el control cuando prueba esas cosas tan fuertes pero..
-Entonces si sabe que no se controla no debería hacerlo. Tan simple como eso.
-Estaba borracho _____ y todos lo estaban animando.. los hombres somos así. Nos volvemos imbéciles rodeados de otra gente.
-Sois imbéciles siempre, solos o con gente. -lo escuché reír al otro lado de la línea- Y de verdad Will no quiero hablar más de esto. Él y yo no tenemos nada serio ni exclusivo, puede hacer lo que quiera.
-Estás muy enfadada y dolida como para no tener nada con él. -me quedé en silencio ante su comentario- Te gusta.
-No.
-Sí, te gusta y mucho.
-Will, cállate de una pu*ta vez. -mi enfado lo hizo reír.
-Vale, vale. Cálmate. Pero que me calle no va a cambiar el hecho de que te gusta, tú le gustas y estáis haciendo de esto un drama innecesario.
-A mí no me gusta y a él no le gusto, todo esto ha sido un error y punto. Tema cerrado. 
-¿Dónde estás? Cuando me llamaste acababa de hablar con Andrew y no estás en casa.
-Estoy.. visitando a alguien. 
-_____ sabes que nadie de tu antigua vida puede verte.
-No es alguien vivo, Will.
-Mie*rda, lo siento. No quería sonar brusco.. lo siento de verdad.
-No te preocupes, está bien. Tengo que colgar Will, te llamo por la noche.
Terminé la llamada sin esperar a su despedida y me puse en pie. No quise mirar la tumba de mis padres pero mentalmente les prometí que volvería otro día. Fui directamente hacia la casa, no quería preocupar más a los chicos porque sabía que me estaban esperando. Bryan se abalanzó sobre mi en cuanto abrí la puerta y me dio un fuerte abrazo.
-Me tenías muy preocupado.
-Lo siento, lo siento, lo siento.. -dije sollozando en su pecho, llevaba demasiado tiempo guardando todo y Bryan siempre sabía como hacerme bajar mis barreras.
-Shhh, tranquila. Estás aquí y estás bien, eso es lo que importa.
-No puedo seguir con esto Bryan, no puedo.
Noté como mis rodillas empezaban a fallar y sus brazos me agarraron frenando mi caída. Bryan subió las escaleras conmigo sobre sus brazos y me dejó en mi cama suavemente antes de tumbarse a mi lado para abrazarme.
-Puedes llorar todo lo que quieras, no voy a irme a ningún lado. 
Y lo hice, lloré abrazada a él como si me fuera la vida en ello. Ya no tenía claro siquiera por que lloraba. No sentía ni dolor ni rabia ni nada pero aún así  no podía dejar de hacerlo. Poco a poco me fui calmando y las lágrimas cesaron. 
-¿Estás mejor? -preguntó antes de besar mi pelo suavemente. Yo asentí.- ¿Todo esto es por él?
-Lo he dejado llegar demasiado lejos, Bryan. Estoy jodi*da.
-Escúchame, sé lo que sientes y el miedo que te da dejarle entrar. Es normal, Justin no tiene un historial muy admirable y no ha empezado con muy buen pie esto que tenéis pero.. no puedes dejar que esto te destroce. Vamos, estás en una casa de mafiosos y has aprendido como disparar un arma, has participado ya en dos misiones con nosotros y ¿vas a dejar que un tío te haga daño? Eres mucho más fuerte que eso.
-No es el mismo dolor..
-No, no lo es pero puedes enfocarlo como si lo fuera. Estos días que van a estar fuera céntrate en el trabajo, levanta tu armadura otra vez.-lo que decía tenía sentido pero no quería pensarlo más por ahora, solo quería sentirme segura por una noche.
-¿Puedes quedarte aquí esta noche?
-Claro que sí.
Ni siquiera me molesté en ponerme el pijama o en darle las buenas noches, tener a Bryan cerca me hacía sentir que no iba a pasar nada malo en el mundo y eso era justo lo que necesitaba. Me quedé dormida recapacitando sobre sus palabras y decidí que al día siguiente iba a ser una nueva ____ Collins, nada de lágrimas ni sentimientos. Por nada ni nadie.




Al día siguiente cuando desperté Bryan ya no estaba en mi habitación lo que me alivió porque así pude ducharme y vestirme sola y pensar en lo que iba a hacer a partir de ahora. Le envié un mensaje a Will antes de bajar a desayunar.
Para: Will.
Perdona por no llamarte ayer por la noche, me puse mal y me quedé dormida con Bryan. Ya estoy mejor, no quiero que te preocupes. ¿Qué tal todo por ahí? Te echo de menos y te quiero. A Derek también.
Dejé el iPhone en el bolsillo de mis vaqueros y bajé a la cocina donde estaban Bryan y Andrew desayunando, eran las 8 de la mañana.
-Buenos días chicos. -besé sus mejillas y abracé fuertemente a Bryan.- Muchísimas gracias por cuidarme ayer.
-No tienes que darlas, te cuidaré siempre que lo necesites.
-¿Es el festival del amor mañanero y no estoy invitado? -Andrew hizo un puchero mirándonos.
-Awww, sabes que tú siempre estás invitado.-me senté sobre sus piernas mientras lo abrazaba y noté como mi iPhone vibraba en mi bolsillo. Era un mensaje de Will.
De: Will.
Buenos días chica. Me alegra saber que estás bien y que Bryan te está cuidando pero no le dejes ocupar mi sitio, eh. Por aquí todo bien, hoy vamos a intentar hacer la misión para poder volver ya. Derek dice que sabe que lo quieres a él más. Yo sé que no. Te queremos.
Sonreí ante las últimas palabras. No llevaban ni un día fuera y ya los echaba de menos muchísimo.
Para: Will.
Sabes que nadie puede ocupar tu lugar, William. Me parece una gran idea porque yo os echo de menos, la casa está demasiado vacía sin vosotros. Te quiero a ti más, pero no se lo digas.
-¿Estás hablando con los chicos?-Andrew me habló llamando mi atención.
-Sí, es Will. Dice que van a intentar hacer hoy la misión para volver ya.
-Espero que salga bien. Ve a prepárate, vamos a ir al campo de tiro.
Yo asentí y no pregunté nada pero supuse que tenía que ver con que Bryan quería mantenerme ocupada.  Lavé mis dientes y cepillé mi pelo antes de sentarme en la cama para mirar mi iPhone otra vez.
De: Will. 
Awww, no sufras mucho que en nada estamos ahí. Justin no para de preguntar por ti, creo que deberías saberlo. Le hemos contado lo que pasó y está muy arrepentido de lo que hizo pero no se atreve a llamarte por si no le coges el teléfono.
Suspiré e intenté calmarme. El muy imbé*cil aún pensaba que podía llamarme.
Para: Will.
Dile que se calle, que ni se atreva a mencionarme. Si me llama pienso hacerle comer el móvil cuando vuelva. No quiero saber nada de su arrepentimiento. Me voy al campo de tiro con Andrew y Bryan, hablamos después. Te quiero.
Puse el iPhone en silencio y lo guardé en el bolsillo de mis vaqueros antes de bajar al salón. Los chicos estaban ya esperándome. El camino fueron unos veinte minutos en los que me explicaron que ese día me iban a dejar trabajar con los francotiradores. Tenían varios pero no los usaban demasiado porque a ninguno se le daba muy bien y si los usaban se arriesgaban a fallar y herir a uno de los nuestros. 
En cuanto pusieron el arma sobre mi mano noté que era mucho más pesada que una pistola y más difícil de manejar y colocar pero no me supuso ningún trabajo acertar en los blancos que habían puesto a una distancia considerable. 
El entrenamiento se basó en mover los blancos, aumentando la distancia y la dificultad. No fallé ningún tiro. Andrew y Bryan estaban tan impresionados y contentos de tener a alguien que dominara el francotirador que parecían dos niños de seis años saltando y aplaudiendo a mi lado. 
Pasamos a los blancos en movimiento, los chicos cogieron todo lo que encontraron, pequeñas pelotas de goma o de espuma, algunos platos que había en la nave, vasos.. y los tiraron al aire mientras yo intentaba enfocar la mira, mover el arma y disparar todo en menos de 2 segundos. 
-No me puedo creer que no hayas fallado ningún tiro. -Andrew me miraba fijamente mientras yo desmontaba el arma.
-Suerte de principiante, supongo. -me encogí de hombros.
-Suerte de principiante es cuando aciertas varios blancos pero tu los has acertado todos. Estoy orgulloso de que formes parte de nuestra familia _____.
-Gracias por eso Andrew. -lo abracé para transmitirle lo agradecida que estaba por sus palabras. En ese momento escuchamos un fuerte golpe, Bryan acababa de entrar en la nave y le había dado un puñetazo a la puerta de metal. -¿Qué haces? ¿Qué te pasa?
-Estoy hasta las narices. -podía ver que estaba muy enfadado pero no sabía que podía enfadarlo tanto.
-¿Qué ha pasado? -Andrew sacó su lado de jefe y le exigió que hablara.
-¿Qué piensas que ha pasado? ¿No te faltan dos integrantes de la banda aquí? -mi cabeza hizo clic y pensé "Sky y Michael"- Les dije antes de salir que hoy tocaba día de entrenamiento con armas ya que íbamos a aprovechar los días que los otros estaban en la misión para practicar. Nuestros tres mejores tiradores no están y no quiero tener una banda tan descompensada y que se quede indefensa tan fácilmente pero ellos han pasado de mí. Los he llamado ahora y están de compras. ¡De compras! Me parece increíble esto. 
-No sé de que te sorprendes, llevan unas semanas que van por libre de los demás. -Andrew intentaba sonar tranquilo pero podía notar que no lo estaba.
-Sí pero nunca se habían saltado una práctica.
-Déjalo ir por ahora. Vamos a darnos un descanso e ir a comer.
Y eso hicimos. Recogimos todo y cerramos la nave antes de ir a un bar de carretera que había a pocos minutos de allí. Ocupamos una de las mesas más alejadas de las ventanas lo que me hizo recapacitar sobre que siempre intentaban estar en la que era más difícil de ver desde fuera del local. Supuse que era por seguridad y lo apunté mentalmente para tenerlo en cuenta a partir de ahí. Una camarera de unos 40 años se nos acercó para preguntarnos nuestros pedidos.
-Yo voy a tomar la hamburguesa especial de la casa. Y tú deberías también, es un delito no probarla. -dijo Bryan mirándome mientras me apuntaba con su dedo índice. 
-De acuerdo, me fiaré de tus palabras y tomaré una de esas. -dije sonriendo.
Andrew pidió lo mismo que nosotros y en cuanto se fue la camarera ellos empezaron a hablar de negocios lo que me dio la oportunidad para sacar mi móvil del bolsillo y revisarlo. Tenía un mensaje de Will y varios de Derek que simplemente eran fotos de ellos dos haciendo el tonto. En una de las fotos podía verse a Justin en el fondo y no tenía muy buena cara.
De: Will.
No le han hecho demasiada gracia tus palabras pero lo acepta. Personalmente creo que cuando volvamos va a acorralarte hasta que lo perdones. ¿Día de práctica? ¿Qué toca hoy? Nosotros te mandamos fotos pre-misión.
Para: Will.
Si intenta acorralarme sabes que tengo muy buen golpe de rodilla. Francotirador. Ahora entiendo la energía que tenéis en las fotos. ¿Qué tal salió?
No me dio tiempo a dejar el móvil sobre la mesa antes de que este vibrara avisándome de que tenía un mensaje.
De: Will.
Si, lo sé muy bien. Hummm.. ¿y qué tal se te da? Yo soy incapaz de acertar más de 5 blancos. No salió muy bien, por la tarde volveremos a intentarlo a ver..
Para: Will.
No he fallado ni un solo tiro. Andrew y Bryan están encantados conmigo. Vaya.. Bueno, vamos a comer y luego volvemos al entrenamiento, por la noche te llamo y me cuentas que tal. Buena suerte. Te quiero.
Guarde el iPhone otra vez y les hice caso a los chicos hasta que llegó la comida. Realmente esa hamburguesa estaba deliciosa, llevaba todo lo que te pudieras imaginar a parte de la carne. Fui incapaz de acabarla lo que hizo que me ganara varios comentarios graciosos sobre los chicos. Fueron un par de horas entretenidas y de relax antes de volver al trabajo. 
Fue una tarde intensa. Aprendí cosas básicas que iba a necesitar cuando estuviera realizando alguna misión peligrosa. Incluso llegamos a practicar maniobras de escape con el coche. Yo no tenía demasiada práctica porque mis padres no me habían dejado conducir en muchas ocasiones pero los chicos me enseñaron a amar el sonido que hace el motor cuando aprietas el acelerador al máximo. Me sentía poderosa controlando toda la potencia del motor y sentía que podría hacer cualquier cosa en ese momento. Quizá, al final, esta vida no era tan mala.



Los dos siguientes días se basaron en entrenar con armas, practicar con el coche y peleas cuerpo a cuerpo con Andrew y Bryan. Estaba físicamente agotada pero nunca había estado tan activa psicológicamente. Los chicos estaban teniendo algunos problemas con la misión, se negaban a darles lo que nos pertenecían, y a Sky y Michael solo los veía para comer cuando nosotros estábamos en casa. Hablaba con Will y Derek por mensajes todos los días pero no sabía nada de Justin ni quería saberlo. 
El segundo día cuando estaba disparando a dianas a más de 100m. en el campo de tiro vi como Bryan me hacía señas desde mi lado derecho para que dejara lo que estaba haciendo.
-¿Qué pasa? Estaba acertando todos los tiros. -dije indignada mientras colocaba el arma sobre la repisa y me saca las gafas de protección y los cascos.
-Guarda todo, nos vamos. Entramos en acción. 
-¿Qué? -no perdí tiempo en guardar las cosas de seguridad y le coloqué el seguro a la pistola antes de ponerla en la cintura de mis pantalones y salir detrás de él de la nave.
-Nos vamos a Nueva York, nos necesitan allí. Las cosas se han puesto feas.
-Mi*erda ¿Qué ha pasado?
-Andrew te lo explicará después, cuando lleguemos a casa sube y haz una bolsa con ropa para varios días. Tienes 5 minutos antes de que salgamos.
Realmente lo decía en serio porque cuando llegamos a casa todo eran órdenes por parte de Andrew que estaba cargando armas en dos coches, el BMW negro y un Range Rover gris oscuro. Subí a mi habitación e hice lo que me habían dicho. 
En tres minutos estaba lista y sentada en el asiento trasero del BMW con Bryan y Andrew ocupando los dos delanteros. No perdimos ni un segundo y el coche arrancó con dirección a Nueva York. Teníamos unas tres horas y media de camino, llegaríamos allí por la noche.
-Quiero que alguien me explique lo que está pasando, ya. -sabía que ambos estaban al borde pero necesitaba respuestas.
-Bien, voy a ser rápido. Alguien ha jo*dido la misión. Ahora tenemos que ir allí, salvarles el cu*lo y salvar nuestro dinero. -Andrew me lo dijo rápido como si quisiera sacárselo de encima.
-¿Justin? - su nombre se escapó de mi boca sin que me diera tiempo a pensarlo y tuve miedo de precipitarme pero al ver que ambos asentían suspiré sabiendo que estaba en lo cierto.- ¿Qué ha hecho esta vez?
-Ha amenazado directamente a uno de la otra banda lo que hace imposible cualquier trato amistoso y supone un peligro para ellos.
No quería seguir hablando de él así que asentí y me recosté en el asiento. Iba a ser un viaje largo y lo único que tenía en la cabeza es que estaba haciendo esto por Justin, porque lo había jod*ido todo y yo debía que arreglarlo. Me sentía como si llevara haciendo justo eso desde que lo conocía. Parecía que siempre tenía que estar allí para limpiar su mi*erda.
Decidí mandarle un mensaje a Will para saber como estaba. Intenté enfocarlo desde el lado divertido porque podía imaginarme su enfado.
Para: Will.
No te preocupes, Superwoman está de camino para salvarte. Desde luego no puedo dejaros solos ni cinco minutos, mira lo que hacéis. ¿Estáis bien? Te quiero.
Estaba a punto de quedarme dormida cuando noté mi iPhone vibrar en mi bolsillo.
De: Will.
Menos mal que te tengo a ti, sino acabaría siendo torturado por una manada de unicornios. Yo no he hecho nada y quien lo ha hecho ya me ha escuchado, no lo dudes. Si, estamos bien pero daros prisa porque esto es serio. Y yo.
Me reí antes su mención a los unicornios, todavía consideraba su sentido del humor y eso significaba algo bueno. Le pregunté a Bryan cuanto quedaba para llegar a Nueva York y me dijo que en una hora estaríamos allí pero al decirle que Will me pedía que fuésemos lo más rápido posible noté como apretaba más el acelerador saltándose unas cuantas normas de tráfico.
Para: Will.
Estamos a una hora de Nueva York, aguantad un poco.
-¿Qué se supone que tenemos que hacer cuando lleguemos? -no podía aguantar más tiempo sin información.
-Tienen a los chicos vigilados en el piso donde están, he movido algunos contactos para tener otro disponible a unas cuantas calles de allí así que lo primero que tenemos que hacer es sacarlos de allí sanos y salvos. Lo que tenemos que recuperar es secundario llegados a este punto. Solo quiero tener a mi equipo entero. -Andrew sonaba más como un padre que como un mafioso.
-Tu equipo no estará entero cuando le de una paliza a Justin.
-Me encantará ver eso.- dijo Bryan entre risas mientras me guiñaba un ojo por el espejo retrovisor.
-Tienes mi permiso para hacerlo-las palabras de Andrew me sorprendieron- pero primero déjame sacarlo con vida de allí.
Yo asentí, a pesar de todo quería saber que estaba sano. El resto del camino se baso en Andrew enseñándome mapas donde estaban marcados los caminos que teníamos que usar. Cargamos las armas y nos aseguramos de que estaba todo listo. A pocos kilómetros de Nueva York el móvil de Bryan sonó y lo puso en el manos libres del coche. Era Will.
-Mi*erda, tíos, mi*erda. Cambio de planes. Olvidad todo lo que tenéis planeado.
-¿Qué dices Will? 
-Lo ha hecho otra vez, lo ha jodi*do otra vez.
-¿Qué ha hecho esta vez? -Andrew dejó escapar un suspiro y pasó una mano por su frente.
-Acaba de irse para encontrarse con el tío amenazó. Se fue sin nosotros. -mi respiración se cortó, me esperaba cualquier cosa menos que hiciera algo tan temerario.
-¿Qué? ¿Dónde está? -no pude evitar preguntarlo en un tono demasiado alto.
-Estamos buscándolo por las calles cercanas al edificio, no se llevó el coche ni la cartera así que no puede estar lejos. 
-Teníais gente vigilando el piso.. -mis pensamientos seguían esa misma dirección pero fue Bryan quien los expresó en voz alta.
-Está todo despejado desde que Justin se fue. -mi*erda, estaba solo rodeado de enemigos. Esto no tenía buena pinta.- Esperad, creo que los hemos encontrado. Hay un aparcamiento rodeado por los coches que vigilaban el edificio pero no podemos entrar sin que nos vean.
-Mándame la dirección, nosotros nos ocupamos. Os mantendré informados. 
Andrew colgó la llamada y esperó a que Will le mandara los datos, una vez que recibió el mensaje comenzó a teclear cosas en su teléfono hasta que consiguió una imagen vía satélite del lugar donde estaba Justin.
-Bien, veamos.. Es un aparcamiento que hace esquina con dos calles. Solo tienen dos entradas y según Will tienen las dos controladas. Estoy seguro de que por lo menos hay media docena de hombres allí y él está solo, maldita sea.. no sé que vamos a hacer.
Me incliné entre los asientos delanteros para observar mejor la imagen que estaba en la pantalla del móvil. Era la típica esquina de una calle de Nueva York y eso significaba que estaba rodeada de.. edificios. Mi mente lo vio tan claro que incluso dejé escapar una pequeña risa.
-¿Habéis guardado el francotirador?
-Si, está en el maletero. ¿Por? -Andrew todavía no había visto mis intenciones.
-Todo eso está rodeado de edificios muy altos que ofrecen una visibilidad muy buena de ese aparcamiento. -en ese momento el coche frenó bruscamente en el lado derecho de la carretera. 
-Bájate, coge el maletín más grande del maletero y vuelve a subirte. Monta el francotirador, el cuatro minutos estaremos allí y no tenemos tiempo que perder.
Obedecí todas sus palabras sin dudarlo ni un momento. Tenía el arma apoyada sobre mis piernas cuando el coche paró frente a una puerta de emergencia de un edificio. Bryan bajó haciéndome una seña y yo seguí sus pasos. La cerradura de la puerta saltó por los aires con una bala y subimos corriendo por la escalera de servicio. Estaba prácticamente sin aire cuando llegamos al piso 15 pero no dejé que eso me afectara. Entre los dos buscamos una ventana o saliente desde donde tuviera buena visión del aparcamiento. Por suerte había un pequeño balcón de piedra que servía como refugio por si decidían dispararnos.
Coloqué el francotirador en su posición y me incliné sobre la mirilla de largo alcance intentando ver que estaba pasando. Había varias personas en cada entrada del aparcamiento y en el centro levemente iluminados por las farolas estaban Justin y otro hombre. Frente a frente. Parecía que solo hablaban pero no podía estar segura.
-¿Qué está pasando? -desde donde estábamos Bryan no podía distinguir nada.
-Está hablando con uno de ellos y los otros vigilan las entradas. No sé como vamos a sacarlo de ahí.
-Tú ocúpate de ese tío, Derek y Will están preparados para matar a los de una entrada y Michael y Andrew a los de la otra. La señal será tu disparo.
Asentí secamente, eso quería decir que le tenía que disparar a alguien esta noche. Matar a una persona para salvar la vida de Justin.

JUSTIN'S POV:
-Has sido un im*bécil viniendo a Nueva York, a mi territorio, a reclamarme dinero y aún encima luego crees que puedes amenazarme. Estás muy equivocado Bieber, las cosas aquí no se hacen así. -el hombre que tenía frente a mí me dedicó una agria sonrisa antes de darle una calada a su cigarro.
-Escúchame Gómez, estoy aquí por mi dinero y no me voy a ir sin tenerlo. Quiero que eso te quede claro.
-Estás en un aparcamiento totalmente vacío, rodeado de mis hombres, y todavía te atreves a hacerte el duro conmigo.
-No puedo dejar de ser lo que soy por muy jod*ido que esté. Se llama ser fiel a tus valores, quizá no te suena pero todo hombre debería hacerlo. 
-Bieber, Bieber.. he escuchado muchas cosas sobre ti. Casi todas grandiosas pero estoy segura de que fueron agrandadas y que en realidad no son para tanto pero bueno, no voy a sacarte el mérito de tener 19 años y haber llegado tan alto en este mundo..
-Tengo 20 años.
-Como si eso importara ahora, niñato. 
-A mí me importa. -los recuerdos de la noche de mi cumpleaños vinieron a mi mente. Mis manos en el cuerpo de _____, sus uñas en mi espalda, mi nombre saliendo de sus labios en un gemido.. No, para Justin. Necesitas tu mente al cien por cien en esto.
-Te estás comportando como un completo suicida. Sabes que voy a meter una bala en tu cerebro y ni siquiera me va a importar pero no puedes mantener la boca cerrada.
-No te tengo miedo, puedes dispararme ahora mismo si quieres. -él inclino su cabeza hacia la derecha mientras observaba mi postura. Apreté con fuerza mi mandíbula.
-Lo único que hace suicida a un hombre que lo tiene todo es el amor. En este caso, la falta de amor. ¿Me equivoco, Bieber?
-Cállate la pu*ta boca. No me conoces, no sabes nada sobre mí, pero deberías saber que amor y yo no funciona en la misma frase.
-Algo me dice que sí pero que para ella desde luego tú no funcionas en sus planes. -apreté mis puños intentando calmarme para no perder los nervios y eso lo hizo reír- Veo que tengo razón. Al fin y al cabo sigues siendo solo un niño de 20 años al que le queda mucho que aprender de la vida.
-¿Y tú que Gómez, humm? Veo una marca en tu dedo, supongo que estuviste casado pero ella se cansó de aguantar a un mafioso borracho y drogadicto que le pegaba palizas todas las noches cuando llegaba a casa después de fo*llarse a alguna puta barata. -su puño se estrelló contra mi cara rompiendo mi labio. Me giré dispuesto a devolverle el golpe pero el cañón de su pistola se apoyó en el centro de mi frente. Me congelé pero no iba a dejar que lo notará- Veo que tengo razón.
-Voy a matarte, Bieber.
-Lo sé. -sonreí y noté como la sangre se escapaba de mi labio inferior.
-¿Unas últimas palabras? 
En ese momento vi como un punto de luz roja aparecía sobre el lugar donde estaba el corazón de Gómez. Era el láser de un francotirador, conocería esa luz en cualquier lado pero.. ¿quién? Nunca había visto a nadie de nuestro equipo dominar esa arma pero.. tampoco había visto a _____ entrenar con ella. Una sonrisa se dibujó en mis labios. Mi chica estaba cubriéndome, sabía que la había cagado con ella pero todavía estaba allí para salvarme.
-¿De qué te ríes? -Gómez todavía no se había dado cuenta de lo que pasaba.
-Míralo por ti mismo.
Su mirada bajó lentamente hasta su pecho y cuando vio el punto de luz roja se escuchó un disparo y el cuerpo sin vida de Gómez se desplomó sobre el suelo del aparcamiento. Saqué mi arma de la cintura de mis pantalones y me agaché detrás de un coche. Diez segundos y seis disparos más. ¿Qué estaba pasando? 
Escuché unos pasos acercándose a mí y me levanté apuntando al frente con la pistola. Me encontré con Andrew de pie delante de mí e instantáneamente bajé el arma dejando escapar un largo suspiro. Me hizo un gesto con la cabeza y yo lo seguí fuera del aparcamiento. Vi como nuestro BMW paraba justo delante de mí y Andrew se subía en él. Bryan conducía y _____ iba detrás sentada con la capucha puesta. Ni siquiera me miró cuando el coche arrancó otra vez.
-Justin, vámonos. ¡YA! 
Will y Derek estaban ya subidos esperándome en mi Mustang al otro lado de la calle. Crucé la carretera corriendo y me senté en el asiento de atrás. Derek arrancó el coche y nos alejamos de allí rápidamente.
-¿Estáis todos bien?
-Sí, no te preocupes. -Derek todavía sonaba enfadado conmigo pero menos que antes lo que me tranquilizó.
-Alguien disparó un francotirador. ¿Quién..?
-Fue ____. Ella ha estado practicando esta semana y es increíble con él como puedes ver. -Will se giró hacia mi sonriendo. 
-Y.. ¿la mercancía?
-La acabamos de recuperar de uno de sus coches. Los muy imbé*ciles la tenían con ellos. ¿Te parece normal? Nosotros la tendríamos en un barco de camino a una isla perdida en medio del pacífico. -la voz de Derek tenía una mezcla entre felicidad e incredulidad. 
-O quizá ya la teníamos toda vendida. -dije mientras me recostaba en el asiento. Mi comentario hizo reír a los chicos y yo me uní a ellos.
A medida que pasaba el viaje el ambiente entre nosotros empezaba a cambiar, ya no era tan tenso. Sabía que no aprobaban mis acciones pero ahora estábamos todos bien y no solíamos guardar rencores demasiado tiempo. Varios coches por delante del nuestro estaba el BMW negro y varios por detrás el Range Rover gris. Volvíamos a casa.


Mis primeras horas en la casa se basaron en una charla moralizante con Andrew. Creo que fue una de las peores en todos mis años en este trabajo. Sabía que lo había hecho mal, que había puesto a todo el mundo en peligro y casi consigo que me maten pero aún así le dejé soltarlo todo para que se sintiera mejor y volviéramos a empezar de cero.
Intenté acercarme a ____ y hablar con ella pero era especialmente buena evitándome, incluso llegó a poner un pestillo en su habitación para que no entrara en ella. Eso hirió algo mi orgullo de hombre.
Los chicos me recomendaron que la dejara tranquila por unos días porque ya tenía bastante que digerir ahora mismo. Me pareció una buena idea así que a partir de ese momento empezaba mi período de "dejar a ____ tranquila". No sé cuanto iba a aguantar.


______'S POV:
En cuanto vi que el hombre colocaba la pistola sobre la frente de Justin mi dedo se cerró sobre el gatillo pero decidí esperar. Solo unos segundos _____, espera. Justin le dijo algo y el hombre bajó su cabeza observando la luz roja de mi láser, en ese momento disparé. Ahí empezó la locura. Bryan agarró mi brazo y me guió escaleras abajo. Tenía la sensación de moverme a cámara lenta como en un sueño, quería correr más rápido pero no podía. Necesitaba escapar de allí.
Me monté en el BMW y subí mi capucha. Quería aislarme del mundo. Noté como el coche se paraba y Andrew ocupaba el asiento del copiloto pero no le presté atención a nada de lo que dijo. Todo el camino a casa lo pasé mirando mis manos, como si buscara algún rastro de sangre de ese hombre que acababa de matar pero no había nada. Estaba completamente limpia pero no me sentía así en absoluto.
En cuanto llegué a casa me duché y restregué mi piel con ganas, necesitaba sacarme ese picor de la piel. Me sentía incómoda conmigo misma. No sabía qué hacer para sacarme esa sensación de encima. 
Intenté dormir pero fue misión imposible, acabé llorando desconsoladamente abrazada a mi almohada. La puerta de mi habitación se abrió y un chico entró por ella. Recé para que no fuera Justin pero cuando noté el olor característico de Will a mi lado me relajé y dejé que me abrazara. Había echado de menos a mi mejor amigo y tenerlo de vuelta me hacía sentir algo mejor.
Pasé dos días flotando entre la consciencia y la inconsciencia. Justin había intentado hablar conmigo pero yo lo había esquivado y le había pedido a Will que pusiera un pestillo en mi habitación, por si acaso. 
Will y Derek se habían organizado para cuidarme como la vez después de mi visita al hospital. En cambio Michael no había aparecido ni una sola vez y el poco tiempo que lo había visto en las comidas pude apreciar que tenía ojeras y estaba más delgado, como si estuviera enfermo, pero Sky siempre estaba allí para cuidarlo y ocuparse de él. Al principio estaba enfadada con Michael por no mostrar ningún interés pero ahora estaba más bien triste pero por suerte tenía a Bryan y a sus maravillosos batidos de frutas que me hacían sentir como nueva.
En una de las visitas de Derek a mi habitación por fin se atrevió a preguntarme lo que yo no quería responder.
-¿Cómo estás después del.. disparo?
-No lo sé Derek. He matado a una persona, ni siquiera me merezco estar bien.
-No digas eso, escucha.. sé que no es fácil procesar todo esto y menos en tan poco tiempo.
-No puedo sacarme de la cabeza que soy como los asesinos de mi familia, asesino por dinero.
-No, no pienses eso ____. -agarró mi cara con ambas manos para obligarme a mirarlo- Nosotros no matamos por dinero, matamos cuando alguien intenta matarnos. Ellos matan por pura diversión, matan a  gente inocente. Tú no. Tú salvaste una vida, salvaste a Justin.
-Y lo volvería a hacer mil veces si fuese necesario -eso era totalmente cierto- pero no puedo quitarme de la cabeza que he robado una vida. Yo no soy Dios, no puedo decidir quien vive y quien no Derek..
-Lo deciden ellos cuando son tan estú*pidos como para meterse con nosotros. Esto es lo que hacemos ____, esto es lo que somos. No es fácil acostumbrase pero piensa que has salvado una vida. Déjalo ir.
Asentí no demasiado segura de sus palabras y lo abracé fuertemente. Quizá era hora de enfrentarme al mundo real otra vez y guardar eso en un pequeño rincón de mi mente. En ese momento la puerta de mi cuarto se abrió y Will asomó la cabeza.
-Chicos, hay reunión abajo. Vamos.
Bajamos los tres juntos y nos acomodamos en uno de los sillones. Ya estaban todos allí y noté la mirada de Justin sobre mí pero la ignoré. Aquí no. Ahora no. Sky se puso en pie y se aclaró la voz.
-Hummm.. no sé muy bien como decir esto pero.. bueno, han sido unas semanas bastante difíciles y llenas de momentos complicados. Me gustaría haberte contado esto a ti en privado primero -dijo mirando a su hermano y este le dio un pequeño asentimiento para que continuara- pero creo que tenemos demasiados secretos entre nosotros y así no es como las familias funcionan. -guardó silencio unos segundos esperando a que alguien dijese algo pero nadie se movió- Estoy saliendo con alguien, creo que eso todos los sabéis. Llevo viendo a esa persona durante unos meses y bueno.. es hora de que sepáis quien es. Esa persona está aquí ahora mismo y es.. -su mirada se dirigió hacia Michael y éste le dio un pequeño apretón a su mano dándole ánimo- Bryan.
Mi mente se congeló. ¿Bryan? ¿Cómo que Bryan? Este se puso en pie y abrazó a Sky antes de besar cariñosamente su cabeza.
-Justin, tío, yo.. no te lo dije porque ella me pidió que no lo hiciera pero sabes que yo nunca le haría daño..
Justin levantó su mano haciéndole callar. Sus ojos estaban fuertemente cerrados y pude notar como intentaba calmarse a sí mismo. Necesitaba mantenerlo despejado antes de que pasara algo malo.
-¿Bryan? ¿Y que hay de Michael? Lleváis semanas comportándoos como novios, siempre juntos, solos, a escondidas.. 
-Yo, si lo sé.. y lo siento por estas semanas completamente desaparecida. Siento no haber estado ahí para ti ____. 
Parecía realmente arrepentida pero yo simplemente negué con la cabeza dándole a entender que no importaba. ¿Me dolía? Sí. ¿iba a demostrarlo? No.
-No te preocupes. Entonces ¿tú..? -enfoqué mi mirada en Michael pidiendo explicaciones.
-Yo.. sé que te he fallado pero tengo una buena explicación, lo prometo. -levanté una ceja en una mueca interrogativa- Yo también estoy saliendo con alguien pero es complicado.
-Bien, magnifico. ¿Alguien más que tenga una relación secreta? ¿William estás saliendo con la Señora López? 
Todos rieron ante mi comentario, incluso Justin y me relajé un poco al saber que era capaz de reírse a pesar de su enfado.
-No es eso _____. -Michael era incapaz de mirarme a los ojos.
-Pues dinos que es. Puedes contar con nosotros, ya lo sabes. Somos una familia.
Mis últimas palabras le hicieron recapacitar, quizá había olvidado que estaríamos aquí para él en cualquier situación.
-Está bien. Allá va.. espero que podáis entenderlo. Estoy saliendo con alguien y ese alguien.. es un chico.
Todo el mundo se congeló en el salón y pude notar como el tiempo iba más lento. Estaba a punto de estallar una guerra y no sabía si estaba preparada para ella.