martes, 18 de febrero de 2014

4."Tienes que dejar de darnos estos sustos"

Sabía que a partir de ese momento tenía como máximo 30 segundos antes de que Justin entrara él mismo en la habitación para buscarme. Saqué unas cuantas fotos más a unos documentos que ni miré y luego coloqué todo tal y como estaba. Al salir de la habitación me encontré lo que menos me esperaba: calma. El cañón de la Magnum de Justin estaba apoyado sobre la frente de Jake y ambos permanecían inmóviles.

-¿Estás bien, nena?- la voz de Justin sonaba dura y todos los músculos de su cuerpo estaban en tensión.

-Si, estoy bien- intenté sonar lo más convincente posible.

-Sal de aquí, los chicos te están esperando fuera.

-Ella no se va a ningún lado Bieber, tu zorra está en mi casa y ahora es mía. Si vieras como me dejaba besarle el cuello hace cinco minutos tu pistola estaría apuntándola a ella y no a mí.

Estoy segura de que Jake lamento esa frase en cuanto la culata de la Magnum impactó con su sien abriéndole una brecha y tirándolo al suelo. Justin me hizo una seña para que saliera de la casa y yo obedecí. Estaba casi llegando a la puerta cuando unas manos oscuras y fuertes se agarraron en mi cintura antes de empujarme contra la pared y envolverse en mi cuello dejándome sin aire.

-¿Ahora qué, Bieber? Baja la pistola y deja de jugar.

-Suéltala ahora mismo Manson o te vuelo la cabeza y prometo disfrutar haciéndolo.

-Hablas mucho y haces poco. Deberías saber que no te tengo miedo Bieber, solo eres un principiante.

En menos de dos segundos una bala había impactado en la rodilla de Jake y este me empujaba lejos de él. Aterricé sobre una mesa de cristal y en el momento del golpe pude notar una herida en mí cabeza de la cual ya salía sangre, cortaduras en la cara y el cuello y el dolor en mi brazo izquierdo y mis costillas que habían absorbido todo el impacto. A pesar de todo eso lo que más me dolió fue escuchar su voz gritando mi nombre con tanto miedo y desesperación. Noté sus brazos colocándose debajo de mis rodillas y de mí espalda y su aliento chocando contra mi mejilla.

-Nena, dime que estás bien. ____ tienes que abrir los ojos, no puedes dormirte. No me dejes, aguanta. -podía notar como sus pasos se dirigían hacia la salida de la casa y me obligué a mi misma a presionar mi mano contra su pecho para hacerle saber que seguía allí con él. El suspiro de alivio que dejó salir fue como un bálsamo para todo mi dolor.- ¡MICHAEL! ¡WILL! Tenéis que sacarla de aquí, llevadla a casa. Yo iré en cuanto acabe con ese hijo de p*uta.

Noté como los brazos fuertes que me sostenían eran substituidos por otros más finos pero igual de estables. Michael me susurró algo pidiéndome que mantuviera mi consciencia pero yo no podía dejar de repetir la misma palabra tan bajito que parecía un quejido: Justin.



Desperté con un dolor de cabeza horrible y unos pinchazos en el costado izquierdo que estaba segura que tardarían días en irse. Cuando conseguí abrir los ojos puede ver que estaba en el salón de casa, acomodada sobre el gran sofá y todos estaban repartidos por la habitación. Sky, Derek y Will estaban compartiendo el sillón grande mientras que Bryan, Andrew y Michael hablaban algo en voz baja sentados en la gran mesa de madera. Justin en cambio estaba sentando en el suelo a menos de un metro de mí, tenía las rodillas dobladas y la cabeza enterrada entre ellas. Tenía sangre seca en los nudillos y mentalmente recé para que Jake todavía respirara.

-Justin.. -hablé prácticamente en un susurro pero parecía que estaba esperando impaciente por oír mi voz porque su cabeza se levantó al instante y su mirada se iluminó.

-____..- se acercó a mí y besó mi frente cariñosamente antes de apartarse y examinarme minuciosamente- ¿Estás bien? ¿Cómo te encuentras? Esas han sido las horas más largas de mi vida nena, no vuelvas a hacerme esto.

-Creo que mi cabeza va a explotar y me encantaría sacar esas cuchillas de mis pulmones porque respirar
empieza a ser una tortura pero por lo demás estoy bien.

Había subido un poco el tono de voz y eso llamó la atención de todos que se acercaron a mí para darme besos en la mejilla o abrazos. Parecían realmente felices por verme viva y eso me hacía sentir un poco mejor.

-Creo que deberíamos llevarte al hospital y que te revisen, ya sabes que un golpe en la cabeza puede no ser nada o ser algo serio. No deberíamos arriesgarnos -Sky estaba sentada a mi lado y acariciaba suavemente mi mano mientras hablaba, yo asentí secamente. No me gustaban los hospitales, me acercaban demasiado a la muerte.

-Antes de que te levantes quiero que sepas y que todos los demás sepan lo que has conseguido y que todo ese dolor no es en vano -Andrew me estaba mirando como un padre orgulloso mientras hablaba- en esas fotos no solo está la información sobre el asesinato de tu familia ____ si no que hay información sobre cuatro o cinco futuros golpes que tienen planeados y puesto que no saben que tenemos todos esos datos.. vamos a jod*erlos mucho esta vez.

Cuando Andrew acabó de hablar todos se quedaron en silencio mirándome con grandes sonrisas en la cara. Yo cerré mis ojos y una pequeña lágrima se escapó por mi mejilla, por fin podía dejar ir toda esa tensión, por fin había hecho algo para vengar a mi familia. Noté los labios de Justin en mi frente y luego en mi oído para susurrarme "estoy muy orgulloso de ti nena". Realmente ya no me importaba mucho el dolor de cabeza, todo empezaba a ponerse en su sitio y me sentía bien.

-Me pregunto que hiciste para distraer tanto a Jake y poder sacar todas esas fotos, chica nueva -Will comentó mientras me guiñaba un ojo y todos estallamos en carcajadas.

-Ya sabes, los hombres no utilizáis mucho el cerebro pero si aún encima la sangre está concentrada en otro sitio.. sois muy manipulables -desde luego mi amigo no se esperaba esa respuesta pero no iba a dejar que me avergonzara con sus insinuaciones.

A todos les pareció divertido mi comentario, a todos menos a él. Pude notar como Justin se congelaba a mi lado y cuando lo miré sus ojos eran más oscuros y mucho más fríos.

-¿Qué hiciste para conseguir los papeles?

-Nada que deba preocuparte, Justin. No le dejé pasarse de la raya.

-Contesta a mi pregunta, ____. -su voz sonaba amenazadora.

-Yo.. bueno, cuando llegué él me besó y yo le dejé hacer..

-¿Te besó? Entonces lo que me dijo de que había estado besando tu cuello es verdad.

-Si.. tenía que tenerlo ocupado para poder revisar la habitación y saber donde buscar luego..

Justin cerró fuertemente los ojos y dejó escapar todo el aire de sus pulmones. En un movimiento rápido se puso en pie, agarró un jarrón de cristal de encima de la mesa y lo estampó en la pared de enfrente. Se quedó de espaldas a mí intentando controlar su respiración.

-Justin, no hagas esto. La chica hizo lo que tenía que hacer para robar la información. ¿Te has olvidado de todas esas tías que te has fo*llado solo para obtener información? Ella por lo menos no ha necesitado llegar tan lejos -Andrew apoyó una mano en el hombro de Justin intentando calmarlo.

-Eso es diferente.

-¿Ah si? Dime en que, por favor. Tú te has tirado a tías para obtener información y eso está bien pero yo me dejo besar y te enfadas. Muy razonable por tu parte.

-No quiero que acabes siendo una de esas put*as que prueban todas las camas de las mafias ¿lo entiendes? -por fin se giró y su mirada era fría como el hielo. No había odio ni rencor, solo indiferencia.

-¿Cómo las tías que acaban en tu cama, quieres decir?

-Eres una jod*ida perra, debería haberte dejado en su casa y que hiciera contigo lo que le diera la gana. Seguro que eso te gustaba más.

Intenté gritarle, llamarle de todo, intenté levantarme para pegarle con mis propias manos pero el dolor de mi pecho aumentó tanto que todo se volvió negro y no pude hacer nada.



Me desperté en un hospital y eso me ayudó a recordar la razón de mi odio hacia ellos. El silencio sepulcral que precede a la muerte, los gritos y carreras que aseguran su llegada, los pitidos de las máquinas que cuentan cuantos latidos tu corazón está perdiendo mientras estás tirada en esa cama.. tenía que salir de aquí lo más rápido posible pero obviamente, no podía. No tenía ninguna vía intravenosa puesta lo que me tranquilizó, solo tenía un tubo de oxígeno en mi nariz que me ayudaba a respirar. Me incorporé en la cama y toqué el timbre, en un minuto una enfermera estaba revisando todos mis gráficos y asegurándose de que todo estaba en orden.

-Buenas tardes señorita Collins, soy Amanda y soy la enfermera asignada a su habitación en este turno.

-Diría que encantada de conocerte Amanda pero no me gustan los hospitales ni conocer a gente en ellos -estaba siendo desagradable y lo sabía pero no tenías ganas de ser amable, solo quería irme de aquí. A pesar de eso Amanda me dedicó una sonrisa de comprensión.

-No se preocupe, señorita Collins, es normal. Sus gráficos ahora mismo son estables pero creo que es mejor que se quede unas horas más para asegurarnos, cuando usted llegó en la ambulancia su corazón estaba realmente al límite y sus pulmones no estaban en circunstancias de aguantar ese ritmo y no puede llegar a ese punto otra vez en menos de 24 horas. Debe relajarse. El doctor pasará a verla más tarde.

Amanda abandonó mi habitación y me dejó intentando recordar que había pasado antes de mi llegada al hospital. ¿Qué podía hacer que mi corazón se acelerase tanto como para necesitar asistencia médica? Que no, más bien quien. Justin. Me acordé de nuestra discusión por Jake y noté un fuerte pinchazo en el pecho pero me obligué a mí misma a calmarme, no quería pasar aquí más tiempo del necesario. Podía notar como mi mente empezaba a caer en la inconsciencia otra vez y no me quedaban fuerzas para luchar contra mi propio cuerpo.

Me desperté cuando el doctor entró en la habitación y revisó todo. Básicamente su diagnóstico fue:

-Vas a descansar toda una semana, reposo absoluto. Si tan solo hubieses llegado cinco minutos más tarde ahora estarías despertándote de una operación a corazón abierto. Tienes demasiado estrés encima y ese golpe en tu cabeza no es nada demasiado grave pero necesitas descanso.

Literalmente me hizo prometer que descansaría si no me obligaría a quedarme en el hospital toda la semana y por nada del mundo haría eso. El doctor me dejó sola pero pude escuchar como hablaba con alguien en el pasillo y le decía que de verdad necesitaba descansar, que se asegurara de ello. Las voces cesaron y la puerta de mi habitación se abrió para dejarme ver a Michael, Derek y Will. Los tres tenían una gran sonrisa en la cara pero podía notar que estaban muy cansados.

-Tienes que dejar de darnos estos sustos chica, de verdad. Esto ha sido demasiado por un día. -Will estaba sonriendo pero podía notar que la verdad teñía sus palabras.

-Intentaré no hacerlo más, prometido. Ahora.. ¿podéis sacarme de este sitio?

Los tres estuvieron encantados de ayudarme pero me dejaron intimidad suficiente para que pudiera vestirme lentamente sin hacerme daño. De camino a casa paramos a comprar comida basura, no estaba segura de si mi doctor lo aprobaría pero a los chicos les apetecía mimarme esa noche. Derek me ayudó a subir a mi habitación y a acomodarme mientras Michael colocaba la cena en platos y Will volvía a salir para comprar mis medicamentos.

-Espera ¿qué hace una televisión en mi habitación? Eso no estaba ahí antes -dije una vez que Derek me había ayudado a sentarme apoyada en el cabecero de la cama y a taparme.

-Bueno, mientras esperábamos a que te despertaras el doctor ya nos dijo que ibas a necesitar reposo absoluto así que avisamos a Bryan y él decidió instalarte una televisión para que no te mueras del aburrimiento.

-Eso ha sido una brillante idea por su parte. -se lo agradecí mucho a Bryan mentalmente en ese momento.

Esa noche fue una noche de chicas pero solo con chicos. Derek, Will y Michael invadieron mi habitación y mi cama con cuidado de no hacerme daño. Cenamos viendo una película que Will había alquilado de camino a la farmacia y luego me dejaron sola para que pudiera descansar. Antes de desaparecer por la puerta me advirtieron de que a la mañana siguiente uno de los tres iría a despertarme a las 8 para darme mi medicación, no querían que me asustara, pero a la mañana siguiente había más cosas de las que preocuparse que solo de mis pastillas.



Me despertaron ruídos en el pasillo y supuse que sería alguno de los chicos que se levantaba para darme mi medicación y supe que no me equivocaba cuando escuché pasos bajando por la escalera pero entonces todo se quedó en silencio y escuché la voz de Will pidiendo a los demás que bajaran a ayudarle. De repente la casa se volvió un caos, yo solo escuchaba pasos y gritos pidiendo agua y vendas. No tenía ni idea de lo que pasaba pero esto no me tenía buena pinta y empezaba a notar ese dolor en mi pecho otra vez. Respiré intentando calmarme, no podía volver al hospital, no podía dejarme llegar a ese punto. Esperé sentada escuchando como las cosas se iban calmando en el piso de abajo y en cuanto Michael entró en mi habitación con un vaso de agua en una mano y mi medicación en la otra prácticamente le exigí que me contara que pasaba.

-Tranquilízate _____, el doctor dijo que nada de estrés. Tómate la medicación y luego me pensaré si te lo cuento. - depositó las pastillas en la palma de mi mano y yo las tragué con un poco de agua.

-Vale, listo. Ahora dime que pasa.

-Hoy era Will el que iba a traerte la medicación pero cuando bajó a buscarla se encontró con.. -Michael se quedó callado pensando si debería contármelo o no y al final cedió- Justin. Encontró a Justin tirado en el sillón, borracho casi inconsciente y cubierto de sangre. Por eso escuchaste tantos gritos, Will se asustó y pidió ayuda pensando que la sangre era de Justin y ya era demasiado tarde. Por suerte nada de esa sangre era suya y solo estaba demasiado borracho como para mantenerse en pie.

-¿Suele hacer eso muy a menudo? Lo de llegar casi en coma y cubierto de sangre..

-No, realmente no. Suele llegar borracho y con una chica, quizá dos, pero nunca lleno de sangre como esta noche. Le está pasando algo y se niega a hablar con nadie, dice que no hay nada que necesitemos saber.

-¿Puedo pedirte un favor, Michael?

-Sabes que sí, cualquier cosa que necesites.

-Si quiere subir a verme, no le dejes. No importa lo que diga o haga, no quiero verlo.

Michael asintió, me dio un beso en la mejilla y me dejó sola para que pudiera descansar. Me dolía lo que acababa de hacer pero estaba atada a esta cama durante una semana por su culpa y no pensaba dejar que me hiciera más daño.




Mis días cumplían todos el mismo patrón: despertar a las 8 con los gritos de alguno de los chicos porque encontraban a Justin borracho en el sillón y cubierto de sangre, tomarme la medicación, dormir toda la mañana, comer en la cama, pasar la tarde jugando a la PlayStation con Will, Michael y Derek y tener charlas nocturnas de chicas con Sky. De vez en cuando Bryan aparecía con uno de sus maravillosos batidos de frutas y se quedaba conmigo para hacerme reír o ponerme al día del mundo, él siempre era un soplo de aire fresco. Andrew me hizo escasas y fugaces visitas porque estaba realmente ocupado con el trabajo pero siempre venía con una caja de chocolate o galletas así que no podía enfadarme con él. El único que no vino a verme fue Justin. Michael cumplió nuestro trato y no le dejó entrar a pesar de que alguna vez los escuché discutiendo en voz baja delante de mi puerta.

Los primeros días cuando los chicos encontraban a Justin ensangrentado nunca era su sangre pero después empezó a serlo. Aparecía con un labio roto, la ceja abierta, moratones en las costillas.. pero seguía negándose a hablar con ninguno de los chicos y Sky estaba manteniendo las distancias con su hermano por primera vez en mucho tiempo. En una de nuestras charlas nocturnas Skylynn me contó que estaba viendo a ese chico que le gustaba, que realmente se estaba enamorando. El chico la llevaba al cine, a patinar, a pasear por el parque.. según ella por primera vez en mucho tiempo se sentía una chica de 18 años normal y corriente. Pude ver en sus ojos que estaba realmente enamorándose de ese chico misterioso pero también vi el miedo a su hermano y a su reacción. Según Sky su "novio" no es la clase de chico que Justin aprobaría para su hermana lo que me hizo pensar que solo había un tipo de chico que Justin no aprobaría: alguien que fuese como él.




Después de la semana más horrible de mi vida por fin llego el día de la consulta con el doctor y sus palabras me hicieron la persona más feliz del mundo.

-Veo que tiene amigos que la cuidan y cumplen mis órdenes, señorita Collins. -el doctor dedicó una sonrisa a Derek que estaba sentado a mí lado en la consulta.

-Prácticamente me tenían atada a la cama, doctor. Creo que han exagerado sus órdenes..

-No no lo han hecho perfecto, está usted completamente recuperada. Puede retomar sus actividades físicas sin problema pero empiece con calma, no fuerce demasiado los primeros días.

-¿Y puede ir a fiestas? -preguntó Derek.

-Bueno, no veo razón ninguna para que no vaya. Puede usted salir a bailar y beber alguna copa también, señorita Collins. Se lo ha ganado. Espero verla en un mes en su siguiente consulta. -el doctor se puso de pie y me tendió su mano y luego a Derek.

-Muchas gracias doctor, es usted muy amable. -le dediqué una sonrisa antes de salir de la consulta.

En cuanto nos sentamos en el coche Derek comenzó a gritar como si fuese él quien acababa de pasar una semana sin poder moverse pero al final me uní a él e hicimos el camino a casa cantando a pleno pulmón todas las canciones que salían en la radio.

-¿Me puedes explicar a que venía eso de si puedo ir a fiestas? -miré fijamente a Derek cuando bajamos del coche delante de casa

-Hummm.. bueno, verás.. mañana hay una fiesta en la casa de unos amigos y pensamos que si el doctor te daba permiso hoy podíamos ir todos y celebrar que ya estás bien.

-¿Qué? ¡Y no me avisáis! Me encanta la idea. -le dije mientras abría la puerta de casa.

-¿La chica de cristal ya puede salir de casa? -Will me estaba esperando de pie en medio del salón y yo me tiré a sus brazos.

-Deja de llamarme así, no me obligues a patearte el culo.

-Llevo toda la semana ganándote en la PlayStation, puedo ganarte en un combate cuerpo a cuerpo y lo sabes.

-Eso es mentira ¡yo te gané casi todas las partidas! ¡Derek tú lo sabes! -usé mi mejor cara de cachorro abandonado.

-Es cierto Will, ella es realmente buena y creo que te dejó a cero en muchos partidos.-miré a Will y le eché la lengua burlándome de él y empecé a correr cuando vi sus intenciones de perseguirme por el salón.

-No dudo que te pateó el culo William, mi chica es buena en todo.

Me quedé congelada cuando escuché su voz y noté como Will chocaba con mi espalda y luego me pedía disculpas por temor a hacerme daño.

-No te preocupes, ya estoy bien -besé suavemente su mejilla para que sacara su mirada de preocupación- y tú para de llamarme "mi chica" porque no soy nada tuyo.

Justin se petrificó bajó mi mirada, obviamente no esperaba que le hablara así pero realmente no quería hablar con él. Hice lo imposible para que no se notara que estaba observando todos los detalles de su cara. Tenía buen aspecto, ya no tenía moratones y su labio estaba casi cicatrizado. Era precioso y no podía ser mío.

-¿Alguien sabe dónde está Sky? Quiero ir de compras con ella -me giré para mirar a Derek y a Will ignorando totalmente a Justin pero ambos chicos negaron con la cabeza- está bien, la llamaré. Luego os veo chicos. -me giré para subir a mi habitación y cuando estuve justo enfrente de Justin bajé mi tono de voz para que sonara amenazante- Sácate de mi vista Bieber, no quiero verte más. No soy ninguna pu*ta, no lo olvides.






JUSTIN'S POV:

Vale, eso no me lo esperaba. No tenía esperanzas de que se lanzara a mis brazos pero tampoco imaginaba que iba a reaccionar así. Estaba totalmente en shock en ese momento.

-Esta vez la he cagado de verdad. -dije más para mí mismo que para los chicos pero escuché un murmullo de afirmación por su parte.- ¿creéis que puedo arreglarlo de alguna forma?

-No. -Will no dudó en contestar.

-Esta semana no he hecho nada para hacerle daño y respeté totalmente su descanso... -intenté defenderme ante ellos y animarme mentalmente a mí mismo.

-Esta semana la ha pasado en la cama con reposo absoluto por tu culpa -puuumm, las palabras de Derek fueron directas a donde dolía- y has respetado su descanso porque te hemos obligado.

Eso era cierto, tenía que admitirlo. Había salido todas las noches de la semana; bebía hasta que anulaba completamente mis sentimientos, luego me metía en alguna pelea tonta porque el dolor físico me daba la sensación de seguir vivo, volvía a casa sin saber como y esperaba a que alguno de los chicos me encontrara pero en los pocos momentos de lucidez que había tenido lo único que quería era verla. Discutí varias veces con Michael, él se negaba a dejarme entrar en la habitación y la única razón que me daba era "es lo mejor para todos".

-Michael y sus estúpidas excusas, que sabrá él lo que es mejor para todos.. -dije enfadado mientras me sentaba en el gran sillón.

-La verdadera razón no era esa, lo sabes ¿no? -Derek mantenía sus cejas  levantadas en una expresión interrogante.

-¿Y cual era?

-Ella no quería verte, nos pidió expresamente que no te dejáramos pasar.

Pude notar como algo dentro de mí se rompía. Realmente la había cagado esa vez, realmente se estaba apartando de mí y yo no podía permitirlo. Tenía que arreglar esto lo antes posible. Los pasos de ____ bajando las escaleras cortaron mis pensamientos. Para cuando intenté levantarme y frenarla lo único que quedaba de ella era el eco de la puerta al cerrarse. Genial, ahora tendría que arreglar las cosas en una fiesta llena de mafiosos borrachos, drogados y salidos. Esto no iba a salir bien.


Sky estaba con ____ así que aproveché el momento y reuní a los chicos en el salón. Sabía que estaban esperando una explicación y realmente se la merecían. Me senté allí, delante de esas personas que considero mi familia y dejé salir todo. Les conté la razón de mi semana de borrachera, de mi reacción ante las acciones de ____, de lo que realmente sentía en ese momento... ellos solo me escucharon en silencio y cuando acabé pude notar como algo cambiaba en el aire entre nosotros.

-Deberías haber empezado por aquí desde el principio, eres nuestro hermano y sabes que siempre estaremos aquí para ti -Andrew se puso en pie para darme un abrazo seguido de Bryan.

-Sé que vosotros tres ahora estáis más unidos con ____ pero necesito que entendáis todo esto, os necesito a mi lado chicos.. -miré a mis otros amigos mientras esperaba a que alguno hiciera algún movimiento.

-Creo que podemos perdonarte pero deja de ser un capu*llo, por favor.

Derek se acercó para chocar su puño con el mío, Will me dio una palmada en la espalda mientras me guiñaba un ojo y Michael me abrazó mientras me susurraba al oído "por favor, no le hagas más daño". Eso me pareció raro pero lo dejé pasar. Tenía a mis chicos a mi lado y esta noche tenía la oportunidad de arreglar las cosas.





Después de ducharme y vestirme con mis Vans, unos vaqueros oscuros y una camiseta negra de tiras bajé al salón para tomar unas cervezas con los chicos.

-¡Wohoooooo, Bieber lleva la camiseta de tiras! Esta noche promete chicos. - Will estaba de pie sobre el sillón gritando.

-Cállate tío. Hoy necesito toda la suerte del mundo y quizá enseñarle mis maravillosos brazos me ayude un poco. -dije mientras flexionaba mis músculos y todos reían.

-Realmente vas a intentar que te perdone ¿eh? Estaremos cerca por si algo sale mal.

-Gracias Bryan, creo que realmente voy a necesitaros si decide darme uno de sus puñetazos.

Esta vez yo también dejé escapar una risa mientras abría mi cerveza. Tenía un buen presentimiento, quizá esta era la noche para recuperarla. Los chicos y yo decidimos que era mejor que dejáramos la casa vacía para ____ y Sky, aún así Bryan se ofreció a esperar para acompañarlas a la fiesta. Eso me hacía sentir más seguro y así podía relajarme mientras la esperaba.





Llevaba sobre una hora en casa de Trace, había saludado a todo el mundo y me sentía bien rodeado de personas que conocía desde hacía años. En estas fiesta siempre había un ambiente especial, todos nos respetábamos y nos cubríamos las espaldas. Durante años estas fiestas fueron mi "noche especial" que se basaba en tirarme a todas las tías que podía. Tenía mi récord en cuatro, dos de ellas a la vez lo cual hacía esa cifra aún más valiosa. Desde que había llegado varias chicas se habían acercado a mí para intentar llamar mi atención pero yo me deshice de ellas lo más educadamente que pude. Esa noche no quería jugar a nada, quería recuperar a mi chica. Sonreí ante ese pensamiento porque ella realmente odiaba que la llamara "mi chica" pero era más mía de lo que había sido nunca cualquier otra que me hubiese foll*ado.

Iba ya por la tercera cerveza cuando Will llamó mi atención. Bryan acababa de llegar seguido de mi hermana y de ____. Estaba demasiado sexy, eso no iba a ayudarme a mantener la cabeza fría. Tenía su larga melena negra completamente lisa, los ojos muy marcados con maquillaje negro y los labios pintados de un color rojo vivo. Llevaba puesta una blusa blanca muy transparente que me dejaba entrever su sujetador y enseñaba su perfecto vientre plano combinada con unos pantalones de cuero que se ajustaban a sus piernas perfectamente y en los pies tenía los zapatos que yo le había comprado. Me anoté un punto mentalmente por ese último detalle.

Cuando llegaron a donde estábamos intenté comportarme como si nada y seguí bailando y riendo con los chicos. Miraba a ____ cuando ella no se daba cuenta y cada vez que lo hacía me costaba más no ir allí y besarla. Estaba divirtiéndose con Sky y verla moverse y eso me recordaba a la otra noche en el club y en lo bien que se sentía cuando se movía pegada a mí. Tranquilízate Justin, necesitas mantener la cabeza fría si quieres que esto salga bien. Estaba empezando a hablar conmigo mismo, genial, esta chica va a acabar volviéndome realmente loco.

Vi como ____ bebía la mitad de su segunda cerveza de un trago y pensé que quizá era el momento de intentarlo. Me acerqué a ella bailando y puse mi mano en su cintura, dejé algo de espacio entre nosotros por si acaso decidía apartarme de una bofetada pero para mí sorpresa no lo hizo. En cambio me dedicó una pequeña sonrisa y puso una de sus manos en mi cuello. Bailó al ritmo de la música con los ojos cerrados, moviendo las caderas de un lado a otro poniendo mi auto-control al límite. Acerqué mi boca a su oído y le pregunté si podíamos hablar en privado, me esperaba un "quizá más tarde" o "otro día mejor" pero ella asintió con la cabeza y no dudé en agarrar su mano y llevarla a una de las habitaciones que tan bien conocía.

-¿Estás borracha? -pregunté cuando la vi sentada en la cama riéndose.

-No pero me hace gracia ver como te estás comportando.

-¿Cómo me estoy comportando?

-Como un cachorrito que busca el perdón de su dueño.

Ella seguía riéndose y yo no pude evitar unirme, verla feliz y relajada me hacía sentir bien. La chica que tenía delante de mí era muy diferente a la que había visto ese mismo día por la tarde.

-Quizá sí soy un cachorrito buscando el perdón de su dueño.-eso hizo que su risa se detuviera instantáneamente.

-Justin.. no creo que debamos hablar de esto, no ahora.

-Solo escucha, no hace falta que digas nada ¿vale? -me senté a su lado, lo suficiente cerca como para que nuestras piernas se rozaran- sé que lo he hecho mal, muy mal. Desde que te conozco he estado intentando apartarte de mí nena y no ha funcionado. Estoy jodido ¿sabes? todo lo que toco lo rompo de alguna forma. Me refugio en las peleas, el alcohol y tías que no les importa si las rompo o no pero eso no me llena. Durante años mantuve a Sky apartada del peligro, ella solo se quedaba en casa mientras yo salía a hacer mi trabajo y cuando volvía me aseguraba de que estaba sana y salva. Cuando te vi en aquel coche a punto de estallar supe que tenía que salvarte, protegerte de todo lo que pueda. Pero.. ¿cómo voy a protegerte si yo soy el peligro? la respuesta era clara: debía apartarte. Desde el primer momento fui desagradable contigo y cuando bajaba mi muralla y te acercabas demasiado tenía que volver a tratarte mal y hacerte daño. No quiero romperte, de verdad que no quiero pero no puedo seguir matándome para mantenerte alejada de mí. Podemos buscar un equilibrio en toda esta locura, podemos salvarnos juntos.. perdóname y dame una oportunidad, por favor nena.. -lo solté todo, estaba siendo completamente sincero por una vez en mucho tiempo.

-Justin.. yo no sé que decir, esta vida no esta hecha para el amor y tú lo sabes. Nosotros no vamos a funcionar.. -coloqué mis manos a ambos lados de su cara y me acerqué lentamente a su boca.

-Voy a besarte nena -miré sus ojos para luego bajar a sus labios- si no quieres que lo haga solo dime que no.

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