____'s POV:
Sabía que tenía que decirle que no, sabía que si le dejaba besarme todo esto nos arrastraría al mismísimo infierno pero cuando me di cuenta de que nuestras bocas estaban a milímetros ya era tarde. No quería apartarlo, quería que me besara toda la noche y si eran sus intenciones no iba a negarme.
Los labios de Justin rozaron los míos. Al principio el beso fue suave y lento, como si tuviera miedo de que si lo hacía más rápido yo me apartaría. Decidí tomar la iniciativa y coloqué mi mano en su cuello para ayudarme a profundizar el beso. Nuestras lenguas se tocaron y fue una sensación tan placentera que noté una pequeña corriente eléctrica subiéndome por la espalda. No pude evitarlo y dejé salir un gemido que hizo que Justin sonriera en mi boca. Me aparté lentamente de él para mirarlo a los ojos y pude verlos llenos de felicidad, como si acabara de conseguir algo que llevaba mucho tiempo persiguiendo.
Una de las manos de Justin bajó de mi cara a mi cintura y suavemente me empujó hasta que me tumbé en la cama. Él se colocó a mi lado, apoyado sobre su costado. No tardé en colocar mi mano otra vez en su cuello y atraer su boca hacia la mía. Esta vez el beso ni siquiera empezó lento, fue profundo desde el principio. Era un beso que pedía más y supe que Justin también lo notó cuando su mano empezó a subir desde mi cadera.
-Justin, eso no va a pasar. -dije mientras ponía mis manos en su pecho y lo apartaba lentamente.
-¿Qué?
-No me voy a acostar contigo y mucho menos aquí y ahora. -me moría de ganas de hacerlo pero sabía que no debía.
-Nena, no estaba intentando eso. No voy a forzarte ni voy a intentarlo ya y desde luego no en esta cama. -puso una pequeña mueca de asco que me hizo reír.
-¿Qué le pasa a esta cama?
-No sé, seguramente tenga todo tipo de cosas. A saber cuantas tías han pasado por aquí.
Eso me hizo levantarme de un salto mientras pasaba mis manos por mi ropa tratando de limpiar algo invisible. Justin seguía en la cama riéndose y por primera vez desde que lo conocía pude ver a un chico de 19 años sin preocupaciones y me gustaba esa faceta suya.
-¿Vamos a bailar?
Él aceptó mi mano levantándose mientras intentaba controlar el ataque de risa. Yo puse los ojos en blanco y me giré para abrir la puerta pero noté como las manos de Justin me daban la vuelta acorralándome contra la puerta.
-Las chicas buenas no ponen los ojos en blanco. -sus labios estaban rozando los míos mientras hablaba en un tono amenazante.
-No soy una chica buena y si no quieres que te lo demuestre, apártate.
-¿Me vas a obligar, nena? -su boca bajó a mi cuello y noté como empezaba a besarlo, instantáneamente mi espalda se arqueó de placer. Justin comenzó a morderme suavemente y yo lo dejé hacer, era incapaz de no dejar escapar pequeños gemidos por mucho que lo intentaba. Cuando se apartó de mí intenté respirar normalmente pero era imposible- Si consigo hacerte gemir solo con unos besos en el cuello creo que nos lo vamos a pasar muy bien, nena. -abrió la puerta y salió delante de mí guiándome de camino a la fiesta otra vez.
Cuando llegamos a donde estaban los chicos y vieron nuestras manos unidas palmearon la espalda de Justin y lo felicitaron como si ya supieran lo que tenía planeado. Agarré a Will del brazo y lo aparté del grupo.
-¿Me explicas todo eso?
-Hummm... -Will estaba intentando buscar a alguien que lo salvara de decirme la verdad pero los chicos estaban ocupados bailando.
-William. Ahora. -lo miré amenazadoramente, no estaba para juegos en ese momento.
-Vale, vale, no te enfades. Cuando te fuiste de compras con Sky Justin habló con nosotros y nos contó que estaba pensando en intentar arreglar las cosas contigo hoy y nos pidió consejo. Estaba bastante nervioso por si salía mal, fue raro verlo así.
-¿Estaba nervioso por hablar conmigo?
-Sí, tenía mucho miedo por si las cosas salían mal y te enfadabas y le pegabas. Incluso nos pidió que estuviéramos cerca por si teníamos que agarrarte -no pude evitar soltar una carcajada por lo gracioso que me parecía todo esto- pero viendo como estáis supongo que está todo bien ¿no?
-Sí, todo bien Will.
Le di un abrazo a mi amigo y me giré buscando a Justin, se merecía un beso después de lo que Will acababa de contarme. Cuando me acerqué a los chicos Justin no estaba pero ellos dijeron que había ido al baño, que no me preocupara. Estaba bailando con Sky y Michael cuando una rubia se acercó al grupo. Realmente la chica tenía un cuerpo muy bonito pero sus mini-shorts no dejaban mucho a la imaginación.
-¿Dónde está tu amigo, Andrew? Tengo algo pendiente con él.
-Bella, ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te vi. ¿Qué tal todo? -Andrew me dedicó una mirada rápida que decía "cálmate".
-Sí, no nos vemos desde la última vez que tu amigo me echo de vuestra casa. ¿Dónde está?
-En el baño. Ah mira, ahí viene.
Y era cierto. Justin venía hacia donde estábamos con dos cervezas en su mano y su iPhone en el otro, ni siquiera se fijo en que Bella estaba allí hasta que casi se choca con ella.
-Hey Bells ¿qué haces aquí? -¿Bells? ¿acababa de llamarle Bells?
-Dijiste que me llamarías, hace seis meses.
-Hummm sí, cierto. Pero perdí el móvil. -Bella miró fijamente el iPhone que Justin todavía sostenía en su mano izquierda- Este es nuevo, lo compré ayer, y no tengo números.
Dejé escapar una risa ante su excusa y él me guiñó el ojo rápidamente.
-Bueno, no importa. Puedes llevarme ahora a tu casa y mañana te dejo mi número otra vez -le dijo mientras le acariciaba el pecho descaradamente- podemos recordar viejos y buenos tiempos.
-En realidad... no. Tengo otros planes para esta noche. -Justin apartó las manos de Bella de su pecho.
-¿Ah sí? ¿A quién te vas a tirar? ¿Lauren, Ruth, Camilla? ¿O las tres a la vez como el año pasado? -la última pregunta dibujó una sonrisa pícara en la cara de Justin.
-A ninguna de ellas. Déjalo ya, Bells. En serio.
-Deja de llamarme Bells, has perdido tu derecho a hacerlo. Entonces ¿quién será hoy la afortunada?
-Yo.
Lo dije rápido y con un tono de voz seguro que hizo que Bella girara su cabeza para mirarme asombrada. En realidad no era cierto, no técnicamente. No tenía pensado acostarme con Justin esa noche ni en muchas noches pero.. eso a ella no le importaba y ya me estaba cansando de tenerla cerca.
-¿Y tú eres...? -las cejas de Bella estaban levantadas en una mueca de desprecio.
-Collins. -no quería decirle mi nombre, mi apellido me sonaba más distante y más fuerte.
-Buena suerte Collins. Disfruta de esta noche, mañana no volverás a saber nada de él. -pude notar la envidia y el enfado en su tono.
-Por lo que veo no le hizo falta más de una noche para dejarte colgada de él así que supongo que merece la pena el riesgo. Ah y tengo pensado disfrutarlo, no lo dudes.
Bella me dedicó una mirada que podría haberme atravesado allí mismo y se fue chocando su hombro con el mío. Justin se acercó a mi colocando su brazo alrededor de mi cintura.
-Eso acaba de ponerme muchísimo, nena. Y si de verdad quieres ser hoy la afortunada.. -estaba susurrando en mi oído otra vez, tenía que mantenerlo alejado.
-No, gracias.
Robé una de las cervezas que todavía tenía sujetas en su mano y seguí bailando con los chicos. Después de más o menos una hora mis pies eran incapaces de soportar un solo baile más y yo quería tener una charla a solas con Justin así que me acerqué a él mientras estaba bailando con Sky.
-¿Puedes llevarme a casa? -le dije a Justin mientras le tocaba el brazo para llamar su atención.
-Claro que sí, nena. ¿Sky vienes?
-No, luego alguno de los chicos me llevará. No te preocupes. -se despidió de ambos con besos en la mejilla y abrazos antes de que nosotros dijéramos adiós a los chicos y nos encamináramos hacia la salida.
De repente Justin se quedó quieto y noté como su manos se apretaba en torno a la mía, mirñe por encima de su hombro y vi que justo delante nuestra había un chico más o menos de la altura de Justin, mirándolo fijamente.
-Nos volvemos a encontrar Justin. -el chico estaba sonriendo con superioridad.
-Sácate de mi vista si no quieres que te mate aquí mismo. -el tono de voz de Justin dejaba claro que estaba totalmente dispuesto a cumplir su amenaza.
El chico no lo dudó y se apartó de nuestro camino. Justin siguió caminando hacia la salida sin girar ni una sola vez la cabeza.
El viaje en coche a casa fue en silencio, podía notar a Justin tratando de calmarse después del encuentro con ese chico y yo tenía demasiadas cosas en la cabeza como para empezar una conversación absurda con él. Cuando llegamos a casa subí directa a desmaquillarme y ponerme el pijama. En cuanto acabé me senté en la cama pensando en que hacer a continuación. Quería hablar con Justin y a la vez no. Quería saber más de él pero me daba miedo lo que podía descubrir. Unos suaves golpes en mi puerta interrumpieron mis pensamientos. "Pasa" le dije mientras notaba como mi corazón empezaba a acelerarse.
-Acabo de hacer palomitas y en el salón hay muchas películas para ver.. ¿te apetece bajar o prefieres irte a dormir? -¿acababa de proponerme una noche de películas a las 4 de la mañana? eso sí que no me lo esperaba.
-Me encanta la idea de la película. -le dije mientras sonreía.
Lo seguí hasta el salón y vi la pequeña mesa de cristal llena de palomitas, patatas.. Vaya, sí que se lo había tomado en serio. Lo miré levantando una ceja esperando una explicación.
-No sabía exactamente que te gusta comer mientras ves películas así que.. -mi mente hizo "clic" ante esa frase y pude ver como la suya también porque trató de explicarlo mejor- Espera, eso ha sonado mal. No quiero decir que comas cosas raras mientras ves películas, que tampoco es nada raro si te gusta hacerlo eh, pero quería decir que no sabía si..
-Justin, déjalo. Lo he entendido -verlo tan nervioso era algo realmente gracioso.
Me acomodé debajo de la manta en un lado del sillón mientras que Justin se sentaba en el otro lado, lo suficiente lejos como para no tocarnos. La película empezó y las palabras "El lobo de Wall Street" resaltaron en la pantalla de la televisión.
-¿En serio has elegido esta? -no me esperaba esta película para una cita o una especie de cita. Quizá para él no era una cita. ¿Era una cita para mí? Tenía que dejar de pensar tanto.
-¿No te gusta DiCaprio? -Justin estaba sonriendo, sabía que mi desconcierto no iba por ahí.
-No, no es eso. Me encanta DiCaprio pero esta película tiene muchas escenas de..
-Sexo. -lo dejó salir como si hablara de lo que había mañana para comer.
-Sí, exacto. -giré mi cara hacia la pantalla para no seguir en contacto con su mirada pícara.
-¿Y te asusta el sexo? -noté en su voz que se le hacía difícil no reírse.
-No, no me asusta el sexo Justin.
-¿Eres virgen, nena? -lo había dicho, realmente lo había preguntado.
-Que te jodan. -encogí mis piernas para dejar aún más espacio entre nosotros.
-Eso es lo que intento nena pero me lo pones difícil. -levantó sus brazos en un gesto de desesperación y yo no pude evitar reírme.
Justin se acercó hasta sentarse a mí lado pero no llegó a tocarme en ningún momento.
-¿Justin? ¿Puedo preguntarte algo? -giré mi mirada de la pantalla a su cara para verle asentir. No sabía muy bien hasta que punto iba a dejarme preguntar pero tenía que intentarlo- ¿Quién era el chico de la fiesta? El que vimos al salir, ya sabes..
-Es el ex-novio de Sky -dijo con la mandíbula apretada. Esperé a que continuara, no quería presionarlo- las cosas no acabaron bien con él.
-¿Por eso eres tan protector con ella? -él asintió.
-Cuando entramos en esta vida yo me refugié en las armas y el alcohol y ella lo hizo en ese chico. No se separaban, literalmente. Sky estaba tan ciega por él que no lo vio venir. Él la estaba utilizando para vengarse de mí por tirarme a su ex-novia. Una de las noches que él estaba durmiendo con Sky vino a mi habitación e intentó ahogarme. El chico fue bastante astuto. Después de eso tenía pensado matarlo lenta y dolorosamente pero Sky me rogó que no lo hiciera y me hizo prometer que no lo iba a tocar nunca. Espero ansioso el día que me de permiso para hacerlo.
-¿Sky llegó a superarlo? -era demasiada información para digerir en tan poco tiempo así que encaminé la conversación hacia otro lado.
-Creo que su novio actual le está ayudando en eso. -lo miré sorprendida de que él supiera eso y hablara de ello tan naturalmente- ¿pensabais que no me di cuenta?
-Mmm yo.. ¿estás enfadado? -esquivé su pregunta porque no quería admitir que le había ocultado eso.
-Al principio me enfadé pero.. es uno de mis chicos, la va a proteger con su vida.
-¿Sabes quién es? -eso ni siquiera yo lo sabía pero no me iba a sorprender si él decía que sí.
-No pero cuando Sky esté preparada me lo contará y yo podré amenazarlo en condiciones.
-Justin...
-Solo bromeaba, nena.
Se acercó a mi y me dio un pequeño y dulce beso en los labios que me arrancó una sonrisa. Decidimos volver a empezar la película y esta vez prestarle atención. Nos tumbamos juntos mientras él abrazaba mi cintura desde atrás. Notaba su respiración en mi oído y la vibración de su pecho en mi espalda cuando reía. No tenía muy claro que estábamos haciendo, en menos de 12 horas habíamos pasado de querer matarnos a besarnos y era bastante desconcertante.
Realmente disfruté de la película, amaba a DiCaprio y su actuación era brillante. Justin disfrutó sobre todo en las escenas donde salían chicas guapas ligeras de ropa. Eran sobre las siete de la mañana cuando acabó la película y mis ojos empezaban a cerrarse pero seguíamos estando solos en la casa.
-Son las siete y ni siquiera han vuelto.. ¿a qué hora acabáis vuestras fiestas? -dije riendo mientras Justin se levantaba del sillón y empezaba a recoger todo.
-Normalmente a media mañana, luego venimos a casa y dormimos todo el día así que hoy no te preocupes por levantarte temprano, no va a haber nadie despierto.
Asentí y le ayudé a limpiar todo. Cuando acabamos subimos y nos quedamos en la puerta de mi habitación en silencio. Sabía que él quería entrar y yo quería dejarle pasar pero en cambio le di un pequeño beso en los labios antes de un seco "buenas noches" y me metí en mi habitación. No tuve demasiado tiempo a pensar en lo que acababa de hacer porque en cuanto mi cabeza tocó la almohada me quedé dormida al momento, ni siquiera llegué a escuchar el sonido de mi iPhone vibrando en la mesilla.
Cuando me desperté varias horas más tarde noté la cabeza pesada y un sabor raro en la boca. No estaba costumbrada a beber y las tres o cuatro cervezas de la noche anterior me habían afectado más de lo que pensaba. Decidí que una ducha posiblemente me ayudara a despejarme pero me equivoqué. Todo el tiempo que pasé duchándome estuve pensando en la noche anterior y en como aparté a Justin cuando era obvio que ambos queríamos pasar la noche juntos. En ese momento me parecía la mejor idea pero ahora me estaba arrepentida. Sabía que no era una buena idea empezar algo con un mafioso, desde luego no era nada bueno empezarlo con uno de tu misma mafia y ya no hablemos de lo malo que puede ser si él vive contigo en la misma casa. Siempre podía hablar con Justin y decirle que era mejor volver a nuestra relación basada en el odio y el desprecio pero.. no quería hacer eso.
Salí de la ducha y me vestí con una camiseta cómoda y unos pantalones cortos, no tenía pensado hacer nada en todo el día. Me acerqué a mi iPhone y vi que tenía un mensaje, de Justin: "me encantaría poder pasar la noche contigo". Me lo había mandado a las 7 y pico, justo después de despedirnos en mi puerta. Mordí mi labio, ahora aún me arrepentía más de mi decisión. Le contesté: "¿estás despierto?". Seguramente aún estaba dormido pero quería arreglar lo que había hecho lo antes posible.
Recogí mi habitación, hice la cama, sequé mi pelo y me arreglé un poco, en cuanto acabé volví a coger mi móvil. Justin había contestado diez minutos antes: "Sí ¿por?". Respiré profundamente mientras respondía: "¿Vienes a mi habitación?". Me senté en la cama a esperar que contestara pero en vez de eso la puerta se abrió y Justin entró con el pelo despeinado, sin camiseta y con unos pantalones de deporte colgando de sus caderas. Tuve que tragar saliva y recordarme como se respiraba mientras él cerraba la puerta y se sentaba a mí lado.
-¿Me echabas de menos? -dijo sonriendo.
-Mmmm... quizás. -me acerqué a él y lo besé, no quería perder más tiempo.
El beso empezó lento pero poco a poco fue subiendo de tono, me moví para colocarme a horcajadas sobre él y noté algo duro a través de sus pantalones. Eso me hizo sonreír y decidí ver hasta donde podíamos llegar con esto. Comencé a mover mis caderas en círculos mientras pasaba a besar su cuello. Noté como Justin se tensaba debajo de mí y dejaba escapar un gemido de placer. Me aparté un poco para mirarlo a los ojos y él aprovechó la oportunidad para girarme y ponerme sobre la cama mientras su cuerpo se colocaba entre mis piernas. En ese momento me di cuenta de que estaba totalmente perdida, ahora era Justin el que mandaba y no tenía cara de querer ir despacio.
Nos besamos como si fuera la última vez que íbamos a hacerlo, con ganas de llevarlo al siguiente nivel. Justin metió una de sus manos por dentro de mi camiseta y la subió lentamente por mi cuerpo, ayudándome a sacarla. Hacía mucho tiempo desde que no estaba en ropa interior con un chico y no me sentía especialmente cómoda pero la mirada de deseo de Justin recorriendo mi cuerpo hizo desaparecer todas mis dudas. Sus labios se encontraron con mi cuello haciéndome arquear la espalda de placer lo que solo le aseguró lo bien que lo estaba haciendo. Sus besos bajaron hasta mis pechos todavía cubiertos por el sujetador mientras su mano estaba en la cintura de mis pantalones cortos. Nuestras miradas se encontraron mientras él me pedía permiso para seguir desvistiéndome. Yo asentí tímidamente mientras esperaba impaciente a que acabara de hacerlo, me moría de ganas por notar sus manos en todas las partes de mi cuerpo. Noté como mis shorts empezaban a moverse hacia abajo y en ese momento se abrió la puerta.
-Oye ____ ¿estás des.. -Will se quedó parado justo en la entrada mirándonos, en cuanto reaccionó se giró y cerró la puerta- ¡LO SIENTO, LO SIENTO! ¡NO HE VISTO NADA! -podía escuchar sus gritos horrorizados desde el pasillo.
-¡WILL, APRENDE A TOCAR EN LAS PUERTAS ANTES DE ENTRAR! -sabía que no lo había hecho queriendo pero estaba realmente enfadada en ese momento. Justin tenía la cabeza apoyada en mi estómago y su mano agarraba fuertemente la tela de mis pantalones.
-Voy a matarlo, lo juro.
-Te estoy escuchando, Bieber. -Will contestó a través de la puerta cerrada.
-¿Aún sigues ahí? -Justin se levantó y entreabrió la puerta para hablar con Will, en todo momento se aseguró de que nuestro amigo no podía verme desde donde estaba. Cuando cerró la puerta parecía menos enfadado que antes.- Hay reunión abajo. Mañana tenemos misión y quieren preparar algo.
Asentí y volví a vestirme. Adecenté un poco mi pelo y salimos de la habitación.Cuando llegamos al salón ya estaban todos esperándonos y noté como Justin tenía problemas para sentarse a mi lado en el sillón. Eso me hizo reír.
-No es gracioso, nena. Tenemos algo pendiente. -dijo susurrando sensualmente en mi oído.
-Lo siento otra vez por eso, chicos.. ya sabéis, yo no quería.. -Will estaba mirando al suelo y tenía las mejillas encendidas.
-Está bien Will, no te preocupes. Simplemente la próxima vez llama antes de entrar. -le dediqué una sonrisa mientras él levantaba la cabeza para mirarme, parecía más relajado ahora.
-Vale, no tengo ni idea de lo que estáis hablando ni quiero saberlo -Andrew comenzó- pero mañana se va a llevar a cabo un golpe y tenemos que pararlo. Según la información que _____ consiguió van a colocar una bomba en uno de los edificios con más oficinas de la ciudad, justo en el centro. Eso puede suponer una cantidad enorme de muertes innecesarias así que vamos a pararlo.
-¿Cómo? -Derek estaba de pie de brazos cruzados escuchando atentamente.
-Ellos colocan las bombas y las revisan cinco minutos antes de que se detonen. En esos cinco minutos las desactivaremos. No puede vernos nadie, no pueden saber que esto es cosa nuestra. Si la cosa sale bien ganaremos mucho dinero y si sale mal..
-No saldrá mal, sabes que podemos hacer cosas mucho peores que esto. -Justin cortó a Andrew y este simplemente asintió.
-Vale, entiendo que tenemos que hacerlo pero ¿si sale bien como vamos a conseguir dinero? Quiero decir no es como si salváramos un cargamento de droga o algo así. -realmente era incapaz de ver la forma de sacar beneficios económicos de esto.
-Hay información que todavía no te puedo dar ____. Tienes que confiar en mis palabras. -Andrew estaba siendo totalmente sincero, podía verlo en sus ojos. Yo asentí. - Bien, vamos a ir al campo de tiro a practicar y para que ____ aprenda a disparar. Ya he llamado para avisar así que todos en marcha.
En menos de cinco minutos estábamos repartidos en coches y de camino al campo de tiro. Podía notar que Justin estaba feliz, incluso tarareaba las canciones que sonaban en la radio, pero yo no podía sacarme algo de la cabeza.
-¿Y si no se me da bien disparar un arma? -lo dejé salir en apenas un susurro pero fue suficiente para que la cabeza de Justin se girara hacia mí. Me dio una mirada de incomprensión.
-Nena, todo el mundo sabe disparar. No es difícil. Solo es apuntar y apretar.
-¿A ti se te dio bien desde el principio?
-Yo tenía demasiada ira acumulada, todo lo que significara sacarla se me daba bien.
-¿Ahora ya no la tienes?
-Sí, aún la tengo pero la dejo salir con otras.. actividades. -Justin me miró y me guiñó el ojo.
No volví a hablar en todo el camino. Cuando el coche se paró ya empezaba a caer la noche y me costó diferenciar la forma de una gran nave de hormigón. Los otros coches fueron llegando y entramos todos juntos al edificio. El interior estaba dividido en cabinas a gran distancia de la pared contraria donde había dianas y paneles de disparo. Algo me hacía pensar que este "campo de tiro" no era legal y que solo lo utilizaba nuestra mafia. A un lado de la gran nave había una mesa de metal y varias sillas, también una cafetera y una nevera. Me pregunté cuantas horas habían pasado aquí los chicos aprendiendo como disparar para matar a alguien. ¿Cuántas horas necesitaría yo? Noté como Justin agarraba mi mano y me guiaba hacia una de las cabinas. Me coloqué las gafas de protección y los cascos para amortiguar el sonido. Justin me entregó una arma después de cargarla y me hizo señas preguntándome si estaba preparada, cuando asentí él se apartó de mí dejándome espacio.
Me coloqué y levanté la arma agarrándola fuertemente con ambas manos. Apunte hacia la diana y respiré profundamente antes de apretar el gatillo. La fuerza del disparo me obligó a dar un pequeño paso hacia atrás pero las manos de Justin agarraron mis hombros ayudándome a mantener mi posición. Lo miré y él levantó ambos pulgares asegurándome que lo había hecho bien. Después de los primeros disparos me acostumbré a la sensación y empecé a relajarme.
Pasamos varias horas en la nave. Los chicos se aseguraron de que sabía como apuntar y como disparar a objetivos en movimiento. Llegamos a casa a las 10 de la noche y cenamos rodeados de planos de las oficinas y instrucciones. Revisamos el plan numerosas veces. Todos teníamos una posición exacta y una función determinada pero todos sabíamos como cubrir el resto de posiciones si era necesario. Sobre las 12 decidí irme a dormir, no tenía nada más que hacer allí y en seis horas tendríamos que salir en dirección a las oficinas. Justin me dio un beso de buenas noches y siguió hablando con Andrew como si nada.
Cuando me desperté vi que el otro lado de mi cama estaba desecho y supuse que Justin habría dormido ahí. Eso me hizo sonreír y sentirme segura. Me vestí completamente de negro, porque era lo que me habían ordenador la noche anterior, y bajé al salón para encontrarlos a todos ya preparando las armas.
-Bien, chicos, vamos a repartirnos. Will, Michael y ____ en un coche. Os quiero vigilando desde el piso 10 todas las entradas del edificio. Derek, Bryan y Sky vigilaréis desde fuera la entrada al garaje subterráneo. Justin y yo iremos a desactivar la bomba. -todos asentimos- Ya sabéis como va esto. Cubrios entre vosotros y no miréis atrás.
No me hacía mucha gracia estar lejos de Justin en la misión y menos si él iba a desactivar la bomba. Me acerqué a él y lo abracé.
-Ten cuidado ¿vale?
-Siempre lo tengo, nena. -me besó lentamente y con cuidado, como si fuera a romperme- No puedo esperar a volver a casa para estar contigo.
Will, Michael y yo fuimos los primeros en salir de casa ya que eramos los que más tiempo necesitábamos para situarnos. Hicimos todo el camino en silencio absoluto. Aparcamos el coche junto a una salida de emergencia la cual forzamos para entrar sin que nos vieran. No podíamos coger el ascensor porque llamaríamos la atención con los pasamontañas y las armas así que subimos diez pisos andando. El piso 10 estaba completamente vacío, la empresa que tenía sus oficinas allí había cerrado así que no teníamos por que ocultarnos más. Nos colocamos en las ventanas y vigilamos por si había algo sospechoso. Cuando estuvimos seguros de que todo estaba limpio avisamos a Justin y Andrew para que entraran y desactivaran la bomba. Faltaban 10 minutos para las siete de la mañan y para la explosión de la bomba.
JUSTIN'S POV:
Recibimos el aviso de Will y nos bajamos del coche. Revisé el cargador de mi Magnum antes de entrar por la puerta de atrás del edificio seguido de Andrew. Inmediatamente accedimos a la escalera de servicio para llegar a los pasillos donde estaba la instalación eléctrica y de aire acondicionado. Sabíamos que uno de los chicos de la otra mafia estaba aquí revisando si la bomba estaba en perfectas condiciones así que teníamos que ser silenciosos. Nos acercamos a la habitación que contenía el explosivo y escuchamos a alguien hablando por teléfono.
-..sí, está perfecta. Todo está en orden, nadie baja aquí nunca. Sí, marca que faltan 5 minutos y cuarenta segundos. De acuerdo, ahora mismo salgo.
La llamada finalizó y esa fue la señal que Andrew estaba esperando, avanzó con pasos rápidos y golpeó la parte trasera de la cabeza del hombre dejándolo inconsciente en el suelo. Yo me acerqué a la bomba y la observé antes de tocar nada. No era especialmente difícil, solo unas cuantas cargas de dinamita conectadas por varios cables a un cronómetro. Saqué el alicate que tenía para cortar los cables y lo acerqué a uno de ellos.
-Justin, por Dios, date prisa. Nos quedan tres minutos.
Los colores de los cables eran diferentes de las bombas que estaba acostumbrado a ver, el rojo no iba conectado donde tenía que ir y el azul ni siquiera estaba. Maldije interiormente. Miré el recorrido de todos los cables y en que punto de las cargas se introducían. Contuve la respiración y corté el cable verde. No pasó nada. Los números del cronómetro se apagaron y yo dejé salir el aire. Estábamos salvados.
Corrí detrás de Andrew por los pasillos hasta la puerta por la que habíamos entrado. Subí en el coche y arranqué para poner la máxima distancia posible entre nosotros y ese edificio. Escuché a mi amigo haciendo una llamada, la misma de siempre. Hablaba con la policía y les daba el aviso de que había una bomba desactivada en determinado punto de ese edifico. Al día siguiente teníamos 200 mil dólares más en nuestras cuentas pero ahora mismo solo podía pensar en que ojalá _____, Will y Michael salieran de la oficina antes de que llegaran las patrullas. Mi esperanza se esfumó cuando apagué el coche delante de casa y no había ninguno más allí.
Pasaron diez minutos hasta que Derek, Bryan y Sky entraron por la puerta. Abracé a mi hermana con fuerza y me aseguré de que estaba bien, tenerla a ella a mí lado me hacía estar mucho más tranquilo pero todavía faltaba _____. Tuve que esperar media hora más observando por la ventana a cada rato hasta que la puerta se abrió por segunda vez y Michael, Will y _____ entraron por la puerta cargados de bolsas de McDonal's. Literalmente corrí a abrazarla y la besé sin importarme que todos estuvieran mirando. La besé con ganas, transmitiéndole todo el miedo que tenía de no volver a verla.
-Pensé que os había pasado algo. -susurré en su pelo mientras la abrazaba.
-Lo siento.. queríamos traer comida para celebrar que todo salió bien.
-¿Estás bien? -ella asintió y pude respirar tranquilo. Eso era todo lo que necesitaba.
Comimos todos juntos mientras Sky, Derek y Bryan nos contaban como había sido el momento de la llegada de las patrullas. Habían encontrado al hombre que estaba revisando la bomba y ahora estaba detenido. Eso era todo un triunfo por nuestra parte, salvar vidas y echarle más mierda a la otra mafia siempre me alegraba el día. Pero aún había algo que podía arreglarme más el día. Miré discretamente a ____ mientras charlaba con Sky y sonreí.
-Nena.. ¿podemos subir a hablar?
-¿Qué? Ah, sí, claro.- agarré su mano y la guié hasta mi habitación, algo que la sorprendió notablemente- Pensé que íbamos a ir a mi habitación. -podía notar la duda en su voz.
-Sí, lo sé, pero quería enseñarte mi habitación también. En realidad no tiene nada especial, es igual que la tuya pero no tiene un tocador. Si lo tuviera sería algo raro.-eso la hizo reír y me encantó ese sonido.
-¿Sobre qué querías hablar?
-¿Sabes que te dije que me gustaba relajarme haciendo determinadas actividades? -ella se dio cuenta de por donde iban mis pensamientos y asintió sonriendo- Bien.. después de esta misión necesito relajarme, nena. Mucho.
No hizo falta nada más porque ella me empujó suavemente hacia la cama quedándose de pie delante de mí. Se sacó la camiseta lentamente mientras me miraba a los ojos observando mi reacción. Me incorporé y la acerqué más a mí agarrando su cintura. Ella se sentó sobre mis piernas y me besó rápido y con ganas. Mi mano se acercó al broche de su sujetador, al principio se tensó un poco pero me dio un pequeño asentimiento con la cabeza dándome permiso. Desabroché la prenda y la saqué lentamente por sus brazos. La miré fijamente a los ojos en todo momento para hacerla sentir segura.
_______'S POV:
Justin estaba siendo muy dulce conmigo mientras acariciaba mi espalda, ahora totalmente desnuda, y me besaba suavemente. Por su comportamiento parecía que él pensaba que yo era virgen y eso me hizo sonreír mentalmente. No tenía mucha experiencia pero había estado con un chico hacía unos meses pero iba a jugar un poco con Justin. Enganché mis dedos en el borde de su camiseta antes de tirar de ella por encima de su cabeza. Él rodeó con su brazo mi cintura para girarme y quedar colocado entre mis piernas. Su boca fue directa a mi cuello, mientras lo besaba y lo mordía noté una de sus manos desabrochando mi pantalón y bajándolo por mis piernas. Su boca pasó de mi cuello a mis pechos para besarlos, tiré suavemente de su pelo para hacerle saber lo mucho que me gustaba lo que hacía. Justin se separó de mi para mirarme mientras enganchaba sus dedos en la goma de mi ropa interior.
-¿Estás segura?- me preguntó mientras deslizaba el trozo de tela por mis piernas. Yo asentí mientras colocaba mis manos en sus hombros para girarlo sobre la cama, eso lo sorprendió.
Esta vez fui yo la que lo miró fijamente a los ojos mientras desabrochaba sus pantalones. Justin estaba totalmente petrificado observándome, el único movimiento que hizo fue para alcanzar un pequeño paquete plateado de la mesilla. Yo lo arranqué de su mano sin darle opción a abrirlo siquiera, saqué el preservativo y se lo coloqué aún que quizá no fue buena idea porque.. ¿todo eso iba a caber? Creo que Justin vio mi mirada de sorpresa porque comenzó a reírse.
-No te asustes nena, iré despacio para que no te haga daño.
-No estoy asustada.
Y quería demostrárselo así que me levanté un poco para bajar lentamente haciéndole entrar dentro de mí. Justin cerró los ojos e inclinó su cabeza hacia atrás dejando escapar un gemido. Me quedé sentada sobre él, quieta, hasta que volvió a abrir los ojos y me miró fijamente. Comencé a moverme y Justin colocó sus manos en mis caderas para ayudarme.
-Joder, nena, esto sí que no me lo esperaba. -dijo cuando aumenté el rimo de mis movimientos.
Se incorporó de forma que nuestras caras quedaban a la misma altura y besó mi cuello. La sensación de tenerlo dentro de mi mientras me besaba y sus manos recorrían mi cuerpo me estaba llevando al límite.
-Déjame hacerlo a mí, nena.-dijo mientras cambiaba nuestras posiciones quedando él arriba con mis piernas rodeando nuestra cintura. Empezó a moverse con un ritmo rápido y fuerte, clavé mis uñas en su espalda e intenté no gritar pero fue inútil. - Grita mi nombre nena, quiero que todos sepan lo mucho que te gusta. Vamos, déjate ir para mí.
Noté que hablaba con la mandíbula apretada y supe que él también estaba cerca, así que lo hice. Me dejé ir cuando llegué al orgasmo y grité su nombre mientras arañaba su espalda, estaba segura de que iba a dejarle unas bonitas marcas. Escucharme gritar su nombre fue suficiente para que Justin llegara al orgasmo también. Noté como su piel se ponía de gallina mientras gemía en mi oído.
-¿Estás bien? -le dije cuando llevaba un minuto sin moverse intentando calmar su respiración.
-Creo que ese ha sido uno de los mejores polvos de mi vida. -noté su sonrisa en la piel de mi cuello lo que me hizo sonreír a mi también.
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